En una noche mágica en Lusail, Argentina volvió a meterse en una final del Mundo tras ocho años. La Albiceleste goleó 3-0 a Croacia con un gol de Lionel Messi (penal) y un doblete de Julián Álvarez y jugará el partido definitorio del Mundial de fútbol por sexta vez en su historia.
El camino de la Scaloneta en Qatar 2022 no comenzó para nada bien: derrota sorpresiva por 2-1 ante Arabia Saudita y fin de una racha de 36 partidos sin conocer la derrota. El paso en falso en el debut despertó muchas dudas, pero el combinado nacional se repuso rápidamente con sus victorias frente a México y Polonia (ambas por 2-0) para adueñarse del Grupo C.
En octavos apareció Australia, seleccionado que dio el gran golpe al derrotar por 1-0 a Dinamarca en la última jornada de la fase de grupos. La Argentina, que se impuso por 2-1, dominó el partido ante los oceánicos de principio a fin, pero terminó sufriendo debido a un inesperado gol el contra de Enzo Fernández.
Seis días después llegaría "La Batalla de Lusail". En un partido con todos los condimentos, la Albiceleste igualó 2-2 ante Países Bajos en los cuartos de final y tuvo que definir el asunto por penales. Dibu Martínez se vistió de héroe tapando los dos primeros penales de la Naranja Mecánica y Lautaro Martínez se sacó la mufa al convertir el último disparo con el que la Scaloneta se metió en las semifinales de la Copa del Mundo.
El camino a la final terminó de sellarse este martes con una contundente goleada ante Croacia. Tras el pitido final del árbitro italiano Daniele Orsato, Lionel Messi y Lionel Scaloni se fundieron en un emotivo abrazo que fue captado por las cámaras de transmisión y conmovió a todo el pueblo argentino.
La Pulga, por lo bajo, pareció decirle algo al técnico, que se mantuvo en silencio y no pudo contener las lágrimas. Cuando se separaron el entrenador se quedó solo en la zona del banco de suplentes, contemplando las tribunas con los ojos vidriosos, mientras que Leo se fue a festejar con el resto de sus compañeros.
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