Hay diferencias de hasta un 60% en las góndolas

LM Neuquén hizo un relevamiento de precios en 6 supermercados.

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Sofía Sandoval
sandovals@lmneuquen.com.ar


Neuquén.- Con precios disímiles y faltantes en las góndolas, hacer compras inteligentes parece una misión imposible en los principales supermercados de la ciudad. Si bien hay ofertas frecuentes que ayudan a llenar el changuito, los negocios ofrecen productos con diferencias de hasta un 60% entre un comercio y otro. Eso, sumado a la inflación, que modifica las etiquetas de modo recurrente y complica la planificación de las compras. Al menos, es lo que pudo constatar LM Neuquén en un relevamiento de 29 artículos en seis supermercados de la capital.

"Yo veo todo carísimo; suelo venir siempre al mismo súper pero trato de llevar sólo lo necesario y aprovechar las ofertas", dijo Jorge y señaló su carrito con sólo un puñado de productos y muchos repetidos para aprovechar una promoción de 50% de descuento en la segunda unidad.
En periodos de inestabilidad, las compras parecen seguir el mismo patrón y a veces se torna difícil consumir la marca acostumbrada. La góndola del aceite de cocina es un claro ejemplo del fenómeno: en una recorrida por los principales supermercados se registró que pocos locales ofrecían los aceites de primeras marcas y no había una sola botella que estuviera presente en todos los híper neuquinos por igual.

"Se nota mucho que te ponen ofertas pero en marcas desconocidas", comentó Alejandra, que suele hacer las compras una vez al mes y aprovecha las promociones de los comercios. "Es complicado, porque terminás llevando lo barato sin conocerlo y a veces resulta de mala calidad", reflexionó.
Encontrar el supermercado más barato dependerá en gran medida de los productos que se elijan ya que el mismo comercio que ofrece un precio imbatible en un artículo, vende otro al valor más caro de la comparación.

$7,52 Es la diferencia entre el precio más barato y el más caro en el paquete de 1 kg de azúcar.

En algunos alimentos de la canasta básica, la diferencia puede ser de hasta un 60% y mayor si se trata de productos frescos.

Por caso, la manteca de primera marca oscila entre los 24,20 y los 31 pesos, según el comercio. Un paquete de cuatro rollos de papel higiénico varía entre los 19,95 y los 29,10 y una bolsa de azúcar cuenta con 7,52 pesos de diferencia entre el negocio más caro y el más económico.
Ayelén va una vez por mes al supermercado y aseguró que cada ticket es más caro que el anterior. "Trato de aprovechar ofertas y en algunos productos elijo segundas marcas", aclaró. Por eso, muchos negocios ostentan góndolas exclusivas para los artículos de marca propia, a precios más económicos que el resto.

Catalina vive cerca de un supermercado y sostuvo que mira mucho los precios antes de comprar. "Hay que estar atentos, porque algunas cosas las conseguís más baratas en el almacén". Carla, por su parte, revisa muy bien los tickets para controlar que respeten las ofertas que aparecen publicitadas en las góndolas.

La provincia atraviesa por estos días un contexto desacostumbrado para el ritmo de consumo que venían experimentando los neuquinos.

Es que la crisis del sector petrolero, con miles de trabajadores esperando en sus casas por la reactivación, sin duda se siente en las góndolas, con los compradores cuidando más en qué productos gastar. En forma paralela, la inflación se disparó en la provincia durante el primer trimestre, alcanzando un 12,83% acumulado. En este contexto, tener la posibilidad de conocer y comparar los precios ayuda a conseguir que el dinero rinda un poco más.

La verdura subió casi un 50% en lo que va del 2016


En el primer trimestre del año, el precio de la verdura trepó un 45,34 por ciento. Dentro del rubro de los alimentos, se trata del que más creció durante 2016.

Los datos son de la dirección provincial de Estadística y Censos de la provincia, que en su último informe consignó una inflación acumulada de casi 12,89 por ciento para el período enero-marzo.
El incremento le pone un valor a lo que se ve en las verdulerías de los súper y también en las de los pequeños comerciantes, que saben de las protestas cara a cara de los compradores.

Como parámetro, durante este período el valor del kilo de tomate pasó de 23 a 24 pesos, y el del zapallito de 20 a 38. Otras verduras pasaron de 15 a 30 pesos, contribuyendo a la alarma generalizada de los compradores de la ciudad.

Este incremento tiene como contexto general que la ciudad, antes de la suba inflacionaria, ya conformaba uno de los puntos del país con el costo de vida más alto, impulsado en parte por el alto poder adquisitivo que tenía el sector petrolero.

Por fuera del rubro de los alimentos, muchos de los vecinos de la ciudad también afrontan la fuerte presión que ejerce en sus bolsillos el precio de los alquileres, otro de los sectores críticos de la economía local, y la andanada de aumento de las tarifas y servicios públicos.

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