La alegría de una fiesta que se adueñó de los neuquinos
Neuquén.- En su quinta edición, la Fiesta de la Confluencia dio su espectáculo final con el predio lleno. Más de 90 mil personas se congregaron para despedir a la celebración ribereña con la sonoridad de Kevin Johansen y Los Pericos.
“Nuestro objetivo era superar el éxito de la fiesta de los años anteriores y creo que lo hemos logrado”, dijo satisfecho Marcos Oliva, subsecretario de Turismo de la Municipalidad de Neuquén.
Parte del éxito tuvo que ver con la ampliación del espacio del evento, lo que permitió no sólo un mayor flujo de gente sino también comodidad a la hora de recorrer el lugar en familia.
Además, aprovecharon la ocasión para hacer filmaciones a residentes de la ciudad para participar de Cuidad Creativa, un espacio para promocionar los rasgos de identidad neuquinos.
Oliva agregó que hicieron encuestas de opinión a quienes asistieron al evento para intentar buscar una mejor calidad de fiesta en la próxima edición.
Alrededor de las seis de la tarde ya se podía ver a los neuquinos y visitantes de distintas localidades recorriendo el predio, copando los espacios verdes con reposeras y conservadoras a la sombra de la arbolada, en familia y con amigos.
En uno de los cierres hubo espacio para la diversión de los más pequeños, con distintos espectáculos. “Hacemos un humor sano para toda la familia. La idea es integrar a todo el grupo con un espectáculo. Las estrellas son ellos”, explicó Tacho, el payasesco animador que estuvo los tres días representando el entretenimiento de niños junto a artistas de todas las latitudes del país. Con la cara transpirada y el maquillaje apenas corrido, el artista contó que la atracción para este público se extiende por los barrios neuquinos en los Veranos Culturales.
Los espacios comerciales, con aproximadamente 120 emprendedores, ofrecieron una gran variedad de productos para todos los gustos. Hubo artesanías de todo tipo, desde los tradicionales duendes de porcelana fría y artículos en madera, pasando por la bijouterie y alhajaría en plata, hasta muebles de hierro. También la fiesta atrajo vendedores foráneos, como el caso de Oscar de Mar del Plata con sus exitosas “mascotitas” de silicona que crecen tras pasar siete días sumergidas en agua. “Son juguetes que cultivan la paciencia de los chicos”, definió Oscar, y agregó que los grandes favoritos son los dinosaurios, por la “cultura en fósiles que tienen en Neuquén”. Además se contó con distintas ofertas culinarias y los ya tradicionales puestos de cerveza artesanal.
La noche tuvo su punto cúlmine con la presentación de Kevin Johansen, artista nacido en Alaska pero ya parte de nuestro repertorio nacional, y el gran cierre con la banda de reggae Los Pericos, a puro baile masivo.
Diverso: Los más de 120 stands de ventas y los espectáculos fueron para todos los gustos.
500 pesos por persona se gastaron en toda la fiesta.
Es una estimación realizada por el Municipio en base a las encuestas individuales a los asistentes, según el subsecretario de Turismo, Marcos Oliva.
90.000 personas pasaron la noche del sábado con Joey Montana
Son las estimaciones que hace la organización de la fiesta provincial. Anoche se esperaba una cifra mayor. Jugó a favor la ampliación del predio festivo.
“Me gustan los puestos, sobre todo los de cerveza artesanal. Este año no me gustaron mucho las bandas, pero estoy conforme con la fiesta”. Emiliano. Concurrió a la fiesta el domingo.
“Este año estuvo bien que haya más espacio y me siento más segura porque hay más policías. Vengo a ver los shows y a comprar artesanías”.Rosa. Vecina de la ciudad de Neuquén
Un orfebre que mostró toda la cultura mapuche
Sentado detrás del mostrador del stand estaba Gustavo Nawel. Una bandera de la Confederación Mapuche colgaba de la tela que oficiaba de pared trasera. Es orfebre de los pueblos originarios y miembro de la comunidad Newen Mapu de Neuquén. Entre las artesanías había desde collares, anillos y pulseras hasta trai lonkos, la ceremonial vincha mapuche. Los artículos están hechos de alpaca y plata con precios que varían desde los 120 hasta los 5 mil pesos.
El joven es profesor y expositor de la orfebrería de su cultura y tuvo su espacio en el sector de ventas. “Hay mucho interés por la gente en conocer nuestra cultura”, comentó Gustavo, a la vez que agregó: “Esta es una forma de poder dar a conocernos”.
“Mirá, mamá, qué linda pulsera”, exclamó una niña que paseaba tomada de la mano. “Es todo de los egipcios”, respondió la mujer, con mucha seguridad mientras seguía su camino. Gustavo miraba pasar y sin un ápice de enojo explicó: “Es por la televisión, si las novelas fueran con temáticas mapuches, no habría este tipo de confusiones”.
El artista estuvo siempre dispuesto a explicar el uso de cada pieza a quien estuviera dispuesto a buscar saciar su curiosidad.
La actividad de Gustavo Nawel le permitió exponer en distintas partes del mundo su trabajo y su cultura. “Estoy recién llegado de Milán”, contó orgulloso mientras cebaba un mate amargo.
Para Gustavo una de las mayores satisfacciones al momento de mostrar su trabajo son las ganas de dar a conocer sobre la “cosmovisión de su pueblo” a los visitantes.
“En seguida lo reconocen como originario y te dan la oportunidad de contar sobre los mapuches en Neuquén”, concluyó.
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