El clima en Neuquén

icon
14° Temp
53% Hum
La Mañana

La aventura de volar por la Patagonia en un avioncito

Intentarán obtener el mayor álbum fotográfico desde el aire.
Buenos Aires.- Uno es un fotógrafo que se enamoró de Villa La Angostura y ahí se radicó; el otro es un joven piloto comercial que voló en todo lo que encontró a mano, desde parapentes hasta ultralivianos y helicópteros.

Los dos se aprestan a zarpar en un vuelo quijotesco de 6 mil kilómetros y 18 días con el desafío de armar -prometen- el mayor archivo de videos y fotos aéreas de la Patagonia.

Matías Arbotto (33) y Fernando Endrigo (29) nacieron en Buenos Aires, llevan una década de amistad y quieren unir la pasión por volar con su fascinación por los paisajes australes de la Argentina. Saldrán desde el aeródromo bonaerense de General Rodríguez a fin de mes o principios de noviembre (dependerá del tiempo) en un monomotor biplaza, un avioncito con una cabina tan pequeña como un auto chico y que les limita al máximo la posibilidad de llevar equipaje. Tanto que, para aliviar peso y poder cargar más lentes, viajarán con apenas un juego de ropa y un bolso de mano cada uno. Nada más. O los riesgos previstos se multiplicarían.

Para someterse más a las dificultades propias de una hazaña, la travesía se hará por rutas no comerciales: de ida seguirá desde lo alto el trayecto de la Ruta Nacional 3, con paradas previstas en las ciudades de Bahía Blanca, Puerto Madryn, Trelew, Comodoro Rivadavia, Río Gallegos, Tolhuin y Ushuaia.

De regreso volarán la línea de la cordillera para bajar en El Calafate, El Chaltén, el glaciar Perito Moreno, Esquel, Bariloche y la siempre bella ciudad de San Martín de los Andes.
Captarán, entonces, imágenes de la fauna itinerante de la costa atlántica, dominada por el viento y la bruma en sus playas y altos acantilados.

También quedarán registros de los hielos descomunales, los picos nevados, los bosques frondosos y los ríos bravos a la vera de los Andes.

"Nuestro disfrute no estará en sacar fotos a más de 10.000 pies, sino en la sensación de estar a merced de fuerzas incontrolables".

El viaje no mostrará solamente la Patagonia desde 3000 metros de altura, con las cámaras GoPro instaladas en las alas del monomotor. También pondrá los pies sobre la tierra, porque Matías retratará escenas de la vida cotidiana en una enorme diversidad de sitios con fuerte identidad patagónica.

Estos dos aventureros son conscientes de que el desafío es mayúsculo, en una región con vientos de más de 100 km/h y habituales temperaturas bajo cero, y saben que la Patagonia es tan majestuosa como silenciosamente peligrosa.

Asimismo, las avionetas -el tipo de nave que los llevará- son especialmente vulnerables a la acumulación de hielo en los fuselajes, conocida como engelamiento, la principal causa de accidentes aéreos en la zona austral, sobre todo.

Aún así, estos dos jóvenes aventureros están dispuestos a jugárselas en un viaje que, admiten, también tiene algo de búsqueda personal, de cierto crecimiento en situaciones de adversidad.

"Muchos nos preguntan por qué elegimos el aire para vivir la Patagonia -señalan a dúo- cuando es más seguro agarrar el auto y viajar por la Ruta 40. Pero para nosotros este viaje es una experiencia para enfrentarnos a nuestros propios límites y a lo que nos quiera imponer la Patagonia: no es un recorrido turístico", aseguran Matías y Fernando.

"Nuestro disfrute no estará en sacar fotos a más de 10.000 pies de altura, sino en la sensación de poder estar presentes en esa región tan extrema a merced de fuerzas que no podemos controlar", rematan.

Alas congeladas

El tipo de nave que los llevará es especialmente vulnerable a la acumulación de hielo en sus fuselajes, lo que se llama el engelamiento, que es la principal causa de accidentes aéreos, sobre todo en la zona austral.

Te puede interesar...

Leé más

Noticias relacionadas