Alejandro Olivera
Neuquén.- A pesar de que en mayo la provincia registró la inflación más baja para ese mes desde 2009, el nivel de consumo no repunta y los comerciantes están preocupados. Con promociones en efectivo y cuotas fijas sin interés, los negocios intentan paliar la crisis que se profundizó en los últimos meses.
Si bien las ventas varían según el rubro de cada comercio, es real que en general la actividad sufrió una fuerte caída, que comenzó a principio de año y se acentuó con el transcurso del tiempo. Según la Dirección Provincial de Estadística y Censos, la inflación de mayo fue de 1,71 por ciento, pero el bajo índice no supuso una mejora.
En tal sentido, LM Neuquén realizó un relevamiento en locales de distintas ramas para conocer la actualidad de los comerciantes.
El panorama general indica que el punto más alto de ventas es a principio de cada mes, momento en el que el grueso de los trabajadores cobra el salario, aunque cae abruptamente al promediarlo. De acuerdo con lo indicado por los comerciantes, los consumidores se inclinan a cubrir las necesidades básicas.
Los más perjudicados
En este contexto, los negocios más afectados son los de indumentaria, electrónica, kioscos y panaderías. Es que la clase de productos que venden no son de primera necesidad, por lo que los consumidores prescinden de ellos.
Por esta razón, los comercios que se dedican a la venta de ropa están en un momento delicado porque el nivel de consumo es muy bajo, lo que puso a muchos al borde del cierre. En el Alto, algunos comerciantes aseguraron a este medio que hay días en los que no reciben clientes.
Para paliar la situación, ofrecen descuentos de hasta el 40% en efectivo, pero de cualquier manera, el movimiento no aumenta. En el Bajo, por el contrario, la situación se normalizó durante los dos últimos meses.
La electrónica no es la excepción, ya que los altos costos generan un rechazo en las personas y sólo se inclinan a comprar estos productos ante la necesidad. En tanto, los kioscos y las panaderías sienten cada vez más la austeridad de los consumidores y están preocupados por el panorama.
Además, estos últimos rubros sufrieron el aumento de insumos de panificados, por lo que tuvieron que trasladar diferencia a sus productos, lo que en su momento tuvo un fuerte rechazo de los clientes.
Los que se salvan
Las carnicerías, pollerías y verdulerías son los principales negocios que mantienen una estabilidad con respecto al resto. Es que al ser comercios dedicados a la venta de alimentos, subsisten a pesar de la merma que registra el comercio.
Según comentaron los carniceros consultados, como las carnes son parte de la dieta cotidiana de los argentinos, se consumen a pesar de los aumentos. Asimismo, indicaron que el mercado es irregular porque a veces venden grandes volúmenes de mercadería y al día siguiente sólo la mitad.
Las librerías son la grata sorpresa, ya que señalaron que en el último tiempo han subido los niveles de ventas, fenómeno que fue atribuido a que los libros mantienen los precios en todo el país, lo que favorece que los consumidores compren en la ciudad y no fuera de la provincia.
46 por ciento bajó la demanda laboral en la ciudad.
Los datos surgen del Observatorio Económico de Acipan, que arrojó, meses atrás, que la oferta de empleo por parte de las empresas cayó en un 46,4 por ciento en Neuquén.
Se apoyan en las cuotas sin interés
Una de las herramientas de los comerciantes para subir las ventas son las cuotas sin interés. Los consumidores buscan una forma de pago para aliviar el bolsillo. Los clientes, además, se apoyan en el 40% de descuento.
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