Las inversiones privadas siguen de espaldas al río

Por ahora, la costa se desarrolla con las obras que hizo el Estado.

Andrea De Pascalis
depascalisa@lmneuquen.com.ar

NEUQUÉN
Mientras se piensa en una ciudad mirando al río con un desarrollo de la costanera que conecte todos los balnearios municipales desde Linares a Gatica, poco todavía es lo que se ve de inversiones gastronómicas, culturales y de entretenimientos que potencien este paseo como un lugar turístico por excelencia y de uso habitual todo el año.
En épocas de verano, el Paseo Costero de la Isla 132 y del balneario Río Grande se transforma en un lugar que sorprende por los miles de personas, que disfrutan de este espacio público tanto durante el día como en la noche. Luego, cuando el frío comienza a ser protagonista, la afluencia de público empieza a mermar pero durante los fines de semana y con algunos rayos de sol sobre la costa, los vecinos transforman este paseo en uno de los espacios públicos más visitados de la ciudad.
Si bien la inversión municipal en infraestructura parece no descansar y se espera llegar al verano de 2017 con gran parte del Paseo Costero desarrollado, lo que no acompaña en este crecimiento de la ciudad es una inversión que potencie su uso a toda hora, que genere movimiento constante, inversiones privadas y una vida propia.
Hace varios años atrás, la calle Democracia tuvo un intento de desarrollo privado de bares y cafés, pero con el tiempo fracasó. Mucho después, la comuna neuquina comenzó con el proyecto de desarrollar la ciudad mirando al río, pero por el momento las inversiones del Municipio apuntan a generar infraestructura, abrir caminos que estaban cerrados, iluminar, dotar de mobiliario, darle continuidad y desarrollar con las mismas características urbanas toda la costa.

La retirada
Las otras ideas que generen inversiones parecen no estar en carpeta por el momento, por ahora el objetivo es tener el paseo desarrollado de Linares a Gatica. Mientras tanto, cada noche en el verano, cuando ya no hay nada más que hacer en el río porque el sol se fue y el calor ya no es molestia, comienza de a poco la retirada de miles de personas que llegaron en la tarde.
Cientos de autos, unos detrás de otro, motos y bicicletas por la avenida circulan a paso de hombre, y miles de jóvenes comienzan la caminata hacia el centro en búsqueda de espacios que otorguen las comodidades que no están en el río: un bar, un restaurante o simplemente un lugar donde sentarse a disfrutar de un espectáculo callejero.

La prioridad es la infraestructura
NEUQUÉN
Consultado sobre la posibilidad de impulsar inversiones privadas desde el Municipio, el secretario de Gobierno y Coordinación, Marcelo Bermúdez, dijo que la comuna neuquina está invirtiendo en todo el desarrollo del Paseo Costero. "Hicimos el convenio con la familia Menéndez en Río Grande, el año pasado se logró el acuerdo con Álvarez para el tramo Olascoaga/La Pampa y también tenemos el acuerdo para desarrollar desde Pampa a los Cipreses. Nuestro objetivo es llegar al verano de 2017 con todo el Paseo terminado", dijo el funcionario.
Agregó que en 2015 se aprobaron tres ordenanzas que acompañaban los convenios con los privados para abrir la costa y que además se habilitó el uso del suelo para sectores comerciales y gastronómicos a través de estas normas que todo ese sector de la costa sea factible de inversiones privadas.
"Creemos que es importante porque tenemos un gran paisaje, y tener comercios atrae turistas y los turistas lo que buscan es gastronomía sobre todo. Pero nuestro objetivo ahora es dotar todo de infraestructura", dijo el funcionario. Consultado sobre la posibilidad de generar una feria de artesanos en Olascoaga, Bermúdez dijo que eso no está pensado.

El histórico e inevitable miedo al Limay
Históricamente la ciudad de Neuquén vivió a espaldas al río. No fue por un capricho, sino por una cuestión de seguridad.
Hasta que comenzó a construirse la primera represa (El Chocón), el río Limay no estaba regulado y su caudal era impredecible y muy riesgoso durante las grandes lluvias y los deshielos. Tan imponente era su caudal, que muchos de los lugares que hoy se encuentran urbanizados estaban bajo agua cada vez que la crecida hacía desbordar el río. A partir de la construcción de las cinco represas, el Limay quedó regulado y la ciudad empezó a expandirse hacia ese lugar. Todavía faltan muchas inversiones para que la zona sea considerada completamente desarrollada.

TRES PREGUNTAS A...Carlos Roberti- Miembro de Acipan

1. ¿Por qué no hay inversiones privadas sobre la costa del río Limay?
En principio, es una zona que se está desarrollando. Todavía no tiene un perfil estable para generar inversiones de gastronomía y diversión. Para que se establezca lo que hay en la Avenida Olascoaga se necesita mucho tiempo. Una vez que esté la infraestructura y se estabilice, creo que se van a dar las inversiones del sector privado.

2. ¿Cree que sería una buena opción para la ciudad?
Le haría muy bien a la ciudad de Neuquén. Nunca tuvo infraestructura, entonces la temporalidad hacía que en invierno todo desapareciera hasta el próximo verano. Se necesita que lo que se haga genere movimiento todo el año.

3. ¿Desde el Municipio deberían pensar en otras opciones para generar inversiones?
Primero tiene que terminar con toda la infraestructura que está haciendo, y después la gente se tiene que hacer el hábito de uso, como lo hizo con la Isla 132, que por el momento es lo único que se apropiaron.


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