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La Mañana violencia de género

Las mujeres del oeste son las que más sufren

Ahí vive la mitad de las que denuncian violencia de género en la ciudad.

Sara Aedo

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Neuquén.- Las mujeres que sufren violencia dejaron de callarse y salieron a denunciar. En los últimos años, las presentaciones judiciales aumentaron, sobre todo en el oeste de la ciudad. Tanto es así, que el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) registró durante 2016 un 50 por ciento de las denuncias provenientes de esta zona.

El problema alcanzó una magnitud tal que ahora el Poder Judicial habilitará una oficina para atender la creciente demanda de atención judicial. Para la Justicia, el oeste capitalino está atravesado factores sociales y económicos que, en relación con otros puntos de la ciudad, profundizan los agentes de vulnerabilidad.

“No hay que asociar a este sector de la ciudad con la violencia sino detectar los índices que nos arroja la estadística y dar una respuesta ante una necesidad concreta”, sostuvo la vocal del TSJ y titular de la Oficina de la Mujer del Poder Judicial, Soledad Gennari.

Según los datos a los que pudo acceder LM Neuquén, el 30 por ciento de las denuncias se realiza en las redes de atención primaria de casos de violencia, ya sean comisarías, hospitales y centros de salud. El 20 por ciento restante está conformado por aquellas personas que, teniendo domicilio en esa zona, se acercan hasta el Fuero de Familia, en Leloir 881, y allí radican la denuncia.

Maltrato físico y psicológico, privaciones económicas y abusos de todo tipo, son algunas de las principales razones por las que las mujeres se acercan a denunciar en la justicia sobre situaciones cotidianas de abuso en sus hogares, trabajos o en la calle.

No son menos los casos en los que los ciclos de violencia comienzan en la niñez y tienen réplicas sistemáticas a lo largo de toda la vida de las mujeres.

Para Gennari, el trabajo preventivo es la cerradura de esta Caja de Pandora y la educación la llave que le pone un cierre. En esta dirección, la denuncia se convierte en un cimiento fundamental que representa la posibilidad de hacerle frente a un cúmulo de obstáculos difíciles de sortear.

En primer lugar, existe una barrera subjetiva que implica la toma de decisiones a nivel personal para poner el cuerpo y enfrentar el proceso judicial, que comienza con la denuncia y que puede llegar a ser un proceso tan traumático como liberador. En segundo lugar, se presentan impedimentos objetivos, como el de tener que trasladarse desde barrios alejados hacia el centro para dar con una oficina judicial.

Este traslado significa que deben tomar más de un colectivo, con la inversión en tiempo y dinero que eso significa, lo que configura una “ruta crítica” de acceso a la Justicia. Sumado a esto hay que considerar la posibilidad de que la mujer denunciante sea quien esté a cargo del cuidado de niños, adultos mayores y enfermos. “El objetivo es generar mecanismos de acceso a la Justicia que contengan y no expulsen a los usuarios en condición de vulnerabilidad”, afirmó Gennari. Anticipó que en un plazo cercano a los 60 días la nueva Oficina de Violencia del oeste estaría lista para comenzar a brindar servicios.

“Hay un cambio de paradigma en la asignación de derechos y esto genera mayor conflictividad al interior de la sociedad”. Soledad Gennari. Vocal del Tribunal Superior de Justicia y titular de la Oficina de la Mujer del Poder Judicial

En 2016 el maltrato aumentó un 15%

Según los datos comparativos de la Oficina de la Violencia, dependiente del Tribunal Superior de Justicia (TSJ), instalada desde 2016 en la capital neuquina, el nivel de denuncias crece considerablemente con el correr de los meses.

En relación con los índices registrados en 2014, se observó un aumento de un 15 por ciento de denuncias sobre maltratos en el ámbito familiar, de acuerdo con la estadística del organismo al que tuvo acceso LM Neuquén.

La mujer, en la mayoría de los casos, fue la receptora de la violencia, de cerca les siguen los niños y las niñas menores de 18 años. Los datos, que no dejan de ser alarmantes, se explican por una mayor difusión de los derechos adquiridos.

Buena parte del mérito se lo lleva el avance de la aplicación de programas que responden a la publicidad y efectiva aplicación de las leyes 2.785/ 86, de protección integral para prevenir y erradicar la violencia familiar y de la 2.302, de protección integral para los niños y adolescentes.

“Hay condiciones de vulnerabilidad muy marcadas”

Juan Pablo Durán. Director Oficina de Violencia

¿Qué factores influyen en el aumento de las denuncias por violencia en el oeste?

Es multicausal, pero el oeste reúne condiciones de vulnerabilidad que no se presentan en otros puntos de la ciudad. Es un sector en el que el crecimiento demográfico es vertiginoso. Semana a semana se instalan familias en condiciones que no son óptimas y se potencian las carencias económicas.

¿Cómo debe ser el enfoque del problema de la violencia?

Interdisciplinar, porque juegan resortes ejecutivos. La Municipalidad y la Provincia deben intervenir para sostener los abordajes tanto preventivos como cuando se supera la instancia cautelar.

¿Cuál es el camino que deben tomar los organismos públicos?

Adecuarse a una demanda creciente porque hay personas que han caído en la cuenta que su sistema de vida está en crisis. La mujer empieza a reconocer que ha sufrido una pérdida sistemática de la autonomía y comienza la búsqueda de la restitución de derechos. Hay que responder a los cambios de fondos de la sociedad con la aplicación de las leyes.

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