Los vecinos les prendieron fuego las casas por chorros

Las familias de Valentina Norte Rural echaron a los temibles Aguirre.

Carolina Diocare
policiales@lmneuquen.com.ar

Neuquén.- "¡Vamos mierda, tiremos el cerco, que no quede nada!", gritaban los vecinos de Valentina Norte Rural mientras festejaban cada ladrillo caído cuando ya se hacía de noche. Con mazas y prácticamente a oscuras, unos 30 hombres derrumbaron ayer lo que quedaba en pie de la última casa (la única de material) de los Aguirre, una familia de delincuentes que azota al barrio.

La escalada de enfrentamientos comenzó el sábado a la tarde, cerca de las 16:30, cuando un vecino volvía a su casa después de comprar y se encontró a dos delincuentes saliendo de su vivienda con total impunidad.

Luego de tomar coraje, el hombre, junto a su hermano, con quien se encontraba en ese momento, los enfrentaron a las piñas.

Sólo eso hizo falta para que el resto de la familia de delincuentes cayera al lugar a los tiros y los amenazara de muerte. "Te vamos a quemar la casa y te vamos a matar", contó que le dijeron el vecino robado, el cual fue desvalijado en siete oportunidades. Sin ir más lejos, el domingo pasado le barretearon las rejas y le sacaron todos los electrodomésticos.

Cuatro: casas les quemaron a los Aguirre y una más fue demolida por los vecinos con palos y mazas.

A partir del último hecho, los vecinos, cansados de la situación, decidieron organizarse. Cerca de las 19, les quemaron a los Aguirre dos de sus casas. Insatisfechos, durante la tarde del domingo los vecinos incendiaron otras dos viviendas. En ese instante, las familias relataron que la Policía acudió al lugar e intentó reprimirlos.

"Todas las noches pasa algo acá, es tierra de nadie", afirmó Armando, presidente de la comisión vecinal, y explicó que los delincuentes se valen de la falta de alumbrado para robar.

Una vez que los efectivos policiales se marcharon de la vivienda, a las 18:37 el grupo de vecinos volvió a la carga contra la última casa de los Aguirre que aún continuaba en pie.

"Lo único que queremos es que se vayan", aseguró otro de los vecinos y afirmó que todos fueron robados por la familia de delincuentes. "Al vecino que menos le robaron, lo desvalijaron cuatro veces", apuntó una señora mientras resaltaba que el único pedido del barrio es que pongan un destacamento policial. "Tememos por la integridad de los vecinos", concluyó la vecina.

Encontraron hasta un banco de plaza

"No les podés dejar ni dos palitos porque se meten a vivir ahí", sentenció uno de los vecinos, y explicó que los Aguirre ya fueron echados de otros barrios. Movilizadas por la indignación y el miedo, ayer las familias marcharon con palos y mazas hacia la casa de los delincuentes, ubicada en calle Chascomús. Entre risas y sarcasmos, los vecinos encontraron hasta el banco de una plaza que habían robado. Tras destruir los cercos, los hombres se llevaron dos lechones, porque una chancha asustada no quiso salir.

Un día de furia y hartazgo

Robo, piedras y tiros
Uno de los vecinos los encontró cuando salían de robar de su casa. Los increpó, ellos le rompieron el auto a piedrazos y luego le balearon el frente. Fue el sábado a las 16:30.

Les quemaron dos casas
Los vecinos quemaron dos casas de los Aguirre, ubicadas a unas 6 cuadras. Fue el sábado cerca de las 20.

Derrumban la vivienda
Sin respuestas y para que no vuelvan, unos 30 vecinos derrumbaron la última casa que quedaba.

"Diez veces me robaron, sólo me queda ropa en la casa"

Sin poder contener la bronca, una vecina de Valentina Norte Rural explicó que en diez oportunidades entraron a su casa y que sólo le queda ropa.

"La Policía no nos da garantías", argumentó y relató que a pesar de que los vecinos hacen las denuncias, los Aguirre son intocables.

Al respecto, Armando, el presidente de la comisión vecinal, señaló que se trata de una familia numerosa, alrededor de unos 50 integrantes entre grandes y chicos.

"Se instalaron hace dos años en el barrio, luego de ser echados de Almafuerte y Cuenca XV", expresó Armando.

Otra de las vecinas indicó que el barrio está desprotegido y que "los discriminan", y relató que a ella le sacaron la puerta y las rejas, y le llevaron todo.

"Estuvimos dos días sin puerta y sin dormir", precisó angustiada la mujer, mientras que otra señaló que a partir de las 18 se tienen que encerrar en sus casas.

"Se llevan todo, hasta la ropa", recalcó una vecina, al tiempo que aseguró que sus hijos se crían con miedo a los Aguirre.

"Estos delincuentes le han hecho mucho daño al barrio", aseguró un hombre con una pala en la mano, y afirmó con la vista puesta en la casa a medio destruir: "Esta es la impotencia que uno siente".

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