Lotes de la Cooperativa 127 Hectáreas: una misa y el duro mensaje del Obispo Fernando Croxatto
Los damnificados por la cooperativa de Jorge Salas se recostaron en la iglesia para pedir apoyo, ante la falta de respuestas del sistema político. Qué dijeron.
La Catedral de Neuquén volvió a ser escenario de un reclamo popular, esta vez cargado de angustia e incertidumbre. Este miércoles por la tarde, el obispo Fernando Croxatto encabezó la ceremonia en solidaridad con los damnificados por la Cooperativa 127 Hectáreas. Los vecinos denuncian haber sido estafados con la promesa de acceder a terrenos que vienen pagando desde hace años y aún no les fueron entregados.
A la misa asistieron decenas de personas que, además de manifestar su devoción, buscaban un espacio de escucha ante lo que consideran un doble abandono por parte de la política y la justicia neuquina. Muchos de ellos llevan más de una década esperando una respuesta. Algunos ya construyeron con esfuerzo en terrenos que aún no tienen titularidad, otros siguen pagando cuotas sin certeza alguna.
“El pueblo se hizo presente con su historia de luchas y esperanzas. A estas escalinatas vinieron los obreros de las represas, los estudiantes que enfrentaron dictaduras, las madres que buscaron a sus hijos desaparecidos. Y hoy, las puertas de esta Catedral se abren para abrazar a las víctimas de una miserable estafa”, expresó el abogado Mariano Mansilla, en sus redes sociales, quien es el patrocinador del grupo de damnificados.
El pedido de misa surgió desde un sector de los propios damnificados, que sienten que la causa judicial avanza lentamente y que las instituciones políticas les han dado la espalda. Actualmente, hay una causa abierta que investiga el fiscal Juan Manuel Narváez por presunta estafa y administración fraudulenta, en la que está implicado Jorge Salas, presidente de la cooperativa.
Cooperativa 127 Hectáreas: quiénes fueron a la misa
También estuvo presente en la misa el diputado provincial de Juntos por el Cambio, César Gass, quien en una sesión de la Legislatura de Neuquén solicitó al gobierno provincial y al Poder Judicial informes detallados sobre la situación legal de la cooperativa. Además, pidió formalmente que se inhabilite y aparte a Salas para ejercer cargos en entidades de ese tipo.
Durante la homilía, el obispo también hizo una advertencia que resonó con fuerza entre los presentes, durante el sermón. Precisamente citó un versículo de la Biblia (como en muchos) que habla sobre los falsos profetas.
“Cuídense de los falsos profetas, que vienen a ustedes disfrazados de ovejas, pero por dentro son lobos feroces”, repitió, palabras más, palabras menos el Obispo, haciendo hincapié en versículo de Mateo 7:15.
Pero la frase no pasó desapercibida en la misa y abrió interrogantes. ¿A quién se refería Croxatto? Para algunos, el mensaje apunta directamente a Jorge Salas, expresidente de la cooperativa e investigado por estafa. Para otros, el tiro va más allá y es hacia el sistema político neuquino que, según los damnificados, miró para otro lado durante años mientras cientos de familias eran vulneradas en su derecho a la tierra.
Uno de los referentes del grupo de damnificados, Víctor Guerrero, valoró el gesto de la Iglesia y del obispo Fernando Croxatto: “Le agradecimos al Obispo y a la Iglesia Católica de Neuquén por su solidaridad con nuestra lucha. Además, que sigan con la impronta de acompañar a los sectores más vulnerables y las luchas legítimas, como lo hacía nuestro Obispo Don Jaime de Nevares”.
Quieren que Jorge Salas deje la cooperativa
Y acotó: "Ya hemos sido escuchados por los legisladores, donde se solicita la intervención de la cooperativa, además hemos solicitado bajo nota a la Dirección de Personería Jurídica que antes las irregulares, denuncias presentadas se procedan con la intervención. Y que Salas y su equipo, que hoy ocupa un lugar en la cooperativa, quede a disposición de la investigación fuera de la cooperativa".
La misa fue un gesto espiritual para los damnificados, que se recostaron en la escucha de la iglesia, pese a que aseguraron que no bajarán los brazos en la justicia.
“Queremos que nos escuchen. Estamos cansados de golpear puertas, nos sentimos solos. Por eso vinimos acá, porque en la Iglesia encontramos una palabra de aliento y alguien que se anima a poner el cuerpo por nosotros”, expresaron.
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