El Concejo Deliberante autorizó un barrio cerrado en una chacra histórica del Alto Valle. Se reactiva una pelea con los productores. Es una zona hortícola.
Por primera vez en su historia, un pueblo dio luz verde a un barrio privado y cerrado en plena zona rural, en el corazón de la producción frutícola del Alto Valle. Es una localidad donde nació el riego para todas las chacras de las provincias de Neuquén y Río Negro.
Se trata del emprendimiento “Riveras del Neuquén”, aprobado por unanimidad por el Concejo Deliberante de Vista Alegre a fines de octubre, sobre una chacra tradicional conocida como Guernica, ubicada a orillas del río Neuquén y con acceso desde la Ruta 7. Los productores ya había alertado sobre esta maniobra "a espaldas de la gente", ya que se hizo por excepción y de manera silenciosa.
La decisión no pasó inadvertida porque el proyecto avanza sobre suelo productivo, amparado en una excepción expresa a la Ordenanza Municipal N°353/04 de Tierras Productivas; y se da en medio de una fuerte y vieja discusión política entre el intendente José Asaad y Productores Agremiados de Centenario y Vista Alegre (PACVA) que desde hace años advierte sobre el avance urbano sobre chacras históricas.
El mismo intendente formó parte de esa cámara como vicepresidente, y en declaraciones públicas advirtió que distintas gestiones de gobiernos "no hicieron nada" por regularizar la ciudad, que creció con emprendimientos informales, como La Quinta II y II a la vera de la Ruta 7, con servicios irregulares. También, con la chacra de 20 hectáreas en el ingreso a Vista Alegre Norte, conocida por su vinculación con organizaciones sociales ligadas a Juan Grabois.
El mismo ministro de Economía, Guillemo Koenig, durante el aniversario de Vista Alegre hace 10 días, había advertido sobre conservar el suelo productivo. Sin embargo, este loteo se autorizó a finales de octubre.
Barrio privado con acceso al río Neuquén
En entre caso, el desarrollo inmobiliario fue presentado por la firma Gure Echea SRL, a través de su apoderado, el dueñpo de una tradicional chacra conocida como "Guernika". Contempla 88 lotes de 800 metros cuadrados, bajo la modalidad de barrio cerrado, una figura inédita para la localidad. El loteo se emplaza sobre los lotes 1, 2, 3 y 4 de la Sección I, con nomenclatura catastral NC 09-23-089-3065-0000, matrícula 25587.
Además de los lotes residenciales, el proyecto incluye un lote comercial exclusivo para la construcción de un hotel a la vera del río Neuquén y la promesa de construir un SUM de 50 m2, en el lugar que determine la Municipalidad de Vista Alegre. Además, el compromiso de ejecutar, a medida que avance la comercialización, las obras de red de agua potable y cloacas, de acuerdo al Plan Director de la localidad.
Todo el esquema cumple formalmente con la Ordenanza Municipal N°700/14 de Loteos, aunque para concretarse necesitó una excepción importante, sobre todo para el espíritu de la localidad. Fue la de dejar sin efecto la protección del suelo productivo.
Concejales se adelantaron al COPADE
Uno de los puntos más sensibles del caso es el timing político en la localidad porque el COPADE (Consejo de Planificación y Acción para el Desarrollo) trabajaba en un proyecto integral de regularización de tierras, con áreas suburbanas y de transición y de poder subdividir el suelo productivo a una hectárea (no en cinco como en la actualidad). Algo que implicaría un gran impacto para la producción, sobre todo en una zona donde, pese a la crisis de la fruticultura, la producción de verduras para el Mercado Concentrador sigue vigente.
el Concejo Deliberante de Vista Alegre se adelantó y aprobó el loteo mediante la Ordenanza N°1122/25, sancionada el 30 de octubre de 2025, en la sesión ordinaria Acta N°1062/25.
En los considerandos, el propio Concejo reconoce que carece de personal técnico especializado, y que su decisión se basa en la opinión favorable emitida por la Subsecretaría de Planificación Técnica y Ordenamiento Urbano y Territorial, que afirmó no encontrar objeciones al proyecto y dejó en manos del cuerpo deliberativo la decisión política de otorgar la excepción.
“La excepción se justifica en función del beneficio, crecimiento y desarrollo para nuestra ciudad”, sostiene la ordenanza, una frase que reaviva el debate sobre qué modelo de crecimiento quiere Vista Alegre: si uno productivo o uno inmobiliario.
Aunque informalmente desde el municipio remarcan que la chacra ya había sido desmontada años atrás, para los productores el caso sienta un precedente peligroso. No se trata de un loteo abierto que continúe el ejido urbano, sino de un barrio cerrado, con lógica privada, en un área históricamente destinada a la producción.
Cerca de esa zona está el barrio Costa de Reyes, con vecinos que hace décadas pelean por mensuras, escrituras y obras, en una zona marginada.
El conflicto no es nuevo, ya que la Cámara de Productores viene cuestionando desde hace tiempo lo que considera un avance silencioso del negocio inmobiliario sobre tierras fértiles, en un contexto donde cada hectárea productiva perdida resulta casi irrecuperable.
Aprobación unánime y preguntas abiertas
El dato político no menor es que la ordenanza fue aprobada por unanimidad, sin fisuras visibles dentro del Concejo Deliberante. La norma ratifica además un Convenio Marco de Colaboración firmado el 22 de agosto de 2025 entre la Municipalidad y la empresa desarrolladora, y designa a la Subsecretaría de Planificación como autoridad de aplicación.
La autorización, sin embargo, queda supeditada al cumplimiento de una larga lista de requisitos técnicos, legales, ambientales y dominiales. Si no se cumplen en los plazos fijados, el fraccionamiento podría quedar sin efecto.
El primer barrio cerrado en la zona rural de Vista Alegre ya es un hecho político. Y la pregunta que vuelve a sobrevolar el Alto Valle es la de siempre, si realmente se puede frenar el avance inmobiliario sobre el suelo productivo, con el cambio de reglas de juego que propuso Vaca Muerta.
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