Don Salvador Vadalá, nació el 1 de enero de 1906 en Calataviano, Italia, en la provincia de Sicilia, tuvo un importante recorrido de vida. En el año 1929, emigró a Argentina junto con su esposa María Juana Laganá, quien nació el 7 de marzo de 1908 en Taormina, Sicilia, y su hija Carmela. Posteriormente, en Argentina, nacieron sus otras dos hijas: Nélida Josefina y María Juana (Mary), quienes vieron la luz en Quilmes, lugar donde se establecieron después de su llegada desde Italia.
En Quilmes, Salvador Vadalá ejerció su profesión como músico y brillaba en el café Tortoni, donde tocaba la trompeta. En la década de los 30, decidió trasladarse al valle para unirse a la Banda de la Policía Territoriana, se instalaron en la calle Mitre al 300, que hoy en día es conocida como Tienda Balbi.
Su nieta María del Carmen Ariet recordaba que su abuelo le contaba que “tocaron en la Banda” cuando se inauguró el Puente Carretero que une las ciudades de Cipolletti y Neuquén en 1937. Tuvo como compañeros en la Banda a Lombardo, Galo, recordados músicos del Neuquén del siglo XX ,entre otros.
Posteriormente ingresó a la Banda del Ejército y se instaló con su familia en el regimiento de Covunco. Cuando se jubiló en la década del ‘60, don Salvador Vadalá se radicó en Mar del Plata, añorando el mar que le recordaba a su tierra natal Sicilia. Uno de los músicos que integraba la banda del ejército era don Marcelo Berbel, autor de la música del Himno Provincial. Fue acá donde su hija menor María Juana conoció al que sería su esposo Salvador Ariet; este había sido trasladado por el ejército en 1940 a Zapala y luego a Covunco Centro, fue en el Regimiento: allí conoció a don Salvador Vadalá, que era director de la Banda del Regimiento, había llegado a Covunco con su esposa y 3 hijas. Allí Ariet, que tenía 25 años por ese entonces, conoció y se puso de novio con la menor, María Juana, Mary, que era una jovencita. Estuvieron 3 años de novio y cuando al “Gordo” le salió el traslado a Campo de Mayo para realizar un curso de reparación de Tanques Scherman, se casaron en diciembre de 1948. Posteriormente, Ariet y flia. regresaron a Covunco y allí nació en 1950 la mayor de los dos hijos que tuvieron -María del Carmen- cuyo parto fue atendido por el Dr. Julio Dante Salto, y Jorge Roberto Salvador, que nació en el año 1951; en 1955 Salvador, Mary y los hijos se trasladaron definitivamente a Neuquén Capital, a la Casa del Ejército, ubicada en Santiago del Estero 591. Allí vivieron hasta que en 1958 se acogió al beneficio del retiro anticipado. Posteriormente y debido a su labor como motorista fue nombrado encargado de la Chevrolet en 1958, negocio ubicado en Irigoyen al 20, y se mudaron a su casa en Santiago del Estero 254. Ariet se vinculó con el Club Hípico y Tradicionalista de Neuquén con Eduardo Alizeri, Arturo Pérez, Joaquín Becerra, Ambrosio, Bentolila, el esposo de Zelma, una afamada peluquera de la época y el matrimonio Abal, entre otros.
También Salvador Ariet integró las Sociedades Italianas Españolas, estuvo en la Comisión del Club El Biguá. En 1960 lo llamaron de esta Institución y se convirtió en Concesionario de una comisión del A.C.A. junto con el Dr. Mateo Fabani, Mario Zorrentino, el Dr. Rafael Vitale, Carulli, Grzona, Félix Mabellini, “Liche” Montelpare, entre tantos. Tenía su taller particular en Juan B. Justo al 1300, donde recibía corredores del Turismo Carretera como Peiretti, Reutemann, Luis Di Palma, entre otros. Cuando hace unos años entrevistamos a la flia. Recordaba María del Carmen “manejé el Torino de Di Palma”. Ariet realizó numerosas gestiones para la creación del Tiro Federal en lo que hoy es la playa de estacionamiento del Consejo Provincial de Educación.
Nuestro homenaje a pioneros músicos que amenizaban los paseos en aquellas plazas y avenidas del Neuquén del siglo XX y que hoy, a través del testimonio de sus parientes directos -en este caso una de sus hijas, Mary – siguen vivas en nuestras historias.
Te puede interesar...












