Una escuela de montañismo se animó y montó su espacio por primera vez en la isla 132. La respuesta los desbordó.
Antes de su cancelación anticipada por el temporal de viento, la Fiesta de la Confluencia reunió a más de un millón de personas en la isla 132. Y aunque muchos llegaron atraídos por los recitales del escenario mayor, se encontraron otras propuestas llamativas e incluso un espacio que sorprendió a las familias y que se convirtió en uno de los rincones más elegidos del predio.
En la Fiesta de la Confluencia, todo sucedía al mismo tiempo. No sólo por los cuatro escenarios con conciertos en simultáneo sino porque la música convivía con los espacios gastronómicos y con decenas de actividades para grandes y chicos: juegos, compras, sorteos, sillas voladoras y hasta la posibilidad de practicar deportes como la escalada.
Dani, profe de la escuela de montaña Patagónides, dijo que venían pensando en esa posibilidad durante mucho tiempo. "Esta vez nos animamos y tuvimos mucha ayuda de la Municipalidad para montar el stand", relató a LM Neuquén.
Su propuesta incluía un bautismo de montaña, con dos palestras, una torre y un puente mono para dar los primeros pasos en la disciplina. El combo de dos ascensos tenía un costo de 15 mil pesos e incluía todo el equipamiento, como arneses y casco, para garantizar una experiencia segura.
La respuesta del público
Con su presencia en la Fiesta de la Confluencia 2026, la escuela Patagónides apuntaba a contagiar el amor por el deporte, la naturaleza y las actividades al aire libre. Sin embargo, la respuesta del público superó todas sus expectativas.
Cientos de niños aprovecharon las cuatro jornadas de la Fiesta de la Confluencia para practicar la actividad, que llamaba la atención de los visitantes por la colorida presencia de la palestra que se elevaba en altura, en la zona de acceso, muy cerca del edificio de Recursos Hídricos.
Patagónides Trek ofrece salidas guiadas para practicar montañismo, rappel o incluso hacer cumbre en el volcán Lanín. Esta oportunidad, sin embargo, buscaba demostrar las bases de la disciplina y ayudar a muchos niños a superar el miedo inicial.
Con la mirada atenta de Dani, niños desde los 7 años y adolescentes se trepaban a la palestra y también practicaban en el resto de la estructura.
"Muchos después quedan enganchados con practicar, o incluso los padres nos preguntan los datos para sumarse a nuestras salidas", dijo Dani, conforme con su primera experiencia participando del festival.
La Fiesta de la Confluencia funciona como una vidriera para muchos emprendedores que, más allá de las ventas o del público que atraen en cada edición, aprovechan también el espacio para posicionar su marca y seguir creciendo durante todo el año, más allá de los cuatro días a orillas del Limay.
Otras actividades para chicos
La escalada se sumó a otras propuestas que atraían, sobre todo, a los niños. Desde la Municipalidad de Neuquén también ofrecían áreas para dibujar y jugar y hasta una minigrúa para ser recolectores de basura por un día. La Secretaría de Cultura de la provincia, en cambio, los sedujo con un juego de paleontólogos, y el resto del predio ofrecía también juegos mecánicos, sillas voladoras y otras opciones para divertirse.
La presencia de Patagónides reflejó, una vez más, la identidad neuquina en la fiesta, con una propuesta divertida y que reflejaba un espíritu bien neuquino, en diálogo con la montaña y con un abanico de actividades físicas de constante cercanía con la naturaleza.
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