Vendimia neuquina: música, vino y encuentro en bodega Familia Schroeder
Se vivió una verdadera fiesta que combinó producción, turismo y cultura en un mismo escenario: los viñedos del corazón de la ruta del vino neuquina.
El festejo de la Vendimia neuquina en la bodega Familia Schroeder en San Patricio del Chañar fue una verdadera fiesta donde cientos de personas conocieron más de la producción del vino local y lo degustaron inmersos de una naturaleza increíble. Bandas en vivo y la mejor gastronomía cerraron un sábado a pleno placer.
La jornada comenzó al mediodía, con los primeros visitantes recorriendo la bodega y conociendo de cerca el proceso de elaboración del vino. A lo largo de la tarde, el predio fue sumando cada vez más público: algunos llegaron para almorzar en el restaurante, mientras que otros aprovecharon los carritos de productores locales, que ofrecían opciones dulces y saladas para acompañar la experiencia.
En paralelo, las visitas guiadas se mantuvieron activas durante toda la jornada, permitiendo tanto a quienes ya conocían la bodega como a nuevos visitantes adentrarse en el circuito productivo y entender el trabajo detrás de cada cosecha.
El clima festivo tuvo su punto alto con la música en vivo. La banda 1915 fue la encargada de abrir el escenario montado a pocos metros de la bodega, con los viñedos como telón de fondo. Más tarde, el turno fue de Indios, que brindó un show íntimo y cercano. Su cantante, Joaquín Vitola, desplegó toda su energía y conexión con el público: sobre el final, bajó del escenario para compartir el momento con los presentes y terminó con su clásica musculosa blanca empapada en vino.
Buena cosecha
El cierre estuvo a cargo de los DJs July Valenzuela y Gabee, que pusieron ritmo a la noche y transformaron el predio en una pista de baile al aire libre.
En diálogo con LM Neuquén, Roberto Schroeder destacó el balance de la temporada: “Estamos prácticamente culminando la vendimia. Quedan algunos kilos por recibir, pero lo más importante ya pasó y estamos muy contentos. La calidad ha respondido a todas las tareas que hicimos durante el año, así que los técnicos están conformes. No hemos tenido complicaciones, va a ser una muy buena cosecha”.
Además, subrayó el valor de abrir la bodega al público en este momento clave del calendario: “Ofrecimos recorridos cada hora para que quienes nos visitan puedan vivir más de cerca el proceso, conocer e informarse. Está muy bueno”.
Para el referente de la bodega, la vendimia trasciende lo productivo: “Es un momento de encuentro. Se juntan todas las cosas buenas: el cierre de la cosecha, el esfuerzo de todo el año, la posibilidad de probar nuevas añadas y también de reencontrarse. Hay gente que vemos en esta fecha y después cada uno sigue con sus actividades, así que es un día de fiesta para todos”.
La celebración en Schroeder forma parte de un calendario más amplio que, durante todo el mes, convoca a distintas bodegas de la región a abrir sus puertas y ofrecer actividades para residentes y turistas. “Es un mes de festejo, con una oferta importante en toda la zona para probar vino, conocer y pasarla bien”, concluyó.
Así, entre copas, música y paisajes, la vendimia neuquina volvió a demostrar que no es solo el cierre de una cosecha, sino también una experiencia colectiva que celebra el trabajo, la identidad y el disfrute en el Alto Valle.
Apoyo de la Provincia
Por su parte, la ministra de Turismo, Ambiente y Recursos Naturales de Neuquén, Leticia Esteves, destacó el crecimiento sostenido del evento y el rol que comenzó a asumir el Estado provincial. “Crece cada año sin duda, y esta vendimia particularmente tiene la característica de que es la primera vez que la provincia acompaña a los bodegueros en el armado y en la difusión de los eventos. Esperamos que sea la primera de muchas en las que podamos trabajar en conjunto”, señaló.
En ese sentido, remarcó la importancia de la celebración como motor turístico: “Para nosotros sin duda es una forma de movilizar el turismo. La ruta del vino es estratégica en el desarrollo de los próximos años y tenemos muy buenos productos para ofrecer”.
Esteves también puso el foco en la proyección del sector vitivinícola neuquino y su identidad: “Los vinos neuquinos están a la altura de los mejores del país, especialmente nuestro Pinot Noir, que es característico de la provincia. Es parte de la identidad neuquina y para nosotros es muy importante mostrar lo que tenemos”.
Además, subrayó el acompañamiento al sector privado y la defensa de la marca regional: “Son los bodegueros quienes invierten, arriesgan y generan empleo. Venimos trabajando con ellos en la defensa de la marca Patagonia, que es un emblema que tenemos que cuidar, incluso en litigios internacionales”.
Mucha gente
El cierre de la jornada también dejó conformes a los organizadores. Gabriel Palmero, de la productora Art Stage, valoró la convocatoria y el esfuerzo detrás del evento: “Mucha gente, la verdad que felices. El clima nos dio batalla, pero dijimos ‘vamos a hacerla’. Nos propusimos este festejo desde el primer día que el gobierno anunció que iba a acompañar estas actividades y la bodega apostó a esta gran grilla artística”.
“Es una jornada muy larga, arrancó desde el mediodía y todavía quedaban horas por delante, pero la gente está feliz, la estamos pasando bien y el clima terminó acompañando”, agregó.
Además, destacó la apuesta musical: “En tiempo récord logramos tener dos bandas nacionales como nos propusimos, en este marco que es hermoso. La gente lo está disfrutando mucho”.
De cara al cierre del calendario de vendimia, adelantó las próximas actividades: “La última fecha es el 27 y 28 de marzo, con inicio el 26 con un torneo de polo. Se viene la Copa Vendimia con más de 17 bodegas en el Sarita Polo Club, en Centenario, donde todas van a participar mostrando su producción en un evento deportivo que convoca mucho. Serán dos jornadas para disfrutar, y cada noche va a terminar con un DJ nacional”.
La celebración en Schroeder forma parte de un calendario más amplio que, durante todo el mes, convocó a distintas bodegas de la región a abrir sus puertas y ofrecer actividades para residentes y turistas.
Así, entre copas, música y paisajes, la vendimia neuquina volvió a demostrar que no es solo el cierre de una cosecha, sino también una experiencia colectiva que celebra el trabajo, la identidad y el disfrute en el Alto Valle.
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