"No voy por la chabacanería ni por el escándalo"

José María Muscari. Versátil. Inquieto y mediático, el actor y director vuelve el martes a la pista de "Bailando por un sueño", donde dice que va a apostar a sus posibilidades creativas y a su costado más irónico y humorístico.

Paula Bistagnino

Especial

José María Muscari (40) vuelve, después de más cinco años, a la pista de “Bailando por un sueño”. En aquella edición participó con el bailarín Emanuel González y ahora su pareja será la actriz Noelia Marzol, una de las integrantes del elenco que dirigió en Los Corruptelli. “Estoy re contento de volver al programa y de poder bailar con una mujer que es actriz y que, además, no se hizo un lugar en el espectáculo en base a escándalos. Que ella también sea famosa está buenísimo porque implica repartir el peso que significa participar en el programa”, confiesa en medio de una gira por todo el país con su obra Casa Valentina, que probablemente se presente en Neuquén en los próximos meses. Se trata de una de las tres obras que el multifacético director tiene en cartel, junto con Falladas y Extinguidas. En breve, además, estrena Bollywood, un espectáculo autogestionado, con cincuenta actores en escena, que lo reencuentra con la movida del teatro under y que se forjó en la plataforma de crowdfunding Ideame, donde el público pudo colaborar económicamente para que el proyecto dé a luz y las funciones serán a la gorra. “Es un sistema que está buenísimo para este momento de crisis que estamos viviendo, en el que mucha gente quizá quiere ir al teatro, pero no puede pagar la entrada”. Por otro lado, ya empezó a grabar una cuarta temporada de su programa de entrevistas Muy Muscari, por el Canal de la Ciudad.

Marcelo y la producción me dieron el espacio para difundir quién soy y lo que hago”.

Te puede interesar...

Hacés muchas cosas a la vez, ¿te sirve enfocarte en diferentes asuntos?

Sí, porque tengo mucha energía y también organización. Cada proyecto creativo ocupa mucho espacio en mi mente sólo en el momento en el que lo estoy haciendo. Eso hace que pueda mantener una especie de presente múltiple. Además sinceramente me gusta esta relación vertiginosa que tengo con mi trabajo…

¿No te imaginás haciendo otra cosa?

Creo que nací para esto. Me gusta, además, surfear por las dos olas, por lo comercial pero también por el off. Soy una especie de creador inclasificable que puede hacer espectáculos comerciales y a la par estar del otro lado, en lo autogestivo.

Con tantos proyectos propios, ¿qué te motivó a decirle que sí a Marcelo Tinelli?

Posiblemente porque siempre me sentí muy valorado en el programa: me trataron muy bien, con mucho respeto. Marcelo y la producción me dieron el espacio para difundir quién soy y lo que hago. Nunca tuve un problema o una discusión. También saben que mi sello distintivo no es el escándalo ni el quilombo sino que es lo diferente, lo transgresor y vanguardista es la propuesta de creatividad que llevamos con Noelia.

¿Y cómo te preparás para el martes?

Con mucha responsabilidad, energía y compromiso. El “Bailando” es un concurso de personalidades en el que el pretexto es el baile. Además, esta vez somos la única pareja de actores famosos y eso también nos va a permitir desarrollar un costado más humorístico. Creo que voy a poner en juego toda mi ironía, mi acidez y mi crítica que, de alguna manera, siempre fue bien recibida en el programa.

¿Vas a esquivar los escándalos?

Mi rubro nunca fue lo picante. Mi participación es desde la felicidad, la alegría, el talento, el riesgo. De demostrar algo diferente y también, por qué no, desde el tratar de generar una empatía positiva. Me parece que eso al público también le gusta. El público todo el tiempo en la calle resalta mi buena energía, cómo me manejo, lo sustancioso que soy para hablar en determinados contextos y tratar de levantar el nivel y no quedarme ni en la chabacanería ni en la pelea cotidiana. Creo que esa es la expectativa del jurado hacía a mí y de mí hacia mí mismo también.

¿Hay algo del programa que te genera cierta intranquilidad?

No, cuando acepto trabajar en algo es porque estoy ciento por ciento convencido de que va a ser una experiencia súper positiva. Me puedo equivocar pero, la verdad, es que mi vibra con Showmatch es muy buena. Los jurados me respetan y yo a ellos; no necesitamos generar ninguna enemistad para existir en el mundo del espectáculo.

Cambiando de tema, ¿cómo quedó todo con Federico Bal? (A mediados del año pasado se viralizó un polémico audio en el que lo trataba de “enano, gordo y judío”.)

Es un tema re contra pisado y con Federico está todo bien. Le pedí perdón de manera directa. Nunca hubo ninguna animosidad contra él ni contra nadie que se haya sentido mal por ese chiste desafortunado, en el marco de un cumpleaños. Lamentablemente uno en el marco de lo privado se jacta de lo políticamente incorrecto. Pero fue un capítulo que no me gustó: se difundió mediáticamente un chiste íntimo. También creo que el público es muy inteligente y sabe perfectamente discernir entre el on y el off.

En tu perfil de Twitter te presentás como un buscador de felicidad, ¿con qué se relaciona esa felicidad?

Con lo “gánico”: todo el tiempo hago lo que tengo ganas, cuando tengo ganas, y trato de no estar obsesionado por los compromisos o por no animarme a decirles que no a algunas cosas. Está relacionada con poder seguir mi deseo y respetarlo.

Fuente:

¿Qué te pareció esta noticia?

Noticias Relacionadas

Deja tu comentario


Lo Más Leído