"Nos seduce componer canciones que digan cosas y no mueran en la banalidad"

Cebolla Cebreiro. La Vela Puerca se presenta hoy en Meet. Una de las voces de los uruguayos contó cómo la banda vive este momento, que los tiene a punto de cumplir 20 años.

Luis Castillo
castillol@lmneuquen.com.ar

Sebastián "Cebolla" Cebreiro es una de las patas fundamentales de La Vela Puerca, banda que le ha llevado la mitad de su vida. El hombre que salta como resorte y encargado del agite, al lado de Sebastián "Enano" Teysera, se abrió para contar cómo es sudar con La Vela, que el 20 de diciembre cumplirá 20 años de vida. En la parte final de la gira con su última placa, Érase, el orfebre dice que aún "falta mucho por recorrer". Si bien su co-equiper ya ha manifestado que quizás se tome un año sabático, Cebolla dijo que sólo es una pausa "para tomar impulso y salir adelante". " No veo en el horizonte cercano una separación más allá de que todo lo que es para siempre siempre se termina", aseguró con todas las letras.

1995 Nacimiento

Ese año La Vela comenzó a dar sus primeros shows de forma gratuita. En 1999, por primera vez llegó a Buenos Aires. Fue en el salón Pueyrredón ante 25 personas.

2009 Independencia

Desde ese año, la banda edita su disco mediante su sello propio: Mi Semilla.

¿Cómo llega La Vela en este tramo final de la gira?
Estamos finalizando el año y nos vinimos derecho. Hace muchos años que no estábamos tanto tiempo -casi un mes- en el país. Seguimos presentando Érase, que es el último disco que además funciona como excusa para estar tocando por acá.
¿Qué te trasmitió Érase con respecto a otros discos?
Es un disco que lo pensamos mucho más que otros en cuanto al concepto. En otras placas nos agarraba con un montón de canciones compuestas sin tener un nombre, ni concepto. En este caso, nos trajo primero el nombre mucho antes que salieran las composiciones. Teníamos ganas de que sea un disco corto y conciso. Lo que más me gusta cuando sale un álbum de La Vela a la calle es que representa lo que está viviendo la banda, y esta no es la excepción.
¿Lo has terminado de digerir?
Estoy en eso. Pienso que el CD toma el verdadero significado cuando sale a la calle. Esas canciones al ser tan urgentes por su corto periodo han sido bastante valientes. El hecho de hablar del yo y hacerse cargo de la primera persona en las canciones tiene como un plus que nos hace identificarnos aún más.
Si tuvieras que quedarte con una canción, ¿cuál te representaría?
Es muy difícil, pero me quedaría con "La calle adicción" porque es la que más representa los tiempos e historias de La Vela Puerca. Pero también me gustan "El soldado de plomo" o "Buenas mascotas".
En diciembre cumplen 20 años, ¿qué camino les queda por recorrer?
Todavía hay un millón de lugares a los cuales no hemos ido. Por ejemplo, salir a recorrer Latinoamérica. Fuimos más veces a tocar a España y Alemania que a otros lugares. Seguimos al frente por más que hayan pasado 20 años. Todo lo nuevo que venga será bienvenido.
¿El público argentino se ha "uruguayisado" o las bandas de Uruguay se han vuelto argentinas?
Nos criamos escuchando las mismas bandas que se escuchaban en Argentina. Creo que el rock uruguayo siempre tuvo su personalidad. Nosotros tenemos una raíz muy fuerte del folclore y la murga. Pero el rock siempre tuvo su parte personificada pero mirando a la Argentina.
¿Qué hay de cierto en que en sus primeras visitas a Buenos Aires terminaban durmiendo en el mismo escenario donde habían tocado?
Cuando comenzamos a dar nuestros primeros shows al salón Pueyrredón, nos quedábamos a dormir en ese lugar después de tocar. Llegábamos con nuestros sobres (bolsas de dormir) y nos instalábamos en el escenario. Fue una época buenísima porque forma los valores que tiene y debe tener una banda en su trayectoria.
¿Qué queda en La Vela de aquellos primeros inicios?

La sabiduría de vivir muchas cosas y poder contarlo. Es la mayor virtud de una banda que transita muchos años. Saber valorar de lo peor hasta lo mejor y generarlo dentro de una canción.
¿Cómo influyen los 40 años de edad a esta altura?
Obviamente, salir de gira con 20 es diferente a los 40. Hoy las sorpresas son menos o no te llenan tanto el ojo. Pero nosotros decimos que todavía siguen pagando esas dos horas que nos subimos arriba de un escenario con nuestras canciones para que la gente se las apropie. Esa parte es impagable.
El Enano manifestó que se viene un año sabático, ¿es así?
Lo estamos evaluando. Hay una estructura grande de gente que labura. Como todo en la vida, nosotros necesitamos alejarnos un poco para recordar el valor de lo que tenés y no manipularlo al pedo. Me imagino un especial descanso para luego tomar impulso y salir adelante.
¿Esto significa que no pude suceder ningún tipo de separación?
No, para nada. No nos gustaría. Y creo que no sería de esa manera teniendo en cuenta cómo nos hemos manejado hasta ahora. No veo en el horizonte cercano una separación más allá de que todo lo que es para siempre siempre se termina. Queremos tomar un largo descanso para volver con más pilas de las que tenemos ahora.
¿Pensás que el público de La Vela no podría ver un solo cantante en escena?
Creo que el público nos hizo entender que somos dos -por Teyseras-. Pienso que lo hemos asumido y aprendido de la gente. En mi caso, decía que yo era el otro cantante, pero después empecé a entender cómo se había tornado la banda.
¿Planificaste editar tu propia obra?
Me ronda en la cabeza la idea. Creo que tendría que ser algo que te sientes a pensar y armar. La Vela es un proyecto que me ha llevado la mitad de mi vida. Con ese descanso quiero hacer otras cosas de mi vida a pesar de que puede existir la posibilidad. La posibilidad está ahí, pero no me he sentado a estudiarla.
¿Qué actividad pensás retomar?
Soy orfebre y tengo mi taller. En algún momento de la vida me gustaría retomar el oficio. Es algo muy noble y el hecho de ser artesano es algo que aprendés con las manos y no se olvida nunca más.
¿Cómo convivís con la masividad?
No es algo que nos seduzca. Nos gusta tocar en Cosquín Rock por su entorno, pero no porque te vean millones de personas. Lo que está bueno es la variedad de personas que te pueden ver y que no pagarían un ticket para ver tu propio show. Nos gusta tocar en lugares para mil personas donde la banda puede tener las tripas en la mano y defender sus canciones mirando a su gente a los ojos. Es un ámbito donde nos sentimos más cómodos y rendimos aún más. La pasividad no depende de las personas, sino de cómo hacés tus cosas.
¿Cuál es el cable a tierra después de un Luna Park o Velódromo?
Creo que si no te cambió el primero, el décimo tampoco te va a cambiar. Todo tiene que ver con el entorno en que vos te movés. Si alguien te hace sentir un dios, te volvés un pelotudo. Esas historias no nos dan de comer, sino la canción que componemos y nos haga emocionar. Nos seduce componer canciones que digan cosas y no mueran en la banalidad. Hay que tomar distancia con naturalidad. Nosotros somos simples compositores de canciones que tienen la posibilidad de decir algo.
¿Te has imaginado cantando en otra banda?

No, porque esto es el proyecto de mi vida. Me atrevo a pensarlo pero enseguida me escapo. Me da un poco de vergüenza estar pensando en otra historia teniendo la mejor historia que me pasó en mi vida. Sería demasiado. Es estar comiendo la mejor fruta y mirando la fruta que está al lado.

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