Otra animalada
Buenos Aires (Télam) > “Para lograr una buena entrevista hay que poder dominar la guerra de egos que se genera entre el que pregunta y el que tiene que responder”, resaltó el periodista y conductor Alejandro Fantino, que hoy a las 23.30 regresa con “Animales sueltos” a la pantalla de América.
Para el primer programa de su sexta temporada, Fantino jugará una de sus mejores cartas, entrevistando a Víctor Hugo Morales. Además, el conductor adelantó que está en tratativas para llevar a Andrés Calamaro, y al hijo del narcotraficante colombiano Pablo Escobar, que volvió a estar en boca de todos gracias a la exitosa teleserie “El patrón del mal”, que se emite por Canal 9.
Dueño de una carrera camaleónica, que transitó desde el relato futbolístico más tradicional hasta programas televisivos con exceso de mujeres escasamente vestidas, Alejandro Fantino intenta ahora dibujar un presente capaz de resaltar sus cualidades como periodista de interés general.
“De a poco me fui alejando de la conducción de formatos y mi libido está puesta en la entrevista, en temas de actualidad. Mi sueño es ser reconocido como periodista que puede abordar distintos temas”, confesó, al tiempo que citó a Samuel “Chiche” Gelblung y Mauro Viale, como dos de sus grandes referentes.
Tal vez sea por eso que su programa, devenido ya en un clásico inclasificable de la medianoche, sea capaz de reunir sin sonrojarse, ni fracasar, a nombres tan disímiles e impensablemente compatibles como Coco Silly, su viejo ladero desde los inicios; Luciana Salazar, que llega en reemplazo de Nicole Neumann; el economista Tomás Boulat, y el periodista Antonio Laje, que recaló en América después de una escandalosa salida de C5N. A ellos se suman una banda en vivo y el clásico DJ.
El resultado es ese híbrido capaz de transitar con la misma seriedad desde una paritaria docente hasta la problemática y prolífica paternidad de Diego Armando Maradona, pasando por una charla con Charly García o el relato de la desesperada búsqueda de sus hijos, de Gabriela Arias Uriburu.
Sigue el rumbo
Ya desde la temporada pasada, Fantino había comenzado a apostar por un envío donde la actualidad lograse ganarle espacio a las minifaldas. Este año y, aún a pesar de la explosiva incorporación de Luly Salazar como nave insignia del universo femenino, pareciera querer continuar por el mismo camino.
“El año pasado había venido Nicole y todos se preguntaban qué podía aportar una mujer tan poco mediática, y sorprendió. Y a Luciana nunca se la escuchó opinando sobre actualidad y es lo que ella busca: que se la conozca desde otro espacio”, explicó el además conductor de “Uno de los nuestros” de 16 a 18 por radio La Red.
“Igual -agregó-, le aclaré que ‘Animales Sueltos’ está buenísimo porque te da esa posibilidad, pero a la vez es peligroso porque te hace hablar de muchos temas y lo que decís repercute enormemente”.
Para seguir abonando el cambio, este año seguirá conjugando los debates mediáticos entre los participantes con las entrevistas “mano a mano” que se popularizaron a finales de 2012 y que iniciaron, casi sin querer, meses antes, con una charla íntima con el boxeador Maravilla Martínez.
Poseedor de un estilo particular, donde la “re pregunta” es su mejor aliada, en cada entrevista Fantino logra crear un clima distendido en el que los entrevistados se disponen a hablar abiertamente, tal como solía suceder en “Mar de fondo”, el exitoso ciclo de TyC que encabezó por años.
Sin embargo, incluso habiendo mostrado su efectividad, el santafesino debe enfrentar duras críticas por su desempeño como periodista “serio”. Sin ir más lejos, el año pasado, la nota que le realizó a Ricardo Darín fue una de las más criticadas.
“La mala fama también es una forma de fama. La crítica está bárbara porque uno no es una moneda de oro como para gustarle a todo el mundo. Yo aprendí a laburar así. Y me consta que quienes enseñan periodismo me arruinan, pero ésta es mi forma, la que me da de comer y no me ha ido mal”, aseguró.
En esa lucha de egos, tal como definió a la entrevista, Fantino despliega una artillería de estrategias, entre las que “entender que la pregunta estúpida no existe”, es fundamental.
“La pregunta estúpida puede ser una gran pregunta y lo que para algunos es tonto, para otros no lo es. En tele no podés dar ningún conocimiento por sentado y es clave preguntar desde la ingenuidad para llegar a un nivel más profundo”, sentenció.
No baja la guardia
Anunciado ya el regreso de Marcelo Tinelli a la pantalla del Trece, Alejandro, que estará en la misma franja horaria, sabe que la batalla será dura. Sin embargo, celebró la vuelta del hombre de Ideas del Sur porque, según él, “Tinelli cambia la televisión”. “Cuando sos rival, te la cambia para bien y te la cambia para mal. Para bien porque genera una masa de encendido que sin él no está. Y Marcelo chupa gente del cable y la trae al aire. ¡Es una aspiradora! Lo malo es que a veces te asfixia, porque no hay masa para repartir. Él está en un nivel de rating que no deja mucho para el resto”, dijo Fantino.
A pesar de que la competencia es dura (“no es para cualquiera porque hay noches que te vas a tu casa totalmente destruido”), asegura que hace años viene “resistiendo esta pelea” y no pretende bajar la guardia.
“Un año de Sudáfrica, otra vez, peleando contra los Espartanos, no nos va a cambiar la vida”, vaticinó.
Firme desde el primer día
En la intensa tarea de buscar cuál sería su mejor formato, desde 2008 hasta hoy, un sinfín de “figuras” pasaron por el living de “Animales”, algunos de ellos sin penas ni glorias.
En algún tiempo estuvieron los humoristas Sergio Gonal, el Turco Naim y Daniel Aráoz, quienes después fueron reemplazados por la presencia femenina de Claudia y Cinthia Fernández, y Virginia Gallardo. A ellas se sumaron las visitas bizarras del Padre Manuel y parapsicólogos varios, entre una larga lista de “celebrities”.
El único que logró sobrevivir de principio a fin fue el actor Coco Silly, que empezó con un contrato de tres meses y terminó siendo la mano derecha de Fantino durante las seis temporadas.
“Me produce mucha felicidad, porque es el sexto año de un programa que adoro, que me hizo crecer en la profesión rodeado de amigos. No pensé que iba a durar tanto, pero el programa se fue instalando, y es una alegría enorme, un logro. Lo importante es la continuidad”, expresó el actor, que además ya va por igual cantidad de temporadas teatrales con su espectáculo “La cátedra del macho”.
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