Asesino serial: piden ADN a familiares de desaparecidos por posibles nuevas víctimas
Hasta el momento, se le imputaron cinco asesinatos de personas que habían sido reportadas como desaparecidas durante 2025 en Argentina.
La investigación contra Matías Jurado, el hombre acusado de cinco crímenes en la provincia de Jujuy, podría sumar nuevas víctimas. Ante esa posibilidad, la Justicia convocó a familiares de desaparecidos a presentarse para realizar cotejos de ADN y evaluar si existe alguna relación con el acusado.
El objetivo de la Justicia es avanzar en la identificación de restos y establecer si el sospechoso estuvo involucrado en otros hechos aún no esclarecidos.
El Ministerio Público de la Acusación de Jujuy, a través del fiscal Guillermo Beller informó sobre el llamado que tiene como finalidad avanzar en la identificación de dos perfiles de ADN masculinos, recolectados durante las tareas investigativas y que no corresponden con las víctimas ya identificadas en la causa.
Jurado está acusado de los asesinatos de Jorge Omar Anachuri, Sergio Alejandro Sosa, Miguel Ángel Quispe, Juan José Ponce y Juan Carlos González, por lo que cumple prisión preventiva bajo el cargo de “homicidio agravado por alevosía en concurso real”.
Las personas interesadas pueden acercarse al edificio del MPA, ubicado en Urquiza 462, frente a la Vieja Estación, en San Salvador de Jujuy, donde se les explicarán los requisitos del proceso de tipificación de ADN y, posteriormente, se procederá a la toma de muestras.
Una vez concluida y cerrada esta etapa probatoria, la causa podrá avanzar hacia la etapa intermedia del proceso penal, que dará paso al debate judicial del caso.
El plan macabro del asesino serial
El accionar de Jurado reveló un plan macabro: los viernes cometía los atroces crímenes, según reveló su sobrino a los detectives. Al parecer, a raíz de las investigaciones realizadas, el hombre contaba con un modus operandi y todas sus víctimas serían personas en situación de calle, hombres adultos, mayores de 50 años. Sólo un caso es de un joven de 25 años, Sergio Alejandro Sosa, que desapareció el 4 de julio.
La investigación sobre el sospechoso sumó un elemento clave tras el allanamiento realizado en su vivienda de Alto Comedero. Allí, los investigadores hallaron varias tarjetas SUBE, entre ellas las que el asesino serial que utilizaba de manera habitual.
Con esa pista, la fiscalía reconstruyó los días, horarios y recorridos que hacía en colectivo. A partir del cruce con cámaras de seguridad, se descubrió que al menos en dos ocasiones descendió en la zona de la Vieja Terminal de Ómnibus, un lugar que ya estaba bajo análisis.
El fiscal Beller advirtió un detalle que llamó la atención: "La tarjeta SUBE muestra mayor uso los días viernes. Coincide con los días previos a la recolección de basura, lo que podría indicar que actuaba sabiendo que al día siguiente podía descartar elementos".
Si bien aún no se logró relacionar esos movimientos con las desapariciones de varios hombres de la zona, la fiscalía no descarta nuevas revelaciones. "Estamos siguiendo cada uno de esos días y horarios con un equipo exclusivo que analiza todas las cámaras de la zona. Esta línea de investigación podría ser clave para establecer nuevas conexiones", concluyó Beller.
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