El Gobierno busca revertir el mal momento tras la derrota legislativa. Con negociaciones con gobernadores, la Rosada busca evitar otra derrota.
El operativo de mitigación dejó gusto a poco. La previa de las próximas sesiones del Congreso siguen marcadas por derrota libertaria en la provincia de Buenos Aires y la falta de respuesta del Gobierno para retomar la iniciativa. Este miércoles al mediodía comenzará un extenso debate en el recinto de Diputados y el jueves sucederá lo mismo en el Senado. En ambos escenarios puede suceder lo mismo: una serie de nuevas derrotas parlamentarias para el Gobierno.
Desde la semana pasada, la Rosada puso en marcha un plan de reducción de daños enfocado en los 24 gobernadores que decidieron llevar las peleas presupuestarias al Congreso. Este miércoles se vivirá un nuevo capítulo de esa pulseada como mar de fondo, en una sesión solicitada por la oposición para rechazar los vetos contra las leyes de financiamiento universitario y de emergencia pediátrica, dentro de un extenso temario que arrancará con el Palacio rodeado por una masiva movilización convocada por gremios docentes, médicos del Hospital Garrahan y la comunidad universitaria.
Balcarce 50 trabaja a contrarreloj para conseguir blindar los vetos y las señales confirman que los esfuerzos, al cierre de esta nota, no fueron suficientes. En la Casa Rosada aseguran que hay negociaciones cuyo desenlace recién se conocerá a la hora de la votación. En algunos casos, el Gobierno parece decidido a ceder a algunos reclamos de gobernadores aliados para conseguir el tercio necesario que le permita blindar los vetos.
La semana pasada, el flamante ministro del Interior, Lisandro Catalán, mantuvo encuentros con los gobernadores de Chaco, Leandro Zdero (UCR); de Santa Fe, Maximiliano Pullaro (UCR); de Entre Ríos, Rogelio Frigerio (PRO) y el misionero Hugo Passalaqua, del Frente Renovador de la Concordia, la fuerza conducida por Carlos Rovira, uno de los dirigentes que ya instruyó a sus legisladores para que acompañen al Gobierno en distintas votaciones.
Las negociaciones con los gobernadores
Las reuniones fueron la semana pasada. Este lunes el Gobierno hizo dos movimientos. Oficializó la designación de Catalán como nuevo ministro del Interiior y también las transferencias que le realizó a esas cuatro provincias. Les repartió 12.500 millones de pesos en Aportes del Tesoro Nacional. Una cifra muy exigua para los reclamos de las provincias.
Una muestra la dio el gobernador misionero. El martes hizo circular un video donde se lo escucha pedirle a los diputados de su fuerza política que acompañen a las universidades. Otra la deslizaron cerca del radical Alfredo Cornejo. El mandatario mendocino es el unico integrante por los gobernadores en el Consejo de Mayo. Cerró un acuerdo con LLA en su provincia, pero en Mendoza sostienen que no ha recibido ninguna respuesta a los reclamos que le viene haciendo a Catalán desde principios de año.
Dentro del Gobierno ponen en duda las broncas. Sostienen que el mensaje de Passalaqua y los malestares provinciales tengan una expresión lineal en Diputados. En materia de presupuesto universitario también hay propuestas para aumentar las partidas para distintas casas de educación superior de distintas provincias. Todo dentro de una mesa de negociación discreta, donde los gestos públicos parecen orientados a reforzar tironeos privados.
La atención estará en los legisladores que se ausenten o se abstengan. En esos movimientos o en las voluntades a favor de la insistencia se sabrá hasta donde llegó el Gobierno con las negociaciones de último momento. Hay un antecedente que pasó inadvertido: entre las derrotas sufridas, el Gobierno pudo evitar una, con la ratificación del veto al aumento jubilatorio del 7,2%.
Ese cristal de autodefensa está trizado, porque la oposición ya logró rechazar por completo el veto a la Ley de Emergencia Nacional en Discapacidad. Fue la primera vez en 22 años que un veto presidencial es anulado por las dos cámaras del Congreso.
El mapa de riesgos del oficialismo está definido por esos dos márgenes: un veto inédito en dos décadas y el trabajo de hormiga que ahora impulsa la Rosada para evitar que algunos vetos sigan en pie, como pasó con los incrementos previsionales que quedaron en la nada.
Los costos políticos de bancar un veto piantavotos no sólo impacta en la definición del financiamiento universitario. También en la emergencia pediátrica, con dificultades más agudas para aquellos que decidan acompañar a Milei en la motosierra para un hospital de niños, reconocido a nivel mundial, que atiende menores de edad con cáncer y otras enfermedades, provenientes de todo el país.
El temario en un Congreso caliente
El temario también incluye pedidos de interpelación para la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, y el ministro de Salud, Mario Lugones, por el caso de presunta corrupción en la Agencia Nacional de Discapacidad.
También está previsto abordar la media sanción, que viene del Senado, para reformar la Ley de DNU. La norma 26.122 define los mecanismos para el tratamiento de los decretos de necesidad y urgencia. Pero necesita dos tercios cuya obtención resulta dudosa y podría ser una inflexión para la continuidad de la sesión que incluye.
Además, serán tratados otros tres decretos delegados. El Congreso ya viene de rechazar otros cuatro y un DNU. Ahora la oposición intentará anular los cambios en la Policía Federal, impulsados en el drecreto 383/25,los cambios en el Instituto de Prevención Sísmica (Inpres) para meterlo dentro del SEGEMAR y la reforma del Instituto Nacional del Agua y de la Agencia Nacional de Materiales Controlados. La lista incluye el DNU 62/25, que cambió las terapias hormonización de la Ley de Identidad de Género.
El Senado sesionará este jueves con el objetivo de rechazar otro veto: el que busca dejar sin efecto la redistribución de los ATN. Será la cuarta sesión ordinaria impulsada por la oposición y con los números obtenidos, su rechazo está asegurado.
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