Quién era Nazareno Cruz Otamendi, el intendente pampeano que murió cuando viajaba con su familia a la costa
Veterinario de profesión y apasionado por el campo, el jefe comunal de Quehué falleció en un trágico accidente. Su perfil combinaba la gestión política con una fuerte impronta rural.
La muerte de Nazareno Cruz Otamendi generó un vacío profundo no solo en la localidad de Quehué, sino en todo el arco político pampeano. El intendente, que perdió la vida este sábado en un insólito accidente sobre la ruta 18, era mucho más que un funcionario público: representaba el recambio generacional de Juntos por el Cambio en una de las zonas más productivas de la provincia vecina.
De profesión médico veterinario, Otamendi se formó en la Universidad Nacional de La Pampa (UNLPam). Antes de volcarse de lleno a la gestión pública, desarrolló una reconocida carrera en el sector privado, donde se especializó en la salud animal y la producción ganadera.
Esa cercanía con el productor rural fue, precisamente, lo que lo impulsó a ganar las elecciones en diciembre de 2023.
Un apasionado de las tradiciones y el campo
Quienes lo conocieron de cerca lo describen como un hombre de perfil bajo y costumbres sencillas. Su gran pasión eran los caballos, un interés que compartía habitualmente en sus redes sociales con fotos de jornadas de campo y desfiles tradicionales. Esta conexión con la identidad pampeana le permitió construir un vínculo genuino con los vecinos de Quehué, una localidad de poco más de 600 habitantes.
En el ámbito político, Otamendi era visto como una figura con proyección regional. Su gestión al frente de la municipalidad se caracterizó por la búsqueda de inversiones para el sector agropecuario y la mejora de los servicios básicos. Su victoria electoral había sido interpretada como un mensaje de renovación dentro de su espacio político, logrando unir a distintos sectores bajo su liderazgo.
El compromiso con su familia y su comunidad
A pesar de las exigencias de la intendencia, sus allegados destacan que su prioridad siempre fue su familia. El fatal accidente lo encontró en un momento de descanso, mientras viajaba hacia la Costa Atlántica junto a su esposa y sus dos hijos. La rápida reacción de su mujer al volante, tras el impacto de la pieza metálica, evitó que la tragedia familiar fuera aún mayor.
La noticia de su fallecimiento provocó una inmediata reacción de sus colegas y adversarios políticos. Todos coincidieron en resaltar su calidad humana y su capacidad de diálogo. "Era un hombre de palabra, alguien que entendía las necesidades del campo porque venía de ahí", señalaron desde el bloque de intendentes de la región.
La dinámica del accidente
Según se determinó, la tragedia se desencadenó cuando un camión que circulaba en sentido contrario a la camioneta —había partido desde San Pedro, en la provincia de Buenos Aires, con destino a Casa de Piedra— sufrió el desprendimiento de una pieza e impactó primero contra la Fiat Strada y luego contra el vehículo que iba detrás.
De acuerdo con el testimonio de Pamela Sieira, esposa del intendente, Otamendi conducía el vehículo cuando, tras sobrepasar a un camión, un objeto impactó contra el automóvil. “En ese momento perdió el conocimiento y tomé el volante, sacando el rodado hacia la banquina”, relató. Luego avisó al 101 para pedir auxilio.
Al inspeccionar el gran objeto metálico, se constató que se trataba de uno de los hidráulicos ubicados entre la cabina y la caja del camión, que impactó en el sector frontal izquierdo del vehículo, correspondiente al conductor. No se registraron huellas de frenadas extensas ni maniobras bruscas sobre la calzada.
El cuerpo de la víctima fue hallado sin signos vitales en el asiento del conductor. La camioneta blanca permanecía detenida sobre la banquina sur de la ruta provincial, con el frente orientado hacia el este. El impacto era evidente: el sector izquierdo del vehículo presentaba daños de gran magnitud y el parabrisas estaba astillado.
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