Paro petrolero desató el temor por la interna en el gremio

Las empresas están preocupadas por el retiro de Pereyra, en pleno ajuste por la caída del crudo.

Neuquén.- Cuando hace poco más de un mes y medio Guillermo Pereyra anunció que 2016 ya no lo encontrará al frente del gremio petrolero tras 32 años de liderazgo indiscutido, la reacción entre las compañías fue de una gran preocupación.

El sector empresarial se alarmó por dos cuestiones. En principio, porque no ven en las filas del sindicato un perfil como el de Pereyra, un dirigente que -más allá de los encontronazos- es razonable para negociar, siempre mantuvo alineada a la tropa y conduce con inteligencia un sindicato pesado. Por otro lado, las compañías temen quedar de rehenes de la puja interna por el sillón de Pereyra, en tiempos donde pueden surgir conflictos por el ajuste que atraviesa la industria tras la caída de los precios del petróleo.

Una muestra de ello fue el sorpresivo y fugaz paro lanzado ayer durante tres horas contra YPF. Las razones que expuso el gremio fueron las contrataciones de empleados por parte de la empresa, que quedan fuera del alcance de Petroleros Privados.

"Nos quieren volver a la YPF de los 60 o 70 donde los privados éramos unos pocos y la mayoría estaban en YPF". Guillermo Pereyra. El gremialista dijo que el paro de ayer se levantó por la veda.

Sin embargo, desde la petrolera creen que la protesta -sin previo aviso- obedeció a una muestra de fuerza por parte de una de las facciones internas del gremio, y se mostraron preocupados por las consecuencias que puede traer el retiro de Pereyra.

En las últimas semanas hubo varios incidentes que protagonizaron integrantes del sindicato. El primero fue la agresión a un supervisor de YPF en el yacimiento Auca Mahuida por parte de un delegado que ahora está en proceso de desafuero sindical. El 21 de septiembre un jefe de equipo de la empresa Quintana en Sierra Barrosa-Aguada Toledo fue golpeado por camioneros.

Cuatro días después, un delegado de Petroleros Privados se presentó en el pozo Rincón del Mangrullo 210 para impedir las maniobras, luego de amenazar a un trabajador. YPF indicó que el incidente se produjo porque el gremio pretendía que el trabajo lo realizara una contratista determinada, pese a que la petrolera nacional tiene la herramienta y el personal indicado para hacerlo.

El 22 de octubre un baterista de AESA, subsidiaria de YPF, fue baleado en una pierna en el yacimiento Desfiladero Bayo por parte de un delegado. Si bien desde el Ministerio Público Fiscal indicaron que el hecho se produjo por una pelea gremial, Pereyra lo desmintió públicamente. Se cree que uno respondía a Ricardo Astrada, ungido como el sucesor, y otro al intendente de Rincón de los Sauces, Marcelo Rucci, quien el lunes lideró la paralización de los pozos en reclamo de seguridad. La medida produjo pérdidas por 800 mil dólares.

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