Vecinos advierten que el agua de los cursos que abastecen a la localidad arrastra cenizas y restos orgánicos, y que ya no es segura para consumo.
En Chubut, el incendio no solo dejó humo en el aire y campos ennegrecidos: ahora también se metió en el agua. Vecinos de la localidad de Epuyén y de parajes cercanos denuncian que los arroyos de los que se abastece gran parte de la población están contaminados por cenizas y que el problema ya lleva más de dos semanas, con impacto directo en el consumo diario.
“El agua que antes se podía tomar hoy está contaminada”, resumió Alberto “Tato” Rodríguez, vecino del paraje Arroyo Las Minas, al describir una situación que, según dijo, atraviesa a casi toda la localidad: ceniza que se deposita en los lechos, el viento que la vuelve a levantar y la dificultad de acceder a agua segura cuando el fuego cambia el territorio.
Rodríguez explicó que en la zona están en “guardia de ceniza”, una etapa en la que los focos pueden reactivarse si el viento empuja brasas o reaviva puntos calientes. En ese contexto, aseguró que los incendios “se van conteniendo”, pero que algunos se escapan y vuelven a quemar extensiones, lo que agrava el panorama para las familias que dependen de cursos de agua naturales.
El problema del agua, según detalló en diálogo con el sitio eqs, comenzó hace unos 15 días, cuando la ceniza empezó a depositarse con fuerza en los arroyos que históricamente abastecieron a la zona. En Arroyo Las Minas, dos cursos se unen para formar el arroyo Minas, del cual se abastecen familias rurales y parte del casco urbano: “De ahí toma mucha gente, y eso hoy es una complicación enorme”, advirtió.
Cenizas, restos orgánicos y la dificultad de conseguir agua potable
El impacto se siente con más fuerza en el área rural, donde conseguir agua ya era un desafío antes del incendio. El vecino sostiene que las napas bajaron y que los arroyos “están todos contaminados”, lo que obliga a depender de donaciones o de traslados para abastecerse.
En su testimonio describió un combo preocupante: “El agua viene con cenizas, metales pesados y hasta animales muertos que cayeron en los cursos de agua”, dijo, al explicar por qué el consumo humano es el punto más sensible del problema. En ese marco, destacó la ayuda de Cáritas, que donó agua potable: “Para tomar, el agua es fundamental. Para otros usos se puede resolver, pero para la salud no hay alternativa”.
Además del agua, el incendio dejó un escenario difícil para productores y familias con animales: pérdida de pasturas, falta de alimento y la doble complicación de no tener agua disponible en condiciones.
Reconstrucción: Chubut anunció 73 viviendas para familias afectadas
En paralelo a la emergencia cotidiana, el Gobierno provincial anunció un plan de reconstrucción habitacional para la Comarca Andina: 73 viviendas con un presupuesto superior a $3.500 millones, destinadas a familias que perdieron sus casas en los incendios. Según se informó, el plan se distribuirá en Epuyén, El Hoyo y Cholila, con plazos de obra estimados entre tres y cinco meses, según la logística de cada loteo.
El detalle informado marca que la mayor parte se ejecutará en Epuyén (57 viviendas), mientras que en El Hoyo se construirán 13 unidades y en Cholila se prevén 2 casas nuevas, además de la compra de materiales para familias con daños parciales. Las viviendas, indicaron, priorizan eficiencia térmica y una estructura “liviana” para acelerar tiempos de ejecución, con equipamiento básico como instalaciones sanitarias, cocina y salamandra para calefacción a leña.
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