La policía de Esquel allanó la vivienda del sospechoso en la localidad cordillerana de Cholila y el corralón donde hizo compras. Lo acusan de estafa.
Una mujer de 80 años de Chubut se convirtió en víctima de una estafa tras descubrir que desconocidos utilizaron su tarjeta de débito para realizar compras no autorizadas por un valor de 2 millones de pesos en un corralón de la localidad de Cholila.
El caso se destapó cuando la mujer mayor notó movimientos bancarios inusuales en su cuenta. Tras algunas averiguaciones y asesorada por familiares, constató que las compras fraudulentas que se habían efectuado en el comercio.
La comisaria Carolina Pauli, segunda jefa de la Unidad Regional Esquel, confirmó a medios locales que la víctima radicó inmediatamente la denuncia por delito de estafa. "Había constatado unos movimientos fuera de lo normal en lo que era su cuenta bancaria a raíz de la utilización de su tarjeta de débito", explicó la jefa policila.
La División de Policía de Investigaciones de la Comarca y efectivos de la Comisaría de Cholila iniciaron de inmediato las tareas investigativas para verificar los hechos denunciados.
Como resultado de las pesquisas, el domingo alrededor de las 10 de la mañana se concretaron allanamientos tanto en el corralón donde se detectaron las compras como en un domicilio particular de la localidad, donde viviría la persona señalada como posible responsable del ilícito.
La comisaria informó que el monto involucrado en la maniobra fraudulenta asciende a aproximadamente a 2 millones de pesos, una cifra que calificó como "una suma importante".
La investigación policial continúa en curso para determinar las responsabilidades de las personas involucradas y establecer el recorrido de los fondos sustraídos a la víctima.
Pauli destacó la rapidez del operativo policial: "Estamos contentos por el rápido accionar de lo que fue la División de Policía de Investigaciones y también la comisaría de Cholila, que realizaron todas las averiguaciones pertinentes para poder dar rápidamente con los posibles autores de esta situación", aseguró.
Un delito que la Justicia considera estafa
Al sospechoso, la avivada para aprovecharse de una mujer mayor podría terminar saliéndole muy cara, y no solo en dinero. Si se comprueba su participación en la compra y que lo hizo sin permiso, puede ser imputado por el delito de “estafa”, que contempla una pena de entre un mes y seis años de prisión, por lo que eventualmente podría ir preso.
La ley penal hace referencia directa a lo que presuntamente hizo con la tarjeta de débito de la jubilada de Cholila. En el inciso 15 del artículo 173, especifica que penará a quien “defraudare mediante el uso de una tarjeta de compra, crédito o débito, cuando la misma hubiere sido falsificada, adulterada, hurtada, robada, perdida u obtenida del legítimo emisor mediante ardid o engaño, o mediante el uso no autorizado de sus datos, aunque lo hiciere por medio de una operación automática”.
De todos modos, la decisión final de la Justicia dependerá de varios factores, empezando por los antecedentes de quien cometió el hecho. También se tiene en cuenta si manifiesta algún tipo de arrepentimiento.
En muchos de estos casos, además, los abogados defensores suelen acordar con los fiscales acuerdos judiciales en juicio abreviado, para evitar el proceso contra sus clientes. En esos casos, se establece algún tipo de compensación al damnificado y tareas sociales a cumplir por el acusado.
Otro caso similar en Chubut
En agosto de 2024, un jubilado de Puerto Madryn pasó por una situación similar cuando una joven que encontró su tarjeta de débito salió de compras a cuenta del abuelo. Le cargó a la cuenta bancaria del damnificado casi un millón de pesos.
Probablemente al igtual que en el caso de Cholila, la insensible compardora especulaba con que el titular del plástico no advertiría los gastos irregulares en el home banking. Pero a sus 88 años, el hombre no sólo se dio cuenta de que alguien se estaba aprovechando de él, sino que hizo la correspondiente denuncia.
Gracias a ese aviso, la Fiscalía de la ciudad del Golfo y la División de Investigaciones de la Policía provincial comenzaron una investigación para tratar de rastrear quién había sido la persona que pagó esas compras con la tarjeta del jubilado, todas realizadas en locales de ropa de la zona.
No fue un proceso muy complicado. Según informó el Ministerio Público Fiscal de Chubut, los investigadores analizaron la lista de compras y pudieron establecer que dos de los locales visitados por la chica tienen cámaras de vigilancia. Lo que siguió, fue acceder a las imágenes.
En cuanto tuvieron los videos, lograron identificar a la joven ahora en el momento en que hizo las compras. A partir del seguimiento de esos movimientos bancarios en la cuenta de la víctima, con fecha y hora precisas, y cruzar esos datos con las imágenes de las cámaras de seguridad, se realizó un allanamiento en el domicilio de la imputada.
En el procedimiento, secuestraron los artículos comprados con la tarjeta del jubilado, y además se llevaron el celular y la ropa que la chica tenía puesta en el momento de salir de compras, y que se veía en las filmaciones. Con todos esos elementos de prueba, fue imputada por estafa.
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