Tenía pedido de captura y lo sorprendieron en el banco de suplentes, listo para entrar. El enojado reclamo de un grupo de mujeres quedó registrado en un video.
Un insólito episodio sucedido en una cancha de Trelew en la que se disputaba una final de la Liga del Valle, cuando la policíá se llevaba detenido a un jugador, quedó registrado en un video viral.
El domingo 6 de septiembre de 2026 el muchacho estaba en el banco de suplentes del club Menfa. El partido estaba a punto de comenzar ante una importante cantidad de público, pero algo demoró el pitazo inicial: aparecieron los efectivos, lo identificaron y lo aprehendieron.
Minutos después, estaba vestido con la indumentaria oficial de su club, esposado y custodiado por varios agentes, mientras un grupo de mujeres se acercó para intentar, sin éxito, torcer el rumbo del operativo.
El intento de negociación
Con el joven ya listo para ser trasladado a una dependencia policial, una de las mujeres presentes se acercó a los policías y buscó conciliar una salida a la situación que se había presentado imprevistamente.
"¿No podemos llegar a un acuerdo?”, se la escucha preguntar con tono mediador en el video que rápidamente se multiplicó en las redes sociales y fue difundido por Diario Jornada.
“Que juegue y se lo llevan, pero no lo golpeen. Él no está haciendo nada", agregó para redondear su propuesta.
En segundos, igualmente, la estrategia contemporizadora empezó a virar hacia la queja y la protesta, no exenta de acusaciones a los responsables de la Liga.
Como trasfondo, empezó a aparecer la idea de que todo se trataba de una maniobra dirigencial para perjudicar al equipo barrial en el que debía jugar el detenido.
En ese plan, una de las mujeres que se acercó cuestionó directamente la oportunidad elegida para la concreción del procedimiento.
De los pedidos al enojo
"Hubiesen hablado antes, temprano. Hubiesen venido a sacarlo. Entramos temprano. Estaban esperando que empiece el partido para armar todo", cuestionó.
La esperanza de que lo dejaran disputar el partido, igualmente, no se diluía.
"Podemos llegar a un acuerdo de que juegue y se lo llevan. Se cambia la ropa en el auto", insistió una de las señoras, apuntando a que el trámite policial se detuviera por 90 minutos y luego se retomara.
Cuando empezaba a ser claro que la policía no daría marcha atrás ni atendería los requerimientos, hubo otro tipo pedido.
"Que se cambie, por lo menos"
Al jugador se lo ve en las imágenes con el buzo naranja de su club, con la capucha puesta. Entonces el reclamo a los agentes se redujo a algo más viable, casi mínimo: "Que se cambie por lo menos", pidieron desde el grupo.
La idea era que el muchacho no se fuera en el patrullero con los colores del equipo y que pudiera dejar la indumentaria que le pertenece al club de barrio.
El propio detenido se sumó al reclamo.
"Dejame cambiar, boludo", se lo escucha decirle a uno de los agentes que lo custodia, a la espera del móvil policial para su traslado.
Pero, inflexibles, los efectivos no accedieron ni a eso.
"Todos tienen antecedentes"
Ante la falta de respuesta la tensión fue aumentando, y empezaron los reproches hacia la organización del torneo.
"Tienen que pedir todos los jugadores antecedentes; todos tienen antecedentes", sostuvo una de las mujeres haciendo una suerte de acusación general pra restarle singularidad a la situación legal del detenido, quitarle gravedad y justificar así la propuesta que venían planteando.
Otra, mientras tanto, exigía la presencia del presidente de la Liga y disparaba una suerte de acusación. “Está custodiado por la policía. No sale, ¿por qué no sale?", preguntó.
Una vez más, no hubo respuesta alguna de los policías. Ni un sí, ni un no.
"Siempre lo mismo, loco, nos quieren perjudicar nomás", lanzó otra de las presentes, visiblemente indignada.
En la última secuencia del video ya se ve que los agentes se llevan al detenido hacia el móvil policial, ya ante un coro de gritos. “No se lo pueden llevar estos h. de re mil p.”, se le escucha decir a un menor. .
Por qué lo detuvieron
Lo que explicaba el inusual operativo policial en una cancha del fútbol bariral eran los cuatro pedidos de captura que pesaban sobre el detenido.
Ese antecedente fue el que determinó que la policía actuara en el lugar y en ese momento, más allá del contexto deportivo y los reclamos del entorno del muchacho, que fue retirado del predio sin poder jugar la final.
Según trascendió, fue trasladado a la Comisaría Cuarta de Trelew.
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