El fenómeno se da en la zona de Gastre y se hizo viral, al punto que un equipo de la Universidad de la Patagonia viajó al lugar para estudiarlo.
En la meseta de Chubut, cerca de la localidad de Gastre, a fines de abril de 2026 }el suelo comenzó a comportarse de una manera que nadie esperaba: grietas en el suelo emanaban columnas de humo persistente.
El misterioso fenómeno tomaba literalmente otro color durante la noche, cuando destellos de brasas incandescentes iluminaban el campo con una luz rojiza.
Pronto, los videos del suelo "respirando fuego" se viralizaron y generaron teorías de todo tipo, empezando por el temor a la actividad volcánica.
Un paisaje de Stranger Things
Hubo más de uno que incluso asoció las imágenes con el Upside Down de la popular serie Stranger Things, en referencia a ese mundo paralelo alienígena donde gobierna el mal.
Tanto misterio, y la preocupación concreta generada entre los pobladores de Gastre motivó al intendente local, Marcelo Aranda, a pedirle formalmente a la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (UNPSJB) que enviara un equipo de geólogos para investigar qué está pasando.
La casa de estudios dispuso una camioneta, combustible y fondos para una pequeña pero urgente expedición. César Navarrete, profesor de Geología y secretario de Investigación de la facultad, viajó acompañado por un estudiante.
Todo parecía encaminado para que el fenómeno tuviera, por fin, una explicación con respaldo científico directo sobre el terreno.
Pero cuando el especialista intentó coordinar el acceso al campo donde se registra el fenómeno, se encontró con un obstáuclo inesperado.
La increíble respuesta que frenó la investigación
El dueño del establecimiento respondió con una negativa terminante. "Me dijo que el jefe comunal no tenía jurisdicción sobre su propiedad y que prohibía totalmente el ingreso", le contó el geólogo a Diario Jornada.
Los investigadores se quedaron en Gastre y al día siguiente fueron recibidos por Aranda, quien les pidió disculpas y les confirmó que la posición del dueño no había cambiado.
Sin acceso al campo, el misterio queda por ahora sin explicación confirmada. Pero eso no quiere decir que no hay hipótesis. No sólo existe una, sino que es bastante probable.
Fuego subterráneo: qué dice la ciencia
Aun sin haber podido ingresar al lugar, los especialistas construyeron una hipótesis a partir del material difundido en redes.
El Servicio Geológico Minero Argentino (SEGEMAR) y Defensa Civil de Chubut coinciden en el diagnóstico: incendios subterráneos de turba.
Se trata de un proceso directamente vinculado a la sequía histórica que atraviesa la región.
En el lugar afectado existía un mallín: un humedal cubierto de agua y vegetación que se secó por completo. Ahora, la materia orgánica acumulada bajo la superficie durante décadas entró en combustión lenta.
Navarrete lo explicó con precisión: "No estamos viendo ceniza, sino combustión activa. Eso descarta la idea de actividad volcánica y apunta más a un fuego que se mantiene bajo tierra".
El origen del foco podría ser natura, por ejemplo debido a la caída de un rayo; o el resultado de una quema accidental en zonas aledañas.
La hipótesis volcánica fue descartada por todos los especialistas: la región no registra ese tipo de actividad desde hace millones de años.
¿Hay riesgos?
Las autoridades advirtieron que el principal peligro de este fenómeno para pobladores y ganado no es el fuego visible ni el humo que despiden las grietas, sino la inestabilidad del terreno.
Al consumirse el material orgánico bajo la tierra, se generan huecos que pueden ceder ante el peso de cualquier persona o animal que camine por la zona.
A eso se suma la emisión de monóxido de carbono, razón por la que se recomienda no acercarse a las grietas.
Estos focos pueden mantenerse activos durante semanas o meses.
La solución más efectiva es cubrir las grietas con tierra para cortar el contacto con el oxígeno.
De manera natural, solo se extinguen cuando una lluvia abundante logra saturar el suelo y apagar las brasas que arden bajo la superficie.
Un antecedentes en la Patagonia
El caso de Gastre no es el único de este tipo en la región.
En 2025,un incendio subterráneo en El Bolsón(Río Negro), reveló la existencia de una veta de carbón fósil del período Terciario, formada entre 20 y 40 millones de años atrás, de apenas 30 centímetros de espesor y localizada a poca profundidad.
Sin embargo, no era la primera vez que la Patagonia escondía fuego bajo tierra: algo similar ocurrió en El Bolsón, donde hallaron una veta de carbón de millones de años.
Ese carbón, producto de antiguos pantanos del mar Patagónico, entró en contacto con raíces quemadas y se encendió.
La cuenca carbonífera que integra abarca partes de Chubut y Río Negro, y es considerada la segunda más importante del país.
A nivel mundial, el ejemplo más extremo ocurrió en Centralia, Pensilvania, Estados Unidos.
Allí, un incendio en un yacimiento de carbón permanece activo desde hace más de seis décadas.
Las emanaciones de gases obligaron al abandono de una localidad entera.
En Gastre, por ahora, el fenómeno parece tener dimensiones más acotada. Y espera una inspección que el dueño del campo todavía impide.
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