Mientras en el Parque Los Alerces el fuego sigue avanzando, también se esparce el miedo: en un paraje cercano a Trevelin hay sospechas y se mantienen en alerta.
La paz de Aldea Escolar, situada a solo unos 10 kilómetros de Trevelin, en la zona cordillerana de Chubut, quedó quebrada por una serie de incendios intencionales que se registraron durante las últimas noches, en medio de la crisis por el incendioforestal en el Parque Nacional Los Aerces que tiene a la provincia -y al país- en vilo desde hace semanas.
Según las denuncias de los habitantes del pequeño paraje andino, todo apunta a que estaría actuando una misma persona. Informaron que los tres casos comprobados fueron detectados a tiempo y controlados. Sin embargo, el fantasma de nuevos ataques mantiene en alerta a toda la comunidad.
Manolo Mendoza, vecino de la zona, le contó a Diario Jornada que el primer episodio sucedió aproximadamente hace una semana, cerca de la medianoche, y que el fuego se reavivó dos horas después. Y 48 horas más tarde, apareció otro foco en el mismo horario, con características idénticas.
"Nos tiene en vilo por las noches", señaló en referencia a un presunto único responsable de estos inquietantes epidodios y al alerta que desde esos episodios sostienen los vecinos.
El residente de la pequeña localidad chubutense indicó que en todos los casos detectados se comprobó la utilización de acelerantes y que los focos se iniciaron en lugares con grandes cantidades de ramas secas y material altamente combustible. Estos elementos hacen suponer que se trata de acciones intencionales y premeditadas.
"No se puede dormir tranquilo", manifestó el vecino. Y no es el único: toda la comunidad comparte el temor de que se produzca un incendio que pase desapercibido y escape a todo control.
El riesgo de la sequía
La sequía extrema, la ausencia de humedad y la gran acumulación de materia seca convierten cualquier chispa en una amenaza seria de incendio de grandes proporciones. Esta situación agrava aún más la inquietud en Aldea Escolar.
Aunque por el momento no se pudo dar con el culpable, los habitantes sospechan que podría ser alguien que conoce perfectamente el lugar y que elige operar en sectores sin cámaras de seguridad.
Frente a la ausencia de soluciones concretas y el miedo a que se repitan los ataques, los vecinos tomaron la iniciativa y armaron redes de alerta comunitaria. Además, lograron formar un equipo de ataque inicial con recursos propios, lo que les permitió sofocar velozmente el último foco antes de que se extendiera.
No obstante, alertan que mientras no se logre dar con el presunto único responsable de estos incidentes y frenarlo, el riesgo continuará presente en Aldea Escolar.
Las lluvias no alcanzaron para frenar los incendios
MIentras tanto, las lluvias que cayeron en la zona de Cholila entre la noche del lunes y la madrugada del martes provocaron una muy leve mejora en la situación del incendio que avanza desde el Parque Nacional Los Alerces hacia esa localidad de la provincia de Chubut.
No obstante, la situación sigue siendo crítica. El presidente de la Federación de Bomberos chubutense, Rubén Oliva, advirtió que la cabeza del fuego sigue activa y que el riesgo persiste ante un nuevo aumento de temperatura. “La cabeza del incendio sigue sin control, principalmente por las condiciones climáticas”, advirtió.
A lo largo de unas seis horas a partir de la noche del lunes, cayeron 6 milímetros de agua sobre Cholila. “El pronóstico era de lluvia. Comenzó a lloviznar, más que lluvia, pero fueron varias horas”, explicó el intendente municipal, Silvio Boudarghan, y detalló que la precipitación se inició “más o menos a las 22 horas, y estuvo hasta las 4 ó 5 de la mañana”.
“Esto es muy delicado y muy complejo. Puede pasar cualquier cosa, como nos pasó el sábado”, advirtió el jefe comunal, en referencia a la jornada del fin de semana en la que el fuego se descontroló tras varias horas de aparente calma. “El sábado a la tarde nos reventaron todos los frentes por todos lados”, admitió.
Te puede interesar...












Dejá tu comentario