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La versión de un acusado de asesinar a su pareja cuando tenían sexo: "Soy gordo y la aplasté sin querer"

Lo declaró pese a que la autopsia y pericias dan indicios claros de otra cosa. Le negaron la excarcelación y el cuerpo fue exhumado para nuevos estudios.

La investigación de la muerte de una mujer presuntamente estrangulada por su pareja cuando tenían sexo en una casa de Caleta Olivia, a principos de marzo de 2026 en Santa Cruz, sigue cerrándose sobre su pareja y único sospechoso de femicidio, quien pese a la contundente evidencia que lo incrimina, sostuvo una curiosa versión de lo sucedido.

"Soy gordo y la aplasté sin querer", declaró el hombre de 34 años ante la Justicia.

A los responsables del caso, ese testimonio del acusado Sergio Navarro mucho no los convenció. La carátula del caso fue modificada recientemente a homicidio doloso doblemente agravado por el vínculo y por mediar violencia de género.

Ada Barroso tenía 44 años, era madre de una joven de 20 y llevaba años trabajando de madrugada en una panadería de la ciudad costera del noreste santacruceño.

Era boliviana y, según contó su hija, tenía planes de volver a Cochabamba para reencontrarse con su padre. Pero no pudo ser.

Autopsia y detención en Santa Cruz

Ada Murió durante la madrugada del 11 de marzo de 2026 en una casa del barrio 132 Viviendas, sobre la calle Las Margaritas al 1500.

Cuando la policía llegó, encontró a la mujer sin vida y a un presunto amigo del sospechoso que había sido convocado para que lo ayudara, según difundieron entonces medios santacruceños.

Navarro había dicho que la mujer se descompensó y tenía dificultades para respirar. Posteriormente, la autopsia determinó que la causa de muerte fue asfixia mecánica.

El cuadro forense fue devastador: nueve costillas fracturadas, ambos pulmones perforados y edemas internos.

Esos indicios, sumados a una serie de comportamientos poco claros de Navarro, terminaron de fortalecer las sospechas de los investigadores y enseguida se ordenó la detención del sospechoso.

Presunto femicidio en Caleta Olivia - Santa Cruz

Más tarde, otra pericia ordenada en la causa estableció que para generar ese nivel de daño fue necesaria una fuerza sostenida durante más de cinco minutos.

Por otra parte, Navarro presentaba lesiones en las manos compatibles con mordeduras.

Para la querella, representada por la abogada Pamela Pérez, esa evidencia sugiere que Ada intentó defenderse y que el acusado pudo haberle tapado la boca o ejercido presión directa sobre su cuerpo.

Ninguno de estos indicios evitó que el hombre sostuviera lo que parece cuanto menos una curiosa versión de lo sucedido.

Sospechosa reacción ante una muerte

El comportamiento de Navarro la noche del fallecimiento de su pareja sumó inconsistencias desde el primer momento.

En lugar de llamar al 911, el hombre golpeó la pared del dúplex para alertar a una vecina, que fue quien finalmente contactó a los servicios de emergencia.

Cuando un testigo quiso ingresar al domicilio, encontró la puerta cerrada y tuvo que entrar por una ventana. El acusado nunca fue a abrir.

Su declaración también cambió más de una vez. En un primer testimonio ante las autoridades afirmó que intentó reanimar a Ada con maniobras de RCP.

Más tarde modificó esa versión y aseguró que la muerte fue un accidente, consecuencia de haberla aplastado involuntariamente.

La pericia que cuantificó la fuerza necesaria para causar las lesiones documentadas dejó sin sustento esa explicación.

Ada Barroso, víctima de femicidio en Caleta Olivia
Ada Barroso tenía 44 años y trabajaba hacía 15 en una panadería de Caleta Olivia, en Santa Cruz.

Ada Barroso tenía 44 años y trabajaba hacía 15 en una panadería de Caleta Olivia, en Santa Cruz.

La causa había comenzado caratulada como averiguación de causales de muerte, pasó luego a homicidio culposo y tras las nuevas pericias, a pedido de la querella, escaló a homicidio doloso doblemente agravado.

El Juzgado de Instrucción Nº 1 de Caleta Olivia tiene a su cargo la investigación.

Exhumación y preguntas sin respuesta

La semana pasada, a poco más de un mes del crimen, se realizó la exhumación del cuerpo de Ada. Los restos fueron trasladados a Río Gallegos, donde peritos trabajan para determinar con mayor precisión la mecánica exacta de la muerte y complementar los resultados de la autopsia inicial.

Hay dos interrogantes centrales que aún no tienen respuesta. "Todavía no se sabe si la aplastó con una almohada", señaló Pérez.

El abogado agregó otro aspecto estremecedor: "Tampoco sabemos aún si las relaciones sexuales fueron consentidas o no".

Un vínculo marcado por la violencia

Sucede que la investigación también expuso un historial de maltrato del acusado hacia la mujer fallecida, a partir de testimonios de personas del entorno de Ada .

Amigas y compañeros de trabajo dieron cuenta de situaciones de violencia física, psicológica y económica.

Contaron que en ocasiones ella llegaba al trabajo con moretones visibles; y en otras directamente faltaba porque Navarro no la dejaba ir.

Unos días después del presunto asesinato y cuando la investigación se cerraba sobre el sospechoso, hubo un pedido del acusado para que lo liberaran.

Valeria Antezana, hija de Ada Barroso, víctima de femicidio en Caleta Olivia
Valeria Antezana, hija de Ada Barroso, víctima de femicidio en Caleta Olivia.

Valeria Antezana, hija de Ada Barroso, víctima de femicidio en Caleta Olivia.

En ese momento, Valeria Antezana, hija de Ada, salió a pedir públicamente que la Justicia rechazara la solicitud, tal como sucedió.

"A mi mamá me la devolvieron en una caja. Sabíamos que la golpeaba", declaró. Además, contó que su mamá llevaba más de quince años trabajando en la panadería y era sostén de ambas.

"No merecía esta muerte tan triste", expresó su hija.

Hoy, Sergio Navarro permanece detenido en la Seccional 4ª de Caleta Olivia, con la excarcelación denegada, mientras los peritos en Río Gallegos avanzan sobre las nuevas muestras obtenidas tras la exhumación.

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