Abuso sexual: una niña contó en la escuela que era sometida por su padre
El hombre admitió su culpa y fue condenado a prisión en suspenso, aunque deberá cumplir pautas de conducta. Todo ocurrió en un domicilio de Fernández Oro.
Un hombre fue condenado a tres años de prisión de ejecución en suspenso por el abuso sexual de su propia hija, menor de edad. La pena, que no lo lleva a prisión aunque deberá cumplir pautas de comportamiento, fue acordada en un juicio abreviado, en el que el acusado admitió haber cometido los hechos.
Los ataques fueron develados por la niña en la escuela a la que concurría. Una docente y una directiva escucharon su testimonio y activaron el protocolo previsto para estos casos. Luego la madre de la chiquita hizo la denuncia que permitió iniciar la causa judicial.
Según la acusación que presentó la fiscalía, los hechos ocurrieron en un domicilio de Fernández Oro durante el período escolar del año 2021, cuando la víctima iba a visitar a su padre los fines de semana.
En esas circunstancias y en más de una ocasión, “le realizaba tocamientos en los glúteos y le daba besos (tipo chupones) en la zona del cuello”, lo que provocaba que la menor se sintiera “muy incómoda” y “mucha angustia”.
JJH, como lo identifican al progenitor en el fallo, fue imputado por el delito de “abuso sexual simple agravado por el vínculo”.
La investigación había reunido pruebas relevantes para declarar culpable al acusado.
Contaban con el testimonio de la niña en cámara Gesell y las docentes a quienes contó lo que había padecido, como también los informes de los profesionales de la SENAF (Secretaría Nacional de la Niñez, Adolescencia y Familia), de la OFAVI (Oficina de Asistencia a la Victima) y del CIF (Cuerpo de Investigación Forense), que tomaron intervención.
Propuesta de juicio abreviado
En el desarrollo del expediente, la fiscal Adjunta María Annabella Camporesi y Juan Pablo Piombo, defensor Oficial del acusado, consensuaron cerrar el caso en un juicio abreviado, que contó con el aval de la defensora de Menores, Alicia Merino.
El acuerdo establecía imponerle tres años de cárcel de cumplimiento condicional y medidas de conducta por el lapso de dos años.
La salida era posible debido a que JH carece de antecedentes penales computables, informó la fiscal.
Mientras que la Defensora de Menores agregó que se había entrevistado por la mamá de la niña, quien no objetó el juicio abreviado. Solo pidió especialmente que entre las pautas de comportamiento se incluyera la prohibición de acercamiento.
Sin embargo, para que prosperara el entendimiento se debía contar con la aceptación de JJH, lo que involucraba admitir que había cometido los abusos, lo que terminó reconociendo.
No se puede acercar a la niña
La jueza Alejandra Berenguer homologó el acuerdo alcanzado por las partes y dictó el fallo en esos términos.
Destacó que, además de la confesión del imputado, contaban con abundante evidencia en su contra que acreditaban su culpabilidad. Sostuvo asimismo que la pena era acorde, dado que se encuentra “dentro de los límites establecidos para el delito achacado”, y valoró la ausencia de antecedentes penales.
En cuanto a las pautas que el progenitor deberá acatar por dos años, se estableció la prohibición de acercamiento a menos de 200 metros del domicilio de la menor, como tampoco podrá mantener contacto con ella por ningún medio, como redes sociales. También tiene que presentarse cada dos meses en el Juzgado de Ejecución 8 de Cipolletti. Las otras imposiciones son de rigor: fijar domicilio, no cometer nuevos hechos delictivos y abstenerse de consumir en exceso bebidas alcohólicas o drogas en la vía pública.
Mientras que en el fallo la magistrada incluyó incorporar a JJH al REPROCOINS (Registro Provincial de Condenados por Delitos contra la Integridad Sexual).
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