El "Conejo Negro" irá preso por dos homicidios por decisión de un jurado popular
Luego de cinco días de juicio, un jurado popular declaró culpable a Hernán Juan Evangelista Hernández, el "Conejo Negro", por los homicidios de Alberto Rubén Abasto y Jonathan Horacio Díaz Umanzor.
Según la teoría planteada desde el Ministerio Público Fiscal, el primer homicidio fue cometido por Hernández entre la noche del 15 y la tarde del 20 de enero de 2022, en una vivienda ubicada en la ciudad de Centenario. El imputado asesinó de un disparo en la cabeza a Alberto Rubén Abasto. La víctima estuvo desaparecida casi dos meses. Su cuerpo fue hallado el 11 de marzo, en un pozo séptico tapado con cal, en el patio de la casa donde ocurrió el homicidio.
El segundo crimen tuvo lugar el 10 de abril de 2022, alrededor de las 4:30, cuando el imputado atacó con un cuchillo a Jonathan Horacio Díaz Umanzor en cercanías de un terreno descampado, ubicado en inmediaciones del S.A.F. N° 1 del barrio Z1 de Neuquén capital.
Cerca de las 4 de la madrugada, el imputado se había encontrado con la víctima en la intersección de las calles Necochea y Crucero General Belgrano y caminaron en dirección al barrio Z1. En un determinado momento Hernández agredió a Umanzor con un arma blanca, le asestó 5 puñaladas y se dio a la fuga. Umanzor caminó herido alrededor de 100 metros por un zanjón y finalmente quedó tendido a metros de donde se había encontrado con su agresor. Fue hallado por vecinos de la zona cerca de las 8 de la mañana y trasladado al hospital, donde falleció dos horas más tarde.
Por estos dos hechos, Hernández llegó a juicio acusado como autor de los delitos de homicidio doblemente calificado por uso de arma de fuego y por ser cometido con alevosía, en relación a Abasto; y homicidio simple, en cuanto a Umanzor.
Como parte de su alegato de cierre del juicio, el fiscal jefe Agustín García sostuvo que “determinar que el imputado es culpable, es cuestión de usar el sentido común”.
Así coincidió el jurado, que deliberó por aproximadamente una hora y media y así arribó a tres veredictos: uno por el homicidio simple y los otros dos se dividieron en uno por cada agravante del homicidio agravado: todos fueron alcanzados por unanimidad.
La prueba se produjo en base a testimonios, documental y secuestros, además de una serie de convenciones probatorias. Entre los testigos que se escucharon hubo familiares, efectivos policiales y peritos especializados.
Ahora, se deberá fijar una nueva audiencia en la que se debatirá la pena a imponer, cuyo mínimo será de 15 años de prisión.
Te puede interesar...









