La Policía sale a perseguir el crimen en tiempo real
En los últimos dos meses hubo una explosión mediática sobre los alcances de la inteligencia artificial (IA) en distintas áreas. La aparición de ChatGPT generó una revolución y todo lo que surge pareciera tener aires de novedad, pero la IA se viene utilizando, experimentando y desarrollando en áreas sensibles como la seguridad.
En Neuquén, a partir de agosto, se estima, se pondrá en marcha un sistema de videoseguridad ciudadana con tecnología de punta, que obviamente se vale de la IA, para el cual se han invertido 3300 millones de pesos.
Dicho sistema, por ahora exclusivo de la Policía neuquina en el país, contará con 2536 cámaras y cuatro centros de monitoreos en la Confluencia que permitirán prevenir y perseguir el delito en tiempo real.
Una sociedad vigilada
Del debate de principios de siglo sobre el avance de las cámaras en el espacio público y la pérdida de la privacidad ya casi no quedan rastros. Hoy, mientras más cámaras haya en las calles, más segura se siente la sociedad. De hecho, en muchos de los reclamos de seguridad, uno de los puntos centrales que exigen los vecinos es la instalación de cámaras.
No obstante, también hay que decir que las cámaras ayudan a disuadir al delincuente pero no lo extinguen. Los ladrones son vanguardistas y siempre están innovando en las formas de delinquir.
El mejor ejemplo se dio durante la pandemia, cuando los delincuentes debieron abandonar el espacio público por los decretos de emergencia sanitaria y se mudaron al mundo virtual, donde desplegaron una gran gama de estafas que al día de hoy se siguen combatiendo. La virtualidad les resultó mucho más cómoda porque les rendía buenos dividendos y les evitaba la exposición.
Pero volvamos a las calles. Las cámaras registran, y ese registro es clave siempre que se cuente con la tecnología adecuada para detectar actitudes sospechosas o, en caso de delito, iniciar la cacería del delincuente, que hasta ahora en Neuquén se hacía combinando la alerta de la víctima al comando y la interacción de este con los móviles disponibles y las cámaras. Se puede decir que ese sistema ya es obsoleto. Así lo consideran los especialistas que afirman que las tecnologías están caducando cada tres o cinco años.
Tecnología de punta
El año pasado, se hizo un llamado a licitación pública para adquirir un tipo de cámaras de avanzada que no se encuentran en el país y, tras la adjudicación, ahora Neuquén será la primera Policía en ponerse a la vanguardia con esa tecnología que obviamente trabaja con IA.
Para describir de manera sencilla la tecnología de punta que tendrá la Policía neuquina, podemos decir que cuenta con analísticas en tiempo real, lo que permite configurar comportamientos de personas, vestimenta, si llevan mochilas y también los vehículos.
Un ejemplo para entender. Hay conductas que pueden configurarse para que salten alertas y el operador las observe rápidamente para que, si entiende que está frente a la comisión de un presunto delito, derive de inmediato un móvil.
En un robo con armas en un local comercial donde las víctimas dan las características básicas de los delincuentes y el tipo y color del auto en el que escaparon, esa información se incorpora de inmediato al sistema que, mediante la IA, trabaja con todas las cámaras y va lanzando coincidencias para que los operadores coordinen con los móviles en pos de la captura.
Los expertos que conocen este tipo de tecnología advierten que es la persecución del delito en tiempo real.
Dependiendo el tipo de hecho, se pueden cargar distintos filtros como rango horario, perímetro de las cámaras y otros detalles más que optimizan y aceleran la búsqueda con una respuesta de la IA casi inmediata.
El otro tipo de analítica que maneja el sistema es la forense. Vamos a un ejemplo. Se produce un robo en una casa donde hubo personas heridas. A la hora de investigar la metodología del hecho, se puede advertir que hubo un trabajo de inteligencia previa sobre los horarios de la familia que resultó víctima. Es así que al sistema se le piden determinados parámetros de búsqueda que podrían ser sobre las últimas 72 horas. En la actualidad, ese proceso se hace y lleva días, porque hay que descargar videos de distintas cámaras y tener a varios operarios revisando los registros.
Con el nuevo sistema de videoseguridad ciudadana, la analítica forense devolverá una serie de coincidencias en pocos minutos. Es decir, arrojaría como resultado un video de tres a cinco minutos que ayudará a los investigadores para avanzar rápidamente.
Más mano de obra
Este tipo de tecnología requiere personal capacitado, por lo que está previsto que se incorporen alrededor de 250 personas que serán distribuidas en los cuatro centros de monitoreo: Neuquén, Plottier, Senillosa y Vista Alegre.
Si bien los centros tienen la capacidad de trabajar de manera independiente, también lo pueden hacer en forma coordinada entre los cuatro.
El desafío está en puerta y se espera que en julio se termine con la instalación de las cámaras para comenzar en agosto con los primeros ensayos y capacitaciones.
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