Le armaron una causa por golpear a la Policía y demostraron que fue al revés: "Nada de eso existió"
La víctima fue un comerciante, quien también había sido acusado de golpear a una inspectora de tránsito. Todo quedó registrado en una cámara y el hombre fue sobreseído.
Un comerciante de Cutral Co, acusado de agredir en medio de un control vehicular a una inspectora de tránsito y una policía, fue sobreseído días atrás al quedar demostrado que las agresiones que se le atribuyeron no existieron. El hombre ahora "solo quiere vivir en paz". Su abogado explicó cómo se llegó a desentrañar la verdad de lo ocurrido.
Todo comenzó el 12 de noviembre de 2024, alrededor de las 20:30, en la esquina de la plaza del Ruca Quimey, en calle Angeleri, entre Corrientes y Mendoza. Allí se llevaba adelante un control vehicular de rutina entre policías e inspectores de tránsito.
Por allí circulaba el hijo del comerciante Luciano Nerla, quien se trasladaba en su auto junto a su hija pequeña y, en ese contexto, fue uno de los conductores a los que se les pidió detenerse y exhibir su documentación personal y del vehículo.
Al relatar lo ocurrido a los medios de la comarca, el comisario Cristian Moscoso había informado que el comerciante -quien se hizo presente en la escena tras ser convocado por su hijo que carecía de documentación- insultó a la inspectora municipal y agredió físicamente a una policía. "Entre los insultos que reciben y demás, este señor agrede con un golpe de puño en el brazo izquierdo al efectivo policial y también empuja a la otra señora", aseguró Moscoso.
A ambas mujeres se les recepcionaron denuncias en comisaría que luego fueron ratificadas en fiscalía y así Luciano Nerla quedó en medio de una causa penal como autor de lesiones leves y resistencia y atentado a la autoridad.
La verdad triunfó
La verdad quedó recién al descubierto la semana pasada, cuando en una audiencia el defensor particular de Nerla, Emanuel Roa Moreno, logró que la justicia dicte el sobreseimiento del comerciante. La fiscalía, consciente de la falta de pruebas, no se opuso.
En diálogo con LMNeuquén, Roa Moreno confió que esa tarde durante el control policial, el hijo de Luciano (que es quien fue obligado a frenar para ser identificado) se percató que había olvidado salir con su documentación personal. Por esto, explicó la situación a los responsables del operativo y llamó a sus padres para que le alcancen los papeles hasta el lugar.
Así fue que el comerciante, Luciano, se acercó hasta el lugar con la documentación. En esas circunstancias, "pidió que dejen que su nieta descienda del auto" y allí se dió un diálogo con el personal municipal y policial, durante el cual el empresario expresó una suerte de queja respecto a que los vecinos sean sometidos a un control vehicular mientras que nada se hacía contra quienes ocasionaban disturbios frecuentes en la zona.
Esto dio lugar a "un diálogo de varias idas y venidas para exhibir los papeles" y, de un momento a otro, uno de los policías comienza a "prepotear" de manera verbal a Luciano y su hijo. "Posteriormente, en un momento que están por sacar un objeto de dentro del vehículo, el policía con el que había tenido varios intercambios verbales, toma del cuello a Luciano, lo tiran al suelo, lo esposan, lo detienen y se lo llevan del lugar", relató el abogado.
Al hijo de Luciano se le permitió retirarse con su auto, pero insólitamente, la Policía se presentó media hora más tarde en su domicilio queriendo someterlo a un alcotest, algo insólito dado que se había finalizado el procedimiento y casi como buscando pruebas para la causa que se inició, que finalmente fue solo en contra de su padre.
Con los testimonios de las dos mujeres que dijeron haber sido agredidas por el comerciante, a Luciano Nerla se lo imputó y así entró en escena su abogado particular, quien creyendo en la palabra de su cliente, mandó a pedir los registros de las cámaras municipales del sector, que permitieron que la verdad salga a la luz.
"Esto es como el VAR en el fútbol, con esto pudimos demostrar que nada de lo que se había denunciado había ocurrido, nada existió", confió Roa Moreno sobre lo que muestran las imágenes que se tomaron como evidencia en la causa. En los videos, que fueron analizados por el perito Eduardo Prueger, solo quedó demostrado que los policías se excedieron al detener a Nerla y que éste no había efectuado ninguna agresión hacia los presentes.
"Fue una bola de nieve", expresó el abogado particular sobre toda la situación. "En vez de decir 'sí, estuvo mal que lo detengamos', se hizo una búsqueda de crear una causa por entorpecimiento, por atentado".
La calma después de la tormenta
Con el video en manos de la Justicia, Roa Moreno solicitó el sobreseimiento de Nerla. La jueza interviniente citó también a las denunciantes para escucharlas, pero éstas evitaron entrar en detalles del hecho y brindaron una extraña declaración. "Dijeron que no querían tener problemas en su trabajo", confió el letrado a LMNeuquén. De esta manera, no ratificaron lo denunciado, sino que dieron a entender que si hablaban de más, podría haber consecuencias. La jueza no indagó y les permitió retirarse.
La fiscalía no se opuso al pedido de la defensa, sino que coincidió en que lo que correspondía era sobreseer al comerciante por los hechos que se le atribuyeron. "Se demostró que la situación no había existido y eso es lo que la jueza entendió que estaba acreditado", concluyó Roa Moreno.
Finalmente, Nerla puede estar tranquilo de que se limpió su nombre. Respecto de si planea demandar a algún organismo o a las denunciantes por los daños a su reputación y el estrés del proceso que se vio obligado a atravesar, Roa Moreno indicó que no es algo que esté en la cabeza del comerciante en este momento.
"Él quiere vivir en paz, solo quería que se sepa la verdad, quería dejar en claro que el hecho no existió, no quiere persecuciones ni represalias. Lo evaluará luego, pero por ahora no, quiere ocuparse de su familia y su salud", cerró.
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