Por cometer dos robos armados, lo condenaron a 4 años de prisión
Mediante un acuerdo de partes, un joven fue condenado a cuatro años y seis meses de prisión por dos robos con arma, que se le sumaron a una condena previa por robo y encubrimiento. Los hechos que se le endilgaron en esta oportunidad se trataron del robo a un sereno y a un repartidor de comida.
El acuerdo de responsabilidad y pena impulsado por el asistente letrado de la fiscalía, Gastón Medina, y que contó con el aval del acusado, Marcos Benjamín Orrego, y su defensa, fue presentado en audiencia esta semana.
El primero de los hechos investigados ocurrió el 9 de mayo del corriente, alrededor de las 20, cuando Orrego hizo un pedido de comida por teléfono. Cuando el repartidor llegó en vehículo para entregar el pedido a la vivienda indicada, el condenado se acercó a él y lo apuntó con un arma de fuego, mientras otros dos hombres comenzaron a agredirlo con golpes de puño para que entregue sus pertenencias.
Luego, dos personas llegaron en un auto y uno de ellos hirió a la víctima con un arma blanca, tras lo cual Orrego huyó con dos de sus cómplices en el auto del repartidor.
El segundo robo que se le atribuyó al joven ocurrió el 27 de junio por la madrugada, cuando Orrego se presentó en la puerta de un salón barrial y comenzó a golpear para que lo dejen ingresar con la excusa de necesitar pasar al baño. Ante la insistencia, el sereno del lugar abrió la puerta para pedirle que se retire, pero el ladrón lo amenazó con un arma de fuego y se inició un forcejeo entre ambos.
En ese momento, aparecieron otras dos personas y obligaron a la víctima y a otro vigilador del salón a tirarse en el piso. Una vez sometidos, les robaron una mochila con documentación, tarjetas de crédito y débito, prendas de vestir, un celular, un televisor, una motocicleta y en ella se dieron a la fuga.
Por todo ello y considerando que Orrego contaba con una condena en suspenso previa de dos años y seis meses, aplicada en septiembre de 2019, el representante del Ministerio Público Fiscal llegó a un acuerdo con la defensa y resolvieron aplicar una pena única de cuatro años y seis meses de prisión. En este sentido, Medina señaló que "para solicitar la pena se tuvo en cuenta que no existió un despliegue de violencia física, más allá del robo por estas características; la edad del imputado y la aceptación de responsabilidad de su parte".
La calificación otorgada por los nuevos delitos cometidos fue la de robo doblemente calificado, por el uso de arma de fuego cuya aptitud para el disparo no pudo ser acreditada y por haberse cometido en poblado y en banda, como coautor.
La jueza de garantías a cargo de la audiencia homologó el acuerdo en su totalidad y dictó la sentencia.
Te puede interesar...









