Como tantas veces en los últimos tiempos, Julián Álvarez resultó una pieza fundamental en una victoria de River. Y esta vez lo sufrió Patronato, que se habia ilusionado en el arranque del partido cuando, con una carambola, había logrado ponerse en ventaja. Pero lentamente River retomó el control del partido, se lo dio vuelta y lo terminó aplastando con un triplete del delantero que a mitad de año jugará en el manchester City.
El equipo entrerriano había literalmente encontrado el gol que lo puso en ventaja, cuando a los cinco minutos del primer tiempo, Gabriel Gudiño recibió por izquierda y envió un centro que se desvió en el chileno Paulo Díaz, se elevó y descolocó al arquero Franco Armani, que no pudo evitar el 1-0 de Patronato.
La felicidad del equipo de la ciudad de Paraná se mezclaba con la sorpresa de los jugadores cuando festejaron el gol pero esa sensación de bienestar duró hasta los 21 minutos, cuando Julián Álvarez apareció por primera vez y puso el 1-1. Desde entonces, River encontró la llave del partido (hasta el empate no estaba jugando bien) y luego lo dominó sin pasar sobresaltos.
Se fue al descanso con la tranquilidad del triunfo parcial, que de nuevo Álvarez le había dado con el 2-1, y antes de los 10 minutos del segundo tiempo el delantero había metido el tercero. Con ese resultado, River manejó el partido a voluntad, regulando energías y dejando la sensación de que en cada aceleración, podía llegar otro gol. Y llegó, con uno de Juanfer de penal. Una fiesta completa.
Te puede interesar...









