Salta y Jujuy: un paseo de historia, gastronomía y bellezas naturales

Con las conexiones aéreas actuales se puede unir Neuquén y el NOA en tan sólo tres horas de vuelo y los pasajes se consiguen hasta en $3500. Mirá todo lo que podes hacer en los principales destinos de Salta y Jujuy.

POR ALBERTO RIVERO /riveroa@lmneuquen.com.ar

Hasta hace pocos años pensar en viajar el norte argentino desde la Patagonia era sinónimo de pasar hasta dos días arriba de un transporte. Ahora, con las nuevas conexiones áreas es posible unir Neuquén y el NOA, con una conexión intermedia, en tan sólo tres horas. LMN recorrió Salta y Jujuy junto a Destino Argentina para contarte todas las alternativas turísticas que se ofrecen.

Los pasajes se pueden conseguir hasta en $3500 ida y vuelta, con una conexión en Buenos Aires o Córdoba, y con destino final los aeropuertos de San Salvador de Jujuy o Salta Capital. Los vuelos salen todos los días en diferentes horarios, y atrapar una buena combinación con poco tiempo de espera aeroportuaria es posible desde cualquier celular.

Te puede interesar...

Embed

La ciudad de Salta ofrece una gran variedad de recorridos peatonales en el centro o cerros que lo rodean. El clima templado durante todo el año brinda tardes cálidas y noches frescas, permitiendo las actividades al aire libre. La plaza 9 de Julio es uno paso obligado para el viajero. Allí se puede visitar la Basílica De Salta construida en 1850, el Teatro Provincial, y los museos como el de Arqueología de Alta Montaña y el Histórico del Norte. La plaza está rodeada de plantas de naranjos que en época invernal ofrecen sus frutos, pero ojo, que son naranjas amargas.

A seis cuadras de allí, sobre el parque San Martín, se encuentra el teleférico que une el centro con la cima del cerro San Bernardo. El viaje de algo más de 10 minutos ofrece una panorámica imperdible de toda la ciudad, y el costo es de $300 para adultos, y $170 y $160 para jubilados y menores respectivamente. En la cima se puede visitar el mirador, las cascadas, tomar un café o degustar vinos artesanales, además de llevarte un lindo recuerdo. Es el lugar ideal para deslumbrar con los dotes fotográficos.

Por la noche hay que visitar la llamada "Balca" (por Balcarce), la calle más alegre de la ciudad. Se trata de cuatro cuadras pobladas de restaurantes, bares, y las famosas peñas. Allí se puede comer y disfrutar de un show folclórico de alta calidad, y lo mejor son sus precios. Por tan sólo $200 se puede encontrar una cena completa, con plato principal, postre y bebida.

jujuy

A poco más de 100 kilómetros, transitando por la Ruta Nacional 39 y 66, se llega a San Salvador de Jujuy, la capital de la provincia. Rodeada de montañas tupidas y verdes, la ciudad ofrece una gran cantidad de servicios para los visitantes que continúan su viaje hacia la Quebrada de Humahuaca, nombrada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Embed

Son 69 kilómetros los que separan a la capital con el primero de los pueblos, Purmamarca. Se trata de un puñado de viviendas bajas y antiguas, construidas a base de adobe, y rodeada de cerros de intensos siete colores. La plaza es el centro histórico, y allí se pueden encontrar las casas de comidas típicas y los mercados de artesanías. Siguiendo el camino rumbo al altiplano, y tras recorrer 100 kilómetros en caminos de alta montaña, se llega a las Salinas Grandes, un desierto blanco situado a 4 mil msnm que cubre una extensión de más de 200 kilómetros cuadrados. En el recorrido se puede sufrir el denominado "apunamiento" por la altura, y padecer falta de aire, mareos o cansancio. Para ello recomiendan caminar lento, tomar agua, mascar chicle u hojas de coca.

salinas grandes jujuy

El lugar está manejado por la comunidad Santuario de Tres Pozos, quienes además de explotar el mineral se encargan de las visitas guiadas. Medardo Quipildor, uno de los integrantes, explicó que ofrecen circuitos guiados en el parador turístico. "Puede demorar hasta dos horas el recorrido en un vehículo particular. Allí se puede conocer el origen del salar y los tipos de sales, además de llegar hasta el corazón del desierto blanco", comentó. Allí también se puede comer y comprar algún recuerdo de sal fabricado de forma artesanal por las mujeres de la comunidad.

Embed

Volviendo por lo que antiguamente se denominaba el camino del Alto Perú, se pueden visitar dos pintorescos pueblos: Humahuaca y Tilcara. El primero cuenta con poco más de 12 mil habitantes y todos los servicios de una ciudad, y en época de carnaval puede duplicar la cantidad de personas. Allí se puede conocer la historia del lugar donde se llevaron a cabo una docena de luchas armadas para liberar al país. Además, a uno 50 kilómetros por camino de ripio, se puede visitar El Hornocal, una formación rocosa conocida también como el "Cerro de los 14 Colores". El acceso está manejado por una comunidad originaria y se debe pagar una entrada para ingresar hasta el mirador. El punto panorámico se encuentra a más de 4 mil metros de altura y las imponentes cumbres se asemejan a un cuadro pintado al óleo.

En la ciudad de Tilcara hay museos, bodegas y la plaza de artesanos con toda la historia del lugar, y los típicos paisajes de casas bajas y de adobe.

San Lorenzo, una villa con sello propio

San Lorenzo se encuentra a sólo 15 minutos en auto del centro de Salta Capital. Rodeado de montañas y arroyos, el lugar es conocido como la puerta de entrada de la selva de yungas. Esta zona nació como villa de veraneo de los salteños, pero luego se convirtió en una visita obligada para todos los turista en cualquier época del año. Cuentan con un clima templado, mucha vegetación y silencio del campo. Allí se pueden optar por hospedajes en casas quintas, hoteles de lujo o posadas.

En el lugar se puede visitar Don Numas, un emprendimiento familiar nacido en plena crisis de finales de los 80. La construcción era inicialmente la casa de fin de semana de la familia Saravia, aunque debieron convertirla en un hospedaje luego de perder su negocio. Cuentan con 12 habitaciones perfectamente diseñadas, un spa y tres piscina, una de ellas es lúdica y es la única de toda la región. "Arrancamos con poco, y con el tiempo incorporamos más atractivos. Acá se puede venir todo el año, incluso a pasar el día", comentó Josefina, dueña del lugar y encargada de la hospitalidad.

Un castillo en medio de la puna

Huacalera

El hotel Huacalera, ubicado frente al pueblo que lleva el mismo nombre, se levanta entre las montañas coloradas. Se inauguró en 1948 producto del sueño de un arrendatario español, llamado Jacobo Dandré.

Por aquel entonces tenían sólo la mitad de habitaciones con la que ahora cuenta, ya que lo ampliaron, aunque conservaron todos los detalles clásicos. Adornado con obras de arte de personalidades del lugar que renuevan cada tanto, sus pasillos recrean una galería de arte contemporáneo. Cuentan con spa, solárium, una piscina y un gran restaurante en el que cocinan con la producción de su propia huerta.

Fuente:

¿Qué te pareció esta noticia?

Noticias Relacionadas

Deja tu comentario


Lo Más Leído