Tras el asalto al neuquino en La Plata, sus compañeros impulsan una colecta

Una colega del repartidor contó que tuvieron que hacer una vaquita para cubrir el viaje de la mamá desde Neuquén. Además reclamó mejores condiciones laborales y protección por parte de la empresa Glovo.

Mientras el neuquino Kevin Sanhueza lucha por vida en Hospital San Martín de La Plata, donde fue intervenido quirúrgicamente tras recibir dos disparos en un asalto; sus compañeros apuntaron contra la empresa de delivery Glovo por tenerlos precarizados y no brindarles protección ante las frecuentes situaciones de inseguridad que viven a diario.

Antes de referirse al tema, Daniela una compañera del joven estudiante de arquitectura contó que "Kevin está delicado" y que "hay que esperar a que respire por su propia cuenta". "Lo único que queremos es estar más protegidos a la hora de salir porque estamos todo el día expuestos y la única protección que tenemos es nuestro grupo de Whatsapp porque nos cuidamos entre nosotros", planteó en diálogo con el programa Levantante Primero de FM Provincia.

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"La empresa ahora con el tema de Kevin se está haciendo cargo, está cubriendo los gastos, pero han pasado situaciones similares (aunque no tan graves) en las que no se hizo cargo de nada", aseguró, luego de recordar que en la misma noche en que Sanhueza resultó herido sus compañeros hicieron una 'vaquita' para cubrir el pasaje de la madre para que pueda viajar de Neuquén a La Plata.

"Ese mismo noche fuimos a buscarla a Aeroparque porque no tenía como venirse. La empresa luego se hizo cargo y le pagó al padre el pasaje y los gastos de hotelería. Pero estamos haciendo una colecta con sus compañeros de facultad y los de Glovo para cuando se recupere porque va a llevar un tiempo sin poder trabajar y va a necesitar la ayuda de todos", afirmó.

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"En Glovo hay muchos chicos, la mayoría son estudiantes. Viven de esto y no pueden estar expuestos así. Lo que más queremos ahora es que nuestro compañero se recupere y que no vuelva a pasar", enfatizó.

Al día siguiente del asalto a Kevin, un grupo de casi cincuenta repartidores de Glovo y PedidosYa se congregaron frente a Plaza Moreno y cortaron 12 y 53 para visibilizar la situación y reclamar por mayores medidas de seguridad, como, por ejemplo, la implementación de una tarjeta de débito para evitar el traslado de efectivo.

Esta mañana, el periodista Gartón Scigliano dio los nombres de los atacantes de Kevin vía Twitter.

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En tanto, Marcelo Krikorian docente de la Universidad Nacional de la Plata contó que el presidente de la institución visitó a Kevin en el hospital y que está ayudando a gestionar el viaje de sus padres desde Neuquén.

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Historias de inseguridad y precarización de otros repartidores

En medio de la conmoción por el ataque que sufrió Kevin, dos repartidores platenses hablaron con el Diario Contexto y recordaron el robo a punta de pistola que sufrió Andrés Cortez, empleado de Glovo el pasado 16 de octubre, en la puerta de un edificio mientras esperaba a que el cliente bajara. “El caso se dio a conocer porque había registro, una cámara que lo filmó, sino nadie se enteraba”, dijo Camilo antes de asegurar que hay muchos casos que no se visibilizan, justamente porque no hay pruebas.

Camilo señaló que durante entrega de los pedidos nocturno “rogás internamente que el cliente baje o salga rápido, al tiempo que mirás a todas partes para ver si viene alguien". "Das el pedido, agarrás la plata y salís rápido de ahí. Recién cuando se está en un lugar seguro es recomendable sacar la plata y verificar la cantidad”, agregó.

Existe una modalidad de robo en la que se hacen encargos con perfiles falsos y cuando el "glover" llega a la dirección es acorralado. Un glover es blanco fácil porque nunca anda con menos de 2.000 o 3.000 pesos.

Manuela, otra empleada de Glovo, indicó: “Ni siquiera la misma aplicación te cuida, en el sentido de no mandarte más allá del radio del centro”. Una vez le hicieron un pedido falso, en una dirección que no era. Estuvo media hora parada, sin saber qué hacer, sola y expuesta. Después de esa experiencia reasigna todos los pedidos de zonas inseguras.

Según consignó el portal Contexto, Glovo les cobra 244 pesos a sus empleados por la utilización de dos semanas de la aplicación. La caja mochila y un cargador portátil son 400 pesos, que se los reembolsan cuando dejan de trabajar.

La compañía no se hace cargo si les pasa algo. Si les roban el celular se quedan incomunicados y, además, no pueden seguir trabajando. Si les roban la plata que acumularon con los pedidos de distintos clientes, tienen que reponérsela a la empresa del propio bolsillo. "Si te roban la moto o la bici, te quedás a pata, por cláusula no te lo reponen", reza el artículo.

La administración de Glovo en La Plata está ubicada en un complejo de oficinas privadas y algunos de sus "glovers" precisa hacer una denuncia de robo, presentar una queja o, simplemente, renunciar y recuperar la plata del alquiler del equipo, antes tiene que pedir un turno.

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