Triunfazo de la Selección de básquet ante Brasil

En el Arena Carioca, la selección argentina de básquet venció 111-107 a Brasil en un partido que tuvo dos tiempos suplementarios. Nocioni fue la gran figura del partido con 37 puntos y Campazzo anotó 33.

En un partidazo, el clásico sudamericano debió definirse en dos tiempos extra. El elenco anfitrión lo tuvo para ganar en más de una oportunidad pero otra vez apareció el alma argentina para quedarse con el partido por 111 a 107.

Nocioni y Campazzo fueron los mejores de un equipo que demostró coraje y corazón.

El equipo dirigido por Sergio Hernández se impuso en un duelo apasionante y bajo un clima de fiesta desde las tribunas y ahora suma tres victorias y sólo una derrota, a falta de una jornada para el final de la primera fase.

Brasil, conducido por el argentino Rubén Magnano, se vio superado en el último cuarto por el nivel de los experimentados rivales y complicó mucho su superviviencia en el certamen. Ahora suma un triunfo y tres caídas y depende de que España pierda alguno de los dos partidos que le quedan para seguir con posibilidades.

En la última jornada, Argentina tendrá que verse las caras con España, subcampeona del mundo, que todavía debe su encuentro ante Lituania. Mientras, los brasileños tendrán que enfrentarse a Nigeria, el más débil del grupo.

Por el lado de los anfitriones, Nene Hilario finalizó con 24 puntos y 11 rebotes y Marcelinho con 14 tantos.

Durante el primer cuarto, Brasil se metió en la cancha con algo de desesperación. Algunas decisiones apresuradas de sus tiradores les hizo elegir tiros incómodos y el conjunto argentino apostó a la experiencia de su trío Nocioni-Ginóbili-Scola para llevar las riendas del juego.

El equipo de Hernández movió la pelota con rapidez y se mostró muy dañino mediante el tiro exterior. De hecho, finalizó el parcial con seis triples, contra apenas uno de los anfitriones.

Nocioni se consolidó como el arma ofensiva de los albicelestes y finalizó el parcial nada menos que con 12 puntos. Mientras, Argentina acabó con una ventaja de 28-19.

La sintonía con la que finalizó el primer cuarto pareció mantenerse en el segundo. De hecho, otro doble del jugador del Real Madrid estiró la ventaja argentina a 11 puntos.

Sin embargo, una vez que Hernández le dio descanso a jugadores como Ginóbili y Scola, el equipo visitante volvió a perder peso en la cancha y permitió que Brasil se recuperara en el resultado. De la mano de Vitor Benite y Guilherme Giovannoni, los locales consiguieron un parcial de 18-3 y tomaron el protagonismo absoluto del juego, acompañado con una gran mayoría de hinchas desbordados en las tribunas.

Brasil se impuso en la zona pintada, con 11 rebotes contra 4 argentinos, y se encaminó al descanso con una ventaja de 33-16 en el parcial y 52-34 en el marcador global.

En el tercer parcial fue justo el momento en el que los suplentes argentinos sacaron a su equipo adelante. Con Marcos Delía y Patricio Garino en un buen nivel, el equipo argentino se mostró insoportable en la marca y pudo acercar las diferencias. Además, Campazzo reapareció como el conductor del juego y los albicelestes lograron reducir a cinco la diferencia en el global.

Podrá sonar increíble, pero unos tiros fáciles fallados por los más veteranos del equipo argentino fueron los que impidieron que el conjunto dirigido por Hernández pudiera igualar el encuentro.

La fiesta del baloncesto sin violencia que habían pedido los dos capitanes, Marcelinho y Scola, antes del inicio del juego, se justificó en los últimos segundos. A falta de 22 segundos, Argentina perdía por 85-82 y necesitaba un triple para empatar. Y la hazaña la hizo posible el máximo anotador Nocioni, quien convirtió desde el perímetro con un tiro con demasiado suspenso. El partido se encaminaba hacia la prórroga.

En el primer tiempo suplementario, Brasil volvió a tomar la ofensiva y mantuvo una diferencia de cuatro puntos. Sin embargo, la magia de Campazzo en los segundos finales hizo que Argentina recuperara la paridad. La última bola del período fue para Ginóbili, quien lanzó sobre la campana y la pelota rebotó en el aro para morir luego en el suelo.

En la segunda prórroga, los albicelestes parecieron sellar el partido pronto. Dos triples de Campazzo fueron clave para que los de Hernández consiguieran una ventaja de ocho puntos en un minuto, pero Brasil volvió a reaccionar y se puso un punto por debajo a falta de un minuto.

El duelo se terminó definiendo con errores de ambos bandos y con un Ginóbili, que rescató un rebote ofensivo a falta de dos segundos, tras dos libres errados de Carlos Delfino, y que luego sentenció la historia con otros dos libres inalcanzables

El partido terminó así, con una fiesta de buen baloncesto, con pasión en las gradas y sin incidentes. Todo un espíritu olímpico.

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