Salta.- Una familia salteña mantuvo a uno de sus hijos, con problemas neurológicos, encerrado en una jaula durante cuatro años “para que no se perdiera”. De oficio, el fiscal Armando Cazón tomó intervención en el hecho y busca responsabilidades penales que podrían surgir del encierro inhumano. Tras tomar conocimiento de la situación, Cazón se puso en contacto con la localidad de Alto la Sierra por medio de la comisaría de Santa Victoria, debido a que no es posible una comunicación directa con Alto. Tras corroborar que no existía ninguna denuncia por el grave cuadro de cautiverio del menor, ordenó las primeras medidas procesales en el marco de una investigación preliminar. Mantuvo una entrevista con el gerente del hospital de Alto la Sierra, quien le contó que estaban trabajando con la familia de hace unos meses, ya que el chico presenta una enfermedad mental.
La Justicia solicitó un informe detallado del trabajo realizado y ordenó una inspección ocular, un informe socioambiental y la visita del médico legal, a fin de verificar la condición del menor. En tanto, la ministra de DDHH, Pamela Caletti, expresó que se investigará el caso para determinar las responsabilidades. El papá del adolescente explicó que lo dejan allí cuando van a trabajar para que no se pierda. “A él lo operaron cuando era chiquito, pero tiene problemas en la cabeza. No habla”, dijo. La enfermedad se agravó con el paso del tiempo y la falta de recursos impidió que pudieran consultar a un especialista.
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