“Argentino, ¡sos mi amigo! Entrá, comé, tomate algo y pagá lo que te parezca justo y esté a tu alcance”. Es la leyenda que sorprendió a los argentinos que recorrían la ciudad de Colonia de Sacramento.
El particular mensaje estaba escrito en una pizarra, en la puerta de un restobar de esa ciudad uruguaya.
“El gesto nos salió bárbaro. Lo pusimos ayer y mucha gente nos ha felicitado; se armó un lindo revuelo”, contó uno de los propietarios, que justificó la decisión por la situación económica que afecta a los argentinos y la corrida del dólar.
La propuesta tuvo gran aceptación. “Esas personas que vinieron en realidad no podían pagar lo que salía y no hubieran entrado a comer” si no era por la invitación.
Esos clientes, contó, fueron “austeros” en lo que ordenaron: no se aprovecharon. “Nadie estuvo toda la tarde comiendo y tomando”, agregó.
LEÉ MÁS
Te puede interesar...









