Viven un calvario tras ser engañados con la compra de un auto de 250 mil pesos
Una pareja de Neuquén vivió una verdadera pesadilla el lunes a la madrugada, tras ser estafados a través de Facebook en Viedma. Lo que pretendía ser la compra de un auto terminó con el robo del dinero, golpes y, ahora, amenazas por parte de los delincuentes. Uno de ellos es Julio César Ardaiz, acusado de asesinar a un policía en la localidad rionegrina, en mayo de 2011.
La pareja contactó a los presuntos vendedores a través de un grupo de compra-venta de Facebook, el domingo por la tarde. La oferta era un Chevrolet Cruze por casi 250 mil pesos y estaba en Viedma. Por ser el único día disponible que la pareja tenía para ir al lugar, a pesar de la distancia, contrataron a un remisero para ir y llegaron a las 2 de la mañana.
"En el camino nos iban preguntando cómo estábamos, por dónde veníamos. Nos hicieron ir a una estación de servicio y ahí nos esperaba uno de ellos. Se subió al remís, nos saludó, y nos dijo que el lugar era ahí a la vuelta", relató Andrea, la afectada.
El delincuente los guió hasta Los Álamos y Él Ombú. Una vez en el lugar, el joven comprador se bajó del remís y, en cuestión de segundos, otro hombre que esperaba allí se metió adentro del auto y le arrebató el bolso a la mujer, con todo el dinero. "Mi pareja quedó peleando solo con los dos, uno sacó un arma y el otro gritaba 'pegale un tiro, pegale un tiro'", siguió su relato Andrea.
A pesar de los cinco culatazos que recibió en la cabeza, el hombre le pegó un rodillazo a Ardaiz que lo desmayó. En medio de esa escena, el otro delincuente huyó con el bolso y un policía que estaba cerca fue hasta el lugar y detuvo al desmayado.
Según contó Andrea, gracias al perfume de su cartera, los perros lograron identificar la vivienda en la que estaba el bolso, y guiaron a la policía hasta el lugar. Sin embargo, la orden de allanamiento no estuvo hasta las siete de la mañana, y en ese lapso el delincuente pudo huir. En tanto, Ardaiz quedó con treinta días de prisión preventiva.
Sin embargo, el calvario de la pareja aún continúa con llamados y mensajes amenazantes. "Nunca nos imaginamos esto realmente. Estuve solicitando custodia con móvil policial porque este delincuente nos sigue llamando, nos amenaza con que tiene gente en el barrio San Lorenzo, y la policía me contesta que no pueden hacer nada hasta que no me pase algo", se quejó la mujer. "El delincuente nos dice que si liberamos a su amigo nos va a devolver el dinero, y eso no es así", detalló.
La denuncia realizada por la pareja está caratulada como robo con uso de armas y está a cargo del juez Adrián Dvorzak.
Te puede interesar...









