Ya no saben cómo evitar la venta clandestina de alcohol

Una vez más, inspectores y policías fueron agredidos en un operativo.

NEUQUÉN
Una vez más, la violencia espantó a los inspectores municipales que llegaron a un domicilio del barrio Villa Ceferino, el domingo a la madrugada, donde se estaba vendiendo alcohol en forma clandestina.

Una hora después de la medianoche, un grupo de inspectores, escoltados por la Policía, llegó a una casa particular en este barrio y al bajar de los autos para comenzar con el trabajo, una lluvia de piedras los corrió del lugar. Gracias a la ayuda de los efectivos, que también fueron apedreados, pudieron salir ilesos, pero el operativo se frustró antes de empezar.

Esta vez no fueron sólo los dueños de la "cueva", sino también los vecinos que estaban comprando, que en ese momento eran muchos: "Estaban vendiendo con furia esa noche pero venían de toda la semana", dijo Gustavo Orlando, subsecretario de Fiscalización Externa.

"No hubo inspectores lastimados porque logramos salir rápido, pero es un lugar donde vecinos y propietarios siempre nos sacan con amenazas", aclaró el funcionario, quien adelantó que ya tiene el pedido en la Justicia para el allanamiento y esperan que en poco tiempo se concrete este procedimiento.

Gran negocio
Relató que esta casa del sector huertas en Villa Ceferino está en el listado de espacios particulares denominados "cuevas", que son difíciles de combatir. "La mayoría de los lugares están detectados, pero para intervenir hace falta la orden de allanamiento de la Justicia, si no sólo podemos hacer infracciones y muchas veces ni siquiera eso, porque nos sacan", comentó Orlando. Estimó que la venta de alcohol clandestino es un gran negocio y que se triplican los valores en estos lugares. Además contó que cuando más tarde se vende, más caro es el producto.

Negocio floreciente
En este contexto, el funcionario aclaró que en 2014 se estimaba que habían 110 domicilios en los que se vendía alcohol de manera clandestina, pero a partir del trabajo conjunto entre Ejecutivo municipal, Tribunales de Faltas, Poder Judicial y Policía se logró reducir entre un 40 y un 50%: "A diferencia de 2014, este año no se han producido operativos en grandes distribuidoras porque han regularizado su situación", expresó, y recordó que en 2014 a una sola distribuidora le decomisaron 40 mil litros de bebidas.

Reconoció que es muy complicado combatir estos espacios porque se amparan en la clandestinidad, y cuando llegan los inspectores sólo se encuentran con los que están comprando y los dueños de la vivienda cierran las ventanas, puertas o cualquier tipo de acceso que pueda comprometerlos.

Aclaró que no hay barrios más complicados que otros, sino que los hechos de violencia se dan en todos lados cuando se intenta cortar con el negocio ilegal de venta de alcohol: "En Villa Ceferino tenemos varios anotados, pero también en Confluencia, en Santa Genoveva, sobre la calle Richieri, donde tuvimos varios problemas. No se puede estigmatizar el oeste, sino que está desparramado".

También durante el fin de semana los inspectores del área junto con la Policía llevaron adelante dos allanamientos en viviendas particulares del barrio San Lorenzo que tenían identificados y eran reincidentes: "Si bien no secuestramos mucha cantidad de bebidas fueron secuestrados cuatro freezers y cinco heladeras".

FRASE
"La venta clandestina es un gran negocio que en el auge de lo prohibido triplica los valores por las noches y da grandes ganancias".
Gustavo Orlando Subsecretario de Fiscalización Externa Cansados, tienen un cartel con una multa


NEUQUÉN
Sobre la calle Illia, a pocos metros de Islas Malvinas, una pizzería que trabaja día y noche tiene pegado en su blíndex de acceso y en una de las heladeras exhibidoras una advertencia para los clientes: "Quedan notificados aquellos que no supieran entender", se expresa en una frase, y le sigue una multa al comercio por vender alcohol en horario no permitido.

El pedido de disculpas es porque muchos que llegan por la noche a comprar una pizza o empanadas también quieren llevarse una cerveza, pero los comerciantes después de una multa del Municipio decidieron negar hasta el cliente más fiel la venta de alcohol después del horario permitido.

"Pasó que el día de la madre llegó una persona y nos compró unas empanadas, cuando se la estábamos dando nos pide una botella de cerveza. El dueño le dice que ya no se podía, pero nos insistió diciendo que ya había comprado la comida. Se le vendió, salió y atrás vinieron los municipales a hacer la multa", relató Rina, una empleada del lugar.

La multa no tardó en llegar y fue de 5250 pesos, un monto oneroso para un comerciante local: "Tenemos los carteles, pero muchas veces la gente no entiende. Algunos sí, pero la mayoría no", concluyó la joven.


CIFRAS
5000 litros
Esa cantidad de bebidas alcohólicas se secuestró en los operativos de este año en comercios no habilitados para la venta de alcohol, en viviendas particulares o fuera del horario permitido. Los secuestros incluyen todo tipo de bebida. Cerveza y vino son las más frecuentes, pero se suman las bebidas blancas y el fernet.

10 multas
Es el promedio de infracciones que labra el Municipio por fin de semana por venta de alcohol fuera de horario o en lugares no habilitados. El decomiso es la medida extrema que se toma a partir de la intervención judicial, sino lo que hacen los inspectores es labrar la multa como medio de advertencia.

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