El defensor del Xeneize había sido contactado por su ex compañero de la Selección Argentina, Lionel Messi.
Luego de las elecciones presidenciales en Boca, donde Juan Román Riquelme se impuso ante Andrés Ibarra y Mauricio Macri, el club comenzó un mercado de pases que arrancó a todo ritmo. El Xeneize ya cerró la contratación de su nuevo entrenador, Diego Martínez, que espera tener pocas bajas e incorporaciones de jerarquía.
En ese sentido, dos jugadores ya tuvieron ofertas para irse del club: Cristian Medina y Marcos Rojo. La oferta por el mediocampista fue desestimada, por considerarse insuficiente –Botafogo pretendía llevárselo por 10 millones de dólares-. Mientras que el capitán del equipo había recibido incluso un llamado de Lionel Messi.
La Pulga, que llegó al Inter Miami a mediados del 2023, se puso al hombro algunas gestiones y consiguió la llegada de Luis Suárez, uno de sus grandes amigos, para compartir la delantera. El gran inconveniente del equipo de Florida, sin embargo, estuvo en la defensa: es por eso que buscó a su ex compañero de la Selección Argentina, Rojo.
A pesar del contrato millonario, y la vida que podía llevar en Miami, Marcos Rojo le comunicó a Riquelme que continuará en Boca y se quedará a cumplir su contrato que vence en diciembre de 2025. El defensor mantiene la ilusión de levantar la Copa Libertadores con el club de sus amores, algo que no consiguió en la última edición –donde no pudo estar presente en la final ante Fluminense-.
No solo Messi estuvo detrás del operativo para captarlo, sino que también Gerardo Martino, entrenador del equipo que supo dirigirlo en la Albiceleste. Nada de esto bastó, ya que el jugador priorizó la camiseta azul y oro. De esta forma, estará a disposición de Martínez en el inicio de la pretemporada el 2 de enero de 2024.
Boca activa dos negociaciones claves
Mientras espera por la llegada de Éver Banega, un regreso que estaría cerca de cerrarse cuando juegue su último partido en Arabia Saudita, Boca buscará comenzar las negociaciones para renovar a dos figuras jóvenes de su plantel y de esa forma evitar que se vayan por una cláusula de rescisión baja.
Los apuntados son Marcelo Weigandt y Valentín Barco. Este último estuvo en la mira del Manchester City, que solo necesitaría poner 10 millones de dólares para sacarlo del Xeneize si no renueva su contrato en los próximos días. El Xeneize deberá negociar con Adrián Ruocco, quien es el representante de ambos.
La intención de Riquelme y el Consejo de Fútbol es elevar la cláusula de Barco a 20 millones de dólares, el doble de lo que cuesta hoy en día. Además, la oferta sería respaldada por un salario récord, que promete estar al nivel de los que más cobran en el plantel y sería por varios años.
Mientras tanto, el club de la Ribera no muestra apuro por cerrar más refuerzos, pero sí tiene a varios en carpeta: Kevin Zenón, Rodrigo Echeverría, Arturo Vidal, Ruben Botta, Matías Rojas y Alan Franco son algunos de ellos, que serán oportunamente evaluados entre el flamante entrenador y el Consejo de Fútbol.
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