El delantero uruguayo llegó con bombos y platillos, sin embargo, su rendimiento nunca estuvo a la altura de la expectativa que generó.
Desde que Edinson Cavani arribó a Boca Juniors a mediados de 2023, las expectativas fueron tan grandes como los carteles que lo recibieron en Ezeiza. El “Matador” venía a ser el emblema ofensivo de un equipo que ansiaba volver a levantar la Copa Libertadores y recuperar el protagonismo en todos los frentes. Sin embargo, dos años después, su estadía en el club de La Ribera acumula más interrogantes que festejos.
La realidad es tajante: Cavani no ganó ningún título desde su llegada a Boca, ni en la Copa de la Liga 2023, Copa Libertadores 2023, Copa Argentina 2023, Copa de la Liga 2024, Copa Sudamericana 2024, Liga Profesional 2024, Copa Argentina 2024, Copa Libertadores 2025, Torneo Apertura 2025 ni en el reciente Mundial de Clubes 2025. Un recorrido amplio de competencias, pero sin trofeos que respalden su paso por el club.
El mal momento de Edinson Cavani
Y esa sequía no es el único aspecto que genera incomodidad. Desde su llegada, la estadía de Cavani en el Xeneize se convirtió en una montaña rusa de ilusiones y decepciones. Una mezcla de bajo nivel futbolístico y una seguidilla interminable de lesiones terminó condicionando su aporte real al equipo.
En total, el delantero uruguayo se perdió 145 días de actividad por diversas lesiones, lo que se tradujo en 26 partidos fuera de las canchas. Esa inestabilidad física frustró cualquier posibilidad de continuidad, afectando no solo su ritmo personal, sino también la estructura ofensiva del equipo. Su participación en el Mundial de Clubes, torneo en el que Boca tenía puestas muchas esperanzas, fue casi simbólica: jugó apenas 54 minutos en el último encuentro antes de la eliminación.
A pesar de los altibajos, desde la dirigencia el respaldo nunca mermó. Juan Román Riquelme, presidente del club y principal impulsor de su llegada, continúa defendiendo su presencia, destacando sus valores humanos y su rol como líder dentro del vestuario. Pero esa valoración interna comienza a contrastar con una hinchada que ya no disimula la impaciencia.
La gente parece haberse cansado de Cavani
Porque si bien los primeros meses fueron de apoyo incondicional, las tribunas de La Bombonera empiezan a resquebrajar ese pacto tácito. Los goles que no llegaron, las lesiones reiteradas y los fracasos deportivos —especialmente el de la Libertadores 2023 y la no clasificación a la edición 2024— alimentan la desilusión. El error frente a Alianza Lima, cuando falló un gol increíble que hubiera clasificado a Boca a la fase de grupos, sigue presente en la memoria del hincha.
El contraste es total. Un delantero de elite internacional, goleador histórico de Uruguay, llegó al club de sus sueños para ser protagonista y hoy carga con la etiqueta de una historia que, por ahora, no supo reescribirse con gloria. Mientras tanto, la pregunta sobrevuela el aire xeneize: ¿cuánto tiempo más podrá sostenerse Cavani en Boca sin títulos ni rendimiento consistente?
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