El delantero de la Roma volvió a sufrir problemas físicos y no podrá jugar la Finalíssima, en caso de que se dispute.
Mientras disfruta de la intimidad familiar tras el nacimiento de su hija Gia junto a Oriana Sabatini, Paulo Dybala vuelve a enfrentarse a su gran problema: la rodilla izquierda. El atacante de 32 años sufrió una nueva molestia durante el entrenamiento del jueves en el centro deportivo Fulvio Bernardini, lo que encendió todas las alarmas en el cuerpo técnico de la Roma.
Según informó el medio Sport Sky, el futbolista se sometió este viernes a una artroscopia exploratoria en la articulación, intervención que tuvo a cargo del reconocido cirujano Piero Paolo Mariani en la clínica Villa Stuard. El procedimiento buscó determinar con precisión el estado de la zona, que ya lo mantiene fuera de las canchas desde el pasado 25 de enero, cuando disputó los últimos minutos ante Milan por la Serie A.
Casi dos meses e baja y adiós a la Finalissima
De acuerdo con La Gazzetta dello Sport, el tiempo estimado de recuperación será de aproximadamente seis a ocho semanas. Esto lo deja automáticamente fuera del partido frente a España por la Finalissima, programado para la próxima fecha FIFA, y reduce drásticamente su margen de cara a la cita mundialista.
El presente de Dybala en el conjunto dirigido por Gian Piero Gasperini había sido irregular incluso antes de esta lesión. Con solo 22 partidos disputados en la temporada —14 de ellos como titular—, el ex Juventus acumula tres goles y cuatro asistencias en 1.295 minutos de juego. Números discretos para un futbolista acostumbrado a ser determinante.
El reloj corre contra el Mundial
La inactividad forzada no solo lo marginará del duelo ante España, sino que también complica sus aspiraciones de integrar la lista de Lionel Scaloni para el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá. Con dos meses por delante para intentar recuperar ritmo y protagonismo en Roma, el tiempo se presenta como el principal enemigo.
La última vez que Dybala vistió la camiseta albiceleste fue en la doble fecha de Eliminatorias Sudamericanas ante Chile y Colombia, donde apenas sumó 16 minutos en cancha. Su vínculo con el seleccionado, aunque siempre valorado por el cuerpo técnico, parece hoy más frágil que nunca.
Mientras tanto, la Roma perderá a una de sus figuras en un tramo clave de la temporada, y el futbolista volverá a quedar a la espera de noticias sobre esa rodilla que, una vez más, frenó su carrera en el peor momento.
Boca en el horizonte
Las versiones periodísticas indican que está todo encaminado para que Dybala se mude con su familia a Argentina después del Mundial y se sume a Boca, para compartir con su amigo Leandro Paredes.
El interés de Juan Román Riquelme por el delantero cordobés no es nuevo, pero la proximidad del vencimiento de su contrato (junio de 2026) hace que este mercado de pases sea el más concreto hasta el momento.
Entre la cuestión contractual y lo familiar, las chances de que Dybala vuelva al país y se sume al xeneize van creciendo. La gran duda sobre su performance en caso de llegar a Boca no pasa por lo futbolístico sino por su frágil condición física. La temporada pasada sufrió seis lesiones en un año.
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