El novio dijo que no la obligaba
La versión del joven contrasta con la ofrecida por la menor, quien dijo que era forzada a tener sexo con desconocidos a cambio de dinero.
Neuquén > El joven acusado de corromper a una menor de edad mendocina negó los cargos ante el juez de la causa y habría señalado que la chica se prostituyó por su propia voluntad. Además, aclaró que su novia se fugó de la casa de la familia y que, aunque podía, no se comunicaba con sus integrantes.
Lejos de la versión ofrecida por la adolescente de 17 años, oriunda de San Martín, Mendoza, el sospechoso del delito de corrupción de menores ofreció en el Juzgado de Instrucción Nº 2 un relato de los hechos muy distinto.
Oriundo de Río Cuarto y de 23 años, el joven brindó múltiples detalles de su relación con Gabriela, la adolescente de Mendoza que lo denunció ante la Policía.
Explicó que la joven se escapó de Mendoza y lo fue a ver a Córdoba. Desde allí, decidieron viajar a Bariloche. En pocos días, habrían visitado San Martín de los Andes y Villa La Angostura. Ya sin dinero en los bolsillos, el joven, Alejandro, le habría propuesto visitar a su hermano, con domicilio en esta capital. Por voluntad propia y de acuerdo al relato del joven a la Justicia, Gabriela habría resuelto prostituirse mientras que él realizaba changas como chapista. El plan de los novios incluía alquilar un departamento en Neuquén o radicarse dentro de unos meses en forma definitiva en Río Cuarto.
Teléfono
Fuentes allegadas a la causa destacaron que la joven de Mendoza siempre tuvo un teléfono celular en su poder y que sin problemas podría haber advertido a su familia o a la Policía la situación en que estaba. Asimismo, apuntaron que una semana antes de su pedido de auxilio en el hospital Heller, habría presentado una denuncia en la Policía por los golpes aplicados por un cliente en distintas partes del cuerpo.
Por otra parte, Alejandro precisó ante el juez que su novia dio en el hotel donde se alojaban un nombre y un número de documento falsos sin obligación alguna.
Los familiares de la adolescente denunciaron en Mendoza un rapto y por ese motivo era buscada en todo el país. Pero, según su novio, abandonó su hogar por propia voluntad.
Sobre el trabajo de la jovencita en la calle, el acusado resaltó que permanecía cinco horas y que nadie la vigilaba.
La declaración de Alejandro contrasta abiertamente con el testimonio de la víctima. Esta habría expresado que era custodiada desde un auto y que su novio fue la persona que la obligó a identificarse con datos falsos.
Por otra parte, Gabriela habría comentado que su novio la controlaba mediante las cajas de profilácticos: le entregaba cinco unidades y debía regresar con el dinero equivalente a cinco servicios sexuales. Acto seguido, regresaba a la calle con otra caja de preservativos.
Situación
En el transcurso de la jornada de hoy, el juez interviniente, doctor Juan José Gago, estaría resolviendo la situación procesal de Alejandro. Todo indicaría que más allá de su declaración, sería procesado por el grave delito de corru
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