Eugenia Tobal: "Creo que la mujer necesita ser más valorada"
Paula Bistagnino
Ya es oficial: María Eugenia Tobal está en pareja nuevamente y se la ve feliz de la mano de Francisco García Ibar, un joven –de 35 años, siete menos que ella- que nada tiene que ver con los medios. Así llega al estreno de El jardín de la clase media, un thriller político y policial en el que hace de esposa de un candidato a legislador algo turbio, interpretado por Luciano Cáceres. Y así lo dice ahora que el romance se estableció y salió a la luz: “Nos enamoramos después de un tiempo. Lo conocí porque él tiene un hospedaje de perros y yo llevé a mi Romeo. Después de varios meses, nació el amor. Yo amo a los animales desde siempre, y ese amor por ellos nos unió a nosotros. Estamos muy bien”, dijo la actriz.
El jardín de la clase media pone el foco en el detrás de escena de la política durante una campaña para elecciones legislativas en Argentina: “Se mete en la negociación, la corrupción, la impunidad, la disputa, cosas que uno desconoce pero que existen. Mi personaje es la mujer del candidato, que va a estar entre el bien y el mal, porque su padre es un médico muy prestigioso pero además incorruptible, así que ella queda atrapada entre su pareja y su padre de alguna manera”, cuenta la actriz, que además ya está en plena grabación de Campanas en la noche, la nueva tira de Telefe que reemplazará a 100 días para enamorarse y saldrá al aire en enero, protagonizada por Calu Rivero, Esteban Lamothe y Federico Amador.
¿Cómo te ubicás vos políticamente?
Soy bastante ignorante, debo decir. Ignorante a conciencia. Hubo un momento, los 90, en los que mi generación perdió el interés por la política y, al menos en mi caso, nunca más lo recuperé. Y no comparto las posiciones políticas que existen hoy. Así que casi por elección soy ignorante, porque a veces uno hasta sufre y entonces mi mirada es que uno puede hacer también desde su lugar lo mejor para que las cosas estén mejor.
¿No creés que la construcción es colectiva?
Es que cuando veo las peleas, los bandos, las grietas, veo que no se puede construir nada. Me cansa la política. No creo en esa política. Me parece que un país sale adelante cuando todos se unen y empujan para el mismo lado.
No te vemos mucho en cine, ¿te gustaría hacer más?
Me encantaría, sí, claro. Pero soy consciente de que es muy poco el cine que se hace y que un poco siempre llaman a los mismos. Entonces es difícil meterse en el circuito, pero confío que yendo de a poquito, y cuando empiecen a ver los trabajos, va a pasar. Igual, a mí me apasiona actuar más allá del lugar, así que pongo la misma pasión y el mismo amor en la televisión que en el cine.
¿Cómo te preparás para Campanas en la noche?
Muy bien, es una novela también con mucha intriga y misterio, suspenso, policial, de empoderamientos, con un personaje que es justamente una mujer que intenta empoderarse… A tono con la época.
Decías que descreés de la política, ¿en el feminismo creés?
No me manifiesto públicamente en nada, me parece que los extremos nunca son buenos. Pero sí creo en que la mujer necesita empoderarse, ser reconocida y valorada como se está reclamando. En lo personal, yo necesité empoderarme yo sola primero para poder después salir a empoderarme en otros lugares en mi vida.
¿Ahora cómo te sentís?
Muy bien, estoy muy feliz con todo lo que me está pasando y con este presente.
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