"La ansiedad nos consume porque no somos inmunes"
Guillermo Elia - [email protected]
Este viernes la Policía del Neuquén cumple 63 años desde su creación por decreto provincia del 17 de abril de 1957, pero no habrá acto y desfile de aniversario, solo una pequeña formación simbólica y la inauguración de la plaza de armas. La coyuntura los encuentra, por primera vez en la historia, trabajando expuestos a una pandemia que no distingue roles y que ya se ha cobrado a nivel global más de 140 mil vidas.
"La ansiedad nos consume a todos porque no somos inmunes, porque somos parte de la sociedad y estamos expuestos al virus", reconoce Julio Peralta, el actual jefe de Policía, que afronta un escenario nunca antes imaginado y que obliga al análisis diario tanto de la salud del personal y la asignación de tareas tendientes al control ciudadano para evitar la propagación del virus, como así también a observar las nuevas dinámicas delictivas.
La estadística marca que a lo largo de su carrera, entre 25 y 30 años, un policía tiene muy escasas posibilidades de participar de un enfrentamiento que ponga en riesgo su vida. La mayoría se retira sin haber tenido que desenfundar el arma o participar de un tiroteo. Pero hoy están todos expuestos al COVID-19 y su contagio podría propagarse a sus compañeros y también a la familia.
"Cuando me ofrecieron ser jefe de la Policía, se me representaron un montón de situaciones, pero nunca imaginé que nos pudieran matar a un policía de la forma que asesinaron al cabo Nahuelcar y tampoco que íbamos a enfrentar tiempos tan complejos como es esta pandemia", se sinceró Peralta, que sabe que está en un terreno incierto.
"Tenemos un rol muy importante como servicio esencial, teniendo que ejercer controles en la primera línea, lo que nos expone al contagio", explicó el jefe.
No obstante, asume que corren con una leve ventaja a su favor, que son las experiencias que ven en el resto del mundo.
"Hicimos gestiones, chequeamos qué pasaba en otras policías en otros países, y con la ventaja que teníamos, tratamos de tomar las mejores decisiones para proteger a nuestra gente brindando elementos de seguridad y barbijos. Hicimos un análisis de riesgo, por eso modificamos horarios y tareas, para que un potencial contagio nos condicione lo menos posible", detalló el titular de la Policía, que hasta el momento no ha tenido ningún caso positivo en la tropa.
Una de las medidas que se adoptó fue disponer de médicos y examinar al personal de manera aleatoria. También se asiste a los efectivos que están en las zonas más complicadas de la provincia por el coronavirus, que son Loncopué y Las Lajas. "Hay temor, pero la moral está alta y hay mucho acompañamiento", afirmó.
Si bien hubo una fuerte baja del delito, superior al 70%, no se dejan de analizar los posibles escenarios que podrían aprovechar los delincuentes. "Se prevé que puedan salir a buscar efectivo, conflictos narco y ahora estamos viendo que se chequee bien quiénes se inscriben para la asistencia de personas mayores, para evitar que este nuevo escenario les permita aprovecharse de la vulnerabilidad de los abuelos o quieran sacar ventaja con la posibilidad de circular", aclaró Peralta.
Hoy, el ingenio y la capacidad de la conducción policial están puestos a prueba por una pandemia letal que sigue avanzando.
Wagner: "Salen a trabajar arriesgando su propia vida"
En medio de este complejo escenario, el ex policía retirado y compilador de la historia de la fuerza neuquina, Tomás Heger Wagner, contó: "Nunca la Policía tuvo que afrontar un escenario similar. Tal vez, pero ni parecido, hayan sido las inundaciones de 1975 y 2014, donde los policías estuvieron tan afectados como la población y tuvieron que salir a trabajar con el agua por arriba de las rodillas".
"Hoy no tienen de frente a un delincuente, sino que combaten a un enemigo invisible del que no se sabe si zafan o no. Acá es donde se pone de manifiesto el cumplimiento del deber, donde literalmente están arriesgando su propia vida, al igual que el personal sanitario", advierte el retirado que compiló la historia de la Policía neuquina en tres tomos.
Ante la crítica situación, Wagner cree que también "es una oportunidad histórica para refrescar la imagen de la Policía y las fuerzas de seguridad por su importante rol social". No obstante, advirtió: "En las tareas de control, los policías tienen que tener pautas claras para no excederse. Tienen que aplicar el sentido común, esa va a ser la mejor forma de trabajar".
Revisando la historia de la institución, Wagner valora mucho el esfuerzo de las primeras camadas. "Hoy, la Policía tiene mucha estructura a disposición, pero hay que valorar y recordar mucho a esos viejos policías que han hecho un montón sin nada. Recorriendo kilómetros a pie o a caballo, con viento o nieve. En aquellos tiempos, la Policía fue fundamental para el desarrollo de los pueblos. Tenían una función social muy presente", detalló Wagner.
Para el historiador, es necesario poner en valor a los policías retirados. "Se dejó de lado el valor de la experiencia que se logra con años de labor", criticó.
Una conmemoración que tardó en llegar
Durante los primeros once años desde la creación de la Policía neuquina por decreto 1205 de 1957, su fecha de conmemoración estaba atada a una resolución del Ministerio del Interior de 1949 que establecía el Día de la Policía de Territorios era el 22 de enero. La Policía neuquina luchaba por tener vida propia, pero sin éxito, a tal punto que el gobierno provincial en 1963 sacó el decreto 730, por el cual instituía el Día de la Policía del Neuquén el 22 de enero.
La fecha generaba un sabor amargo puertas adentro de la institución, por eso se hizo un estudio y, por decreto 50 del 18 de enero de 1968, se terminó instaurando el Día de la Policía del Neuquén el 17 de abril, en alusión a la fecha de creación.
El mensaje del Jefe de la fuerza:
LEÉ MÁS
En un violento robo, un Bin Laden le robó el arma a un policía
Te puede interesar...














