La Justicia de la ciudad de Buenos Aires comenzó una investigación a partir del fallecimiento de una beba, de seis meses, y rápidamente cambió la principal hipótesis: si bien se creía que pudo haber fallecido de COVID-19 tras dar positivo, habría sido asfixiada por su hermano.
Este martes, la pequeña fue trasladada al Hospital Penna, ubicado en el barrio porteño de Parque Patricios, luego de que sus padres alertaran que tenía bajos signos vitales y llamaran a la Policía. El personal médico que la recibió intentó reanimarla pero falleció por un aparente problema respiratorio. A raíz de la pandemia del nuevo coronavirus, en el centro médico procedieron a realizarle un hisopado post mortem y dio positivo.
Pese a tal resultado, la Justicia de instrucción de la Capital Federal comenzó una investigación y desubrió que el hermano mayor de la víctima la habría ahogado con un almohadón. Según fuentes policiales, el propio niño se lo habría dicho a su mamá. A partir de esto, se realizó un allanamiento a la casa de la familia en busca de elementos vinculados al posible asesinato de la beba.
Si bien la causa de la muerte podría ser determinada por la autopsia, la emergencia sanitaria complica esa posibilidad: en marzo se estableció el nivel dos de bioseguridad en las morgues, con mínimo contacto con los cuerpos.
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