"La Patagonia es una inspiración muy profunda para mí"

Músico de profesión. Camino a su segundo Luna Park y a España, no se hace cargo del estrellato y hoy celebra el triunfo de su autogestión.

Luis Castillo

castillol@lmneuquen.com.ar

Lisandro Aristimuño se presentará el sábado en el Parque Central. El cantante de Viedma, que atraviesa el mejor momento de su carrera, habló ayer de su show, de sus sensaciones, de lo que significa la Patagonia, de su no al estrellato y del momento político que se vive el país con su cuota de violencia. “Si me vas a dejar de escuchar porque estoy en contra de Macri, me parece absurdo”, dice el hombre del sur que se encamina a su segundo Luna Park, en donde celebrará otro triunfo de la autogestión.

Tu última visita fue en el Cine Teatro Español y hoy pegás un salto al Parque Central. ¿Esto pasa en otras ciudades o el público de Neuquén te obliga a tocar en un espacio grande?

Con el hecho de la autogestión vas conociendo cada paso que vas dando. Lo que pasó en Neuquén es que hacíamos un teatro, se agotaba y no podíamos tener otra fecha porque estaba ocupado. Tengo la suerte de que eso ocurra en varias ciudades y agradezco mucho. Pero también está la gente que sabe por el camino que voy (la autogestión) y lo banca. Soy un agradecido a un público que me eligió y es un regalo de la música que disfruto mucho. Con mis temas, no es que entrás al supermercado y están sonando o vas a la casa de un amigo y en la radio están pasando un tema. En algunos casos la música es medio invasiva y en el mío la gente eligió comprarse el disco.

¿Como artista cómo viviste el traspaso a escenarios como fue el Luna Park?

Yo laburé todo con mi productora (Azules Turquesas) porque no soy sólo músico. Todos los días laburo con mi manager y eso me da la posibilidad de conocer bien el oficio en otras partes. Cuando paso a un lugar más grande está conscientemente hecho y no es que surge inesperadamente. Hasta el repertorio inclusive cambia teniendo en cuenta el lugar. Por ejemplo, en Neuquén voy hacer un repertorio que va ser muy distinto al del show en Roca.

En el show vas a presentar un repertorio variado, ¿te costó hacer la elección? ¿Cómo te movilizó el reencuentro con tu obra?

No, me encanta esa parte. Cuando presentás un disco tenés que hacerlo entero porque es nuevo y hay una adrenalina. En este sentido al agarrar los discos te agarra cierta añoranza y una melancolía hermosa. Es apasionante. Es como agarrar un álbum de fotos viejas y comenzar a recordar y emocionarte. Es como volver a verse pero de grande, y las canciones toman otro sentido a otra edad. En varios discos yo no era padre, porque eso sucedió a partir de Mundo anfibio (2010).

¿Qué imagen especial te quedó fijada en ese reencuentro con viejas obras?

Siempre está el sur, la Patagonia. Nunca me dejé ir. El concepto general de los cuatro primeros discos habla del sur y siempre hay algún detalle que habla de ese lugar. La Patagonia es un inspiración muy profunda en mí porque es el lugar donde nací, crecí y lo atesoro mucho en el alma a la hora de escribir. Es un lugar inagotable para mí.

¿Qué canción de un Aristimuño joven podés adelantar?

Estoy tocando entre tres y cuatro canciones de cada disco. Pero la lista la hago en base a la ciudad. No es lo mismo cantar en Neuquén que cantar en Rosario. Busco en mis ganas qué quiero compartir o cantarle a la gente, y eso tiene mucho que ver. Es medio loco porque, mirá cómo van cambiando las cosas, que después de Neuquén y Roca me voy a España.

En agosto se viene otra fecha en el Luna Park, ¿qué te produjo llegar el año pasado con entradas agotadas a un lugar histórico que marca una consagración?

Es algo increíble y no hay muchas palabras. Es un lugar muy emblemático de este país y pasaron enormes músicos. Estar parado frente a ese monstruo es algo escalofriante. Fue un show hermoso y una fiesta de la independencia y autogestión. Llegar ahí desde nuestro lugar fue muy mágico, difícil… Hubo gente que viajó desde otros lugares que no se quiso perder ese momento y escuchar mis canciones en el Luna. Ahora se repite el 11 de agosto y realmente estoy muy conmovido por lo que sucede con mis canciones.

¿Cómo te llevás con todo el reconocimiento al volverte una figura más trascendente?

Yo laburo y ser músico es mi oficio. Realmente voy con mi guitarra de acá para allá, y también voy a buscar a mi hija a la escuela. Me encanta el cariño de la gente que quiere hablar conmigo o quiere sacarse una foto o darme un abrazo. A mí eso me hace muy bien y no lo tomo como una invasión. Al que le gusta mi música sabemos de qué estamos hablando. Creo que ven como un pibe normal que hace música, y gracias a Dios puedo vivir de lo que hago.

¿Y con el tema del ego?, ¿cómo lo manejás?

Intento que mi oficio sea lo más parecido a mi personalidad. Lo que canto es lo que soy. No es que le canto al sur y ni siquiera lo conozco. Está bastante equilibrada mi vida, si no, me volvería loco en una parte.

¿Cómo es ese equilibrio de vivir en Buenos Aires y en la Patagonia?

Al principio no la pasé muy bien. Fue muy extremo el cambio que viví. De pasar con una guitarra en el río pasé a un edificio lleno de gente, autos, bocinas. Tenía miedo, estaba inseguro y hasta tuve fobia. Buenos Aires no es sólo lo que pasa la tele. Hoy vivo en un barrio que se llama Parque Chas y es súper tranquilo, hasta es parecido a Viedma. Pero después está el hecho de que mi hija es porteñita e hizo que comience a querer mucho la ciudad. Además, gracias a la ciudad puedo vivir de lo que quiero porque hice mi oficio y tengo mi productora. Yo diría que el sur me dio el alma y Buenos Aires, la mente. El equilibrio a mí me parece hermoso: si quiero tranquilidad, me voy a Viedma a la casa de mis viejos o de mi hermana, como el asadito. Y disfruto que mi hija se meta al río o pueda ver el cielo tan grande. Mi hija, por ejemplo, no puede creer como se ven las estrellas. Tengo como dos casas y las disfruto de la misma manera.

Lisandro Aristimuño

¿Ya estás trabajando para un nuevo disco?

Siempre estoy componiendo mucho. Ahora estoy tocando y componiendo mucho con piano, que es un instrumento al que no le había prestado atención, se me abrió como otro espectro. Pero todavía no estoy pensando en un álbum. Primero como que junto composiciones y cuando veo que van tomando una especie de forma, luego comienzo a darle un concepto para ver qué quiero expresar. Es como si fuese un libro porque pienso mucho la música desde ese lugar. Como si fuese un guion de película. Me gusta que el trabajo tenga una ideología bastante marcada.

El país está viviendo una situación pesada muy difícil, ¿va a estar plasmada esa realidad de alguna forma?

Sí, está muy complicado y en Buenos Aires se nota mucho en la calle. Estoy comprometido con lo social y el ser músico me compromete con lo que pasa con la gente. Yo también voy al mercado y me doy cuenta de qué sucede. En Facebook a veces cuelgo cosas que ideológicamente no comparto y hay quienes me dicen que no me meta con política. A mí eso me parece una falta de respeto. No vivo en una burbuja. Hay personas que me bardean cuando hablo mal de Macri y otras que me dicen que soy un genio. Pero si me vas a dejar de escuchar porque estoy en contra de Macri, me parece absurdo. En el show pasado en Neuquén vinieron las obreras textiles, que fueron echadas, y me pidieron si podían estar presentes. Les dije que sí porque hay cosas que me comprometen. Mientras eso lo vea mucha gente, está mejor y está bueno que me utilicen para llegar a otros lugares. Cada vez que pasa eso la gente aplaude y está a favor de lo que pasa y de lo que yo pienso.

Las redes sociales se tornan muy violentas cuando se toma posición política. ¿En tu caso qué te sucede?

Sí, totalmente. Es muy violenta la gente. Tengo la suerte de que no me bardean mucho. Cuando pasa, no le doy mucha bola. Es su opinión y ya está. Por algo estamos en democracia, ¿no?.

Fuente:

¿Qué te pareció esta noticia?

Noticias Relacionadas

Deja tu comentario


Lo Más Leído