La separaron de sus hijos

Una peruana fue deportada y acá quedaron sus chicos menores.

Buenos aires. Luego de la gran controversia por la liberación del motochorro colombiano a cambio de 700 pesos, el caso de Vanessa Gómez Cuevas fue punto de debate al ser deportada del territorio argentino. La mujer, oriunda de Perú, había cumplido una condena por narcotráfico y trabajaba como enfermera. Sin embargo, fue expulsada del país y separada de dos de sus tres hijos argentinos. Ante esto, exigió que se haga efectivo el “principio de reunificación familiar”, pero la Justicia la obligó a viajar porque el delito que cometió no le permite ampararse en esa excepción.

La mujer tuvo que dejar el país a la fuerza este lunes. Con ella se fue su bebé argentino de dos años, mientras que se quedaron sus otros dos hijos, una nena de 14 y uno de 5. Según dijo su abogado, Juan Villanueva, “fue engañada y la llevaron hasta el aeropuerto de Ezeiza bajo la excusa de que tenía que firmar una notificación’’. Cuando llegaron, le quitaron a su niño y lo subieron a un avión: ella, de inmediato, se comunicó con su abogado y aceptó tomar el vuelo para que su hijo no se quede solo.

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Más allá de que la Ley de Migraciones contempla el “principio de reunificación familiar”, también hay impedimentos: la ley aclara que la reunificación no corre en las faltas graves, como es el de tráfico de estupefacientes. “Vanessa me llamó llorando desde el aeropuerto y me contó lo que había pasado. Los policías la fueron a buscar y le mintieron. Hubo un nivel de desprolijidad absoluto. La subieron a ella y a su hijo, que insisto es argentino, y los mandaron para Lima para que se arreglen como puedan”, contó Villanueva.

La mujer de 33 años vivía en el país desde hace 15 años y fue detenida en 2011 cuando intentaba ingresar con estupefacientes. Había sido contratada por una banda narco para traer droga a la Argentina, y por ese hecho cumplió una condena de cuatro años en el Penal de Mujeres de Ezeiza. En ese momento ya tenía un hijo. Cuando salió en libertad, Vanessa tuvo dos hijos más y en poco tiempo se recibió de enfermera. Un año después, cuando quiso renovar su residencia, desde Migraciones le dijeron que el Estado iba a comenzar un proceso de expulsión por el delito del 2011. Ella fue a la Defensoría General de la Nación para que la asesoraran. Pero antes de que terminara el proceso judicial, renunció a su defensa. Ante ese escenario, no recusó la medida que establecía su expulsión y su pedido de deportación.

“No sé por qué se la llevaron, cuando en el país hay mucha gente que puede ser expulsada. Espero que haya sido un error bestial, garrafal, con un poco de mala leche. Tiene tres hijos menores de edad, estudió, trabaja y no volvió a cometer un delito. Logró insertarse en la sociedad una vez más. Y de un día para otro, la agarraron a ella y a su bebé y los metieron en un avión directo para Lima, dejando a dos menores de edad sin su madre”, se indignó Villanueva.

5 y 14 Son las edades de los hijos de la mujer deportada que se quedaron en la Argentina.

Quieren echar a una enferma terminal

Una mujer paraguaya de 45 años que tiene cáncer y estaba con arresto domiciliario por su grave estado de salud, mientras cumple una condena de cuatro años por narcomenudeo, ahora recibió una orden de expulsión por parte de Migraciones. Cuando se enteró de la noticia, la mujer tuvo que ser internada en un hospital público de la Ciudad de Buenos Aires porque su cuadro empeoró. Padece cáncer de mama avanzado con metástasis en la columna dorsal y craneana, enfermedad que le fue detectada en 2017.

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