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La Mañana España

Murió Maricarmen, la mujer desalojada en Madrid que desató la ola de protestas por viviendas en España

La mujer de 87 años falleció once días después de ser desalojada de donde había vivido durante 71 años. Estaba a punto de firmar un nuevo contrato de alquiler.

Maricarmen murió este miércoles a los 87 años, apenas once días después de ser desalojada de la vivienda en la que había vivido durante 71 años, en el distrito madrileño de El Retiro. La mujer falleció a las 19.30 (hora española) en el hospital Gregorio Marañón, donde permanecía internada desde el traumático operativo de desalojo.

Durante el martes, su estado se había mantenido estable dentro de la debilidad que presentaba desde su ingreso hospitalario. Sin embargo, durante la mañana del miércoles su cuadro se agravó y los médicos decidieron sedarla. Antes de morir pudo despedirse de su primo Vicente Lozano, de 78 años, quien en realidad era su hermano.

También estuvieron junto a ella integrantes del Sindicato de Inquilinas de Madrid, organización a la que Maricarmen consideraba parte de su familia. Sus allegados no esperaban este desenlace y, de hecho, habían comenzado a realizar previsiones para próximas entrevistas. Para este miércoles estaba previsto que firmara un nuevo contrato de alquiler por ocho años.

Murió con la esperanza de volver a su casa

Tras conocer el fallecimiento, integrantes del Sindicato de Inquilinas salieron del hospital y se dirigieron a La Maliciosa, el centro ubicado en Arganzuela donde el grupo realiza sus reuniones cada viernes. Allí había acudido Maricarmen hace cuatro años para pedir ayuda y luchar por conservar su vivienda, a la que finalmente nunca pudo regresar.

La mujer siempre había expresado su deseo de morir en la casa donde habían muerto sus padres. El próximo 2 de noviembre habría cumplido 88 años y sus allegados ya habían planificado una fiesta de pijamas para celebrar su regreso. Ahora, esa fecha será utilizada para realizarle un homenaje.

La abogada de Maricarmen, Beatriz Duro, responsabilizó al proceso de desahucio (desalojo) por el deterioro que sufrió su clienta durante las últimas semanas. En declaraciones a los medios, sostuvo que “hay culpables” detrás de la muerte de la mujer y afirmó: “Si se hubiera suspendido el desahucio, creo que no estaríamos en esta situación”.

Duro aseguró que el deterioro provocado por el proceso “ha sido bestial” y señaló que tanto la familia como el Sindicato de Inquilinas están “muy afectadas”. Al mismo tiempo, explicó que les genera “mucha paz” saber que Maricarmen murió conservando la esperanza de regresar a su vivienda: “Tenía esa esperanza de poder volver a su casa y tener un sitio a donde volver”.

Velas y mensajes frente a la vivienda

La noticia generó una concentración espontánea frente al edificio de la calle del Alcalde Sainz de Baranda, donde Maricarmen vivió durante décadas. Decenas de personas permanecieron en silencio frente al portal y comenzaron a colocar velas rojas y blancas en homenaje a la mujer.

En el lugar también dejaron un gran cartel blanco lleno de corazones para que los vecinos pudieran escribir sus despedidas. Entre los mensajes podían leerse frases como “Gracias, Maricarmen” y “por tu ejemplo y lucha”, acompañadas por los recuerdos de quienes la acompañaron durante los últimos años.

La portavoz del Sindicato de Inquilinas de Madrid, Alicia del Río, destacó el legado que deja la mujer y apuntó directamente contra el mercado inmobiliario. “La especulación y el rentismo matan a gente cada día en nuestro país”, afirmó.

“Con cada burofax, con cada subida de alquiler, se llevan por delante nuestra salud y nuestra vida. Hoy el rentismo ha terminado de matar a nuestra compañera Maricarmen”, sostuvo Del Río.

El desalojo que terminó con Maricarmen internada

La mujer había sido desalojada el 23 de septiembre del departamento en el que residía desde hacía más de siete décadas. La vivienda había sido adquirida por una empresa inversora que pretendía imponerle un fuerte aumento del alquiler.

“He vivido aquí 71 años. No me quiero ir”, había declarado Maricarmen ante los periodistas durante aquella jornada. Sin embargo, el procedimiento continuó y desde las 7.30 las autoridades acordonaron la zona.

Cerca de las 10.45, los agentes llegaron hasta la puerta del edificio e ingresaron al departamento. Durante el operativo, varias personas que intentaban impedir el desahucio fueron retiradas por la fuerza y, según el relato difundido entonces, incluso se utilizó gas pimienta.

A las 13.05, Maricarmen fue sacada del edificio en una camilla y trasladada en ambulancia al hospital Gregorio Marañón. Desde entonces permaneció internada con un cuadro de agotamiento severo y estrés, hasta que su estado se agravó este miércoles.

El acuerdo que llegó demasiado tarde

El Sindicato de Inquilinas de Madrid confirmó la muerte mediante un comunicado en el que recordó el desahucio y sostuvo que, aunque se había alcanzado un acuerdo que le habría permitido regresar a su vivienda, la solución llegó demasiado tarde.

“Una situación absolutamente evitable tras un proceso torturante”, sostuvo la organización, que destacó además el ejemplo de lucha que dejó la mujer.

“Luchad, seguid luchando por lo que es vuestro”, fue el mensaje que, según el sindicato, Maricarmen repetía a quienes la acompañaban. La organización aseguró que continuará defendiendo el derecho a la vivienda y luchando contra los especuladores.

El caso de Maricarmen también movilizó a artistas y figuras públicas de España, entre ellos Rozalén, Ismael Serrano, Juan Diego Botto, Facu Díaz y Alberto San Juan, quienes participaron de concentraciones frente a su domicilio.

Otra referente histórica de la lucha contra los desahucios, Paca Blanco, también recordó a Maricarmen y aseguró que enfrentará su propio desalojo, previsto para el 31 de octubre, “por Maricarmen, porque compartimos decenas de manifestaciones juntas y ahora la mataron”.

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