Era planta permanente del Ministerio de Gobierno y había abandonado su puesto de trabajo durante dos períodos.
La purga de ñoquis e indisciplinados dentro del Estado neuquino que implementó el gobierno de Rolando Figueroa sigue adelante, en este caso con un despido que se hizo efectivo en las últimas horas y que corresponde a un agente que se fue del país y no avisó, en un aparente intento por seguir cobrando el sueldo.
Se trata de Lucas Ezequiel Cornide Villegas, que fue cesanteado siendo planta permanente del ministerio de Gobierno, Mujeres y Derechos Humanos por incurrir en abandono de cargo por ausencias continuas e injustificadas, durante dos períodos.
El primero, comprendido entre el 20 de noviembre y el 22 de diciembre de 2023; y el segundo el que transcurrió desde el 3 de enero hasta el primero de marzo de 2024.
En el expediente consta que el 13 de julio de 2024, el ahora despedido manifestó que había presentado una licencia sin goce de haberes por un año, pero dijo que no tenía copias para respaldar su declaración debido a que ya residía en otro país. En la administración fueron contundentes al afirmar que “no existen constancias del inició de ningún expediente por licencia sin goce de haberes”.
Segundo despido
Este caso se suma a otro reciente: el de una enfermera que falsificó un certificado médico, para que su hermana pudiera justificar un faltazo y fue echada de la administración pública provincial.
Según pudo saberse al respecto, la sanción de cesantía recayó sobre la ahora ex agente Caren Noemí Baeza, quien se desempeñaba como enfermera del Hospital “Jorge Juan Pose” de Zapala. El 16 de mayo de 2024, la subsecretaría de Salud del ministerio homónimo le inició el sumario administrativo que decantó en su despido.
Los auditores dieron por acreditado que la enfermera confeccionó dos certificados médicos apócrifos, que fueron fechados el 12 de diciembre de 2023. Los certificados estaban a nombre de una médica que los había dejado firmados por si sobrevenía alguna emergencia y aquel día no trabajó en el centro de salud al que se hizo mención. Ese día, la médica no hizo consultorio, ni guardia; y la enfermera aprovechó dicha circunstancia. En su declaración, la médica dijo que no conocía a la falsa paciente y que la letra no era suya.
Reconocimiento
La confirmación llegó con la declaración en la que la propia agente Baeza, reconoció su indisciplina. En el documento oficial consta que, en su descargo escrito, expuso -entre otras cosas- lo siguiente: “Pido disculpas por mi accionar, asumo la responsabilidad del error cometido (…) actué sin pensar, sin medir las consecuencias de mis actos. El día 12/12/2023 recibí un llamado telefónico de mi hermana, Maliqueo Carla, solicitando ayuda, ya que necesitaba un certificado médico debido a que faltó a su trabajo para asistir al acto escolar de fin de año de su hijo”.
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